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domingo, 6 de septiembre de 2026

Juan Capra: Chile Lucha y Canta - Cantos de Chile. 1967. Italia

Portada Edición Original Italiana de 1967

Portada de la primera edición francesa del mismo año

                                                  Portada de la reedición italiana de 1973



Edición Francesa de 1974








Este disco ya lo he publicado anteriormente, es una de los primeros registros de Juan Capra en Italia en 1967 y fue republicado varias veces en ese país según ha pasado el tiempo. En ese post en que publiqué este disco era la edición de 1973 que nació con motivo de apoyo al pueblo chileno por el Golpe de Estado.
Este mismo disco con una variación en dos temas, fue publicado en Francia en 1967 y reeditado hasta 1974 con una portada que poco que tenía que ver con el contenido original del registro, pero que estaba acorde a la realidad de apoyo a Chile por esos años.
Así este disco, que en discogs se plantean que son distintos, en realidad son los mismos. 13 temas en cada uno, 11 temas que son los mismos, en las mismas versiones y registros (algo que pude concluir después de analizar los temas en forma paralela en en el programa de audio del computador), y dos temas que son distintos; pero que pertenecen a la misma sesión de grabación. Y es así como lo comparto hoy, tomado completo desde la versión francesa, y le incorporo 2 temas de la versión italiana en la cual se diferencian, dejando al disco con el largo definitivo de 15 temas y 40 minutos.

La contraportada del disco nos da algunos antecedentes sobre Juan Capra a esa época (1967):

Juan Capra nació hace unos treinta años en Santiago. Habiéndose dedicado a la pintura, asistió y terminó sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile. En 1964, justo antes de partir hacia Europa, realizó su primera exposición en la capital.

Desde muy joven, se interesó por el folclore a través de Violeta Parra, antes de incorporarse al conjunto Millaray, del cual fue primero vestuarista y maquetista. Fue así como tuvo sus primeros contactos con el público, presentando sus propias canciones, así como otras tradicionales, recopiladas durante las giras por las provincias chilenas. Más tarde, retomó por su cuenta sus investigaciones musicales, yendo a descubrir, entre los humildes campesinos, tesoros desconocidos.

A su llegada a Europa, se instaló primero en Roma, donde cantaba en el Folk Studio, al mismo tiempo que participaba en diferentes exposiciones.

Con el grupo « Nouveau Chansonnier Italien », del que desde entonces formaba parte, recorrió la península. Pero ya en 1965 se estableció en París, presentándose en algunos « caves » de la Rive Gauche.

Para aquellas personas que siguen este blog de hace años, saben que con el tiempo hice un blog paralelo dedicado exclusivamente a Juan Capra. Y hasta el momento la información que se tenía era que Juan Capra volvió a Chile a inicios del gobierno de la UP, pero no había mucho rastros sobre él en relación a su retorno. 
Incluso en el testimonio de Eduardo Carrasco del Quilapayún sobre él, se centra en su figura en los sesenta en Chile, en Europa; pero después se lo encuentra en los noventa a la vuelta del exilio. No hace mención a trabajos o encuentros con él en la época de la UP.
Hace unos meses me dieron el dato que había una nota de Isabel Allende, la hoy reconocida escritora chilena, sobre Juan Capra en 1971.
Después de unas semanas fui a la Biblioteca Nacional, revisé las microfichas, y dí con la Nota, que les comparto completa el día de hoy:

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JUAN CAPRA

UN HOMBRE EXTRAORDINARIO - Por Isabel Allende

Pintor y folklorista, pero, sobre todo, un tipo de gran calidad humana.

HACE mucho tiempo -años- que venía oyendo hablar de Juan Capra. "Un artista excelente", "uno de los mejores pintores de Chile", "canta mejor de lo que pinta", "pinta mejor de lo que canta", "el último romántico", "un puro" ... son algunas de las cosas que oí decir de él. Cuando supe que había vuelto de Europa después de muchos años de vagabundeo, traté de ubicarlo, pero costó bastante rastrear su pista, porque desde que llegó ha estado aislado, casi escondido lejos de esa horda de amigos y admiradores que en su ausencia vivieron preocupados de él y fomentando la leyenda de Juan Capra.

Llegué a entrevistarlo con un nudo en la boca del estómago, como siempre ocurre cuando uno enfrenta algo muy esperado. Sin embargo, al cruzar el umbral de la pieza que arrienda Juan en ese lugar, se respira un aire diferente y se pierde inmediatamente la sensación de angustia al estrechar la mano pequeña y firme del artista. Un apretón de manos auténtico, mirando a los ojos, como ya no se dan hoy día. Enseguida hay que sentarse en un colchón en el suelo, tomar mate cebado por una tetera que calienta las nalgas en un brasero y hacerse la lesa cuando se acalambran las piernas. Todo lleno de afiches, fotografías, carátulas de discos grabados por él en Europa, algunos dibujos, -muy pocos- y sobre todo la presencia de Juan Capra que llena todo. Es bajo, extremadamente delgado, un rostro de adolescente atormentado a pesar de que ya cumplió 34 años, una visible cojera que le da un aire vulnerable y una gran ternura que le salta por los ojos. Empieza a contar su vida con voz apagada y antes de medio minuto me siento su amiga.

“A los trece años entré a estudiar en cursos vespertinos en Bellas Artes” dice. “Tenía facilidad para el dibujo y la pintura, y como desde los cinco años tenía una extraña enfermedad parecida a la hemofilia, mis padres pensaron que el arte era un buen camino para un tipo tan mal dotado para la lucha por la vida como yo.”

Esta enfermedad ha sido una cruz en la vida de Juan Capra, aunque él dice que ahora se ha mejorado casi completamente. Desde niño hizo una vida anormal. Cualquier golpe por pequeño que fuera, significaba una hemorragia interna o externa que podía tirarlo a la cama por un mes. Hospitales, remedios, tratamientos, exámenes. Una debilidad física que lo mantenía al margen de muchas cosas, pero que no conseguía convertirlo en un amargado o resentido, sino al contrario, preservarlo en un increíble estado de pureza mental. Estudió ocho años en Bellas Artes. Con un grupo de artistas arrendaba una gran casa en la calle Carmen (actualmente es la Peña de los Parra) donde tenía su casa-taller. Allí recibió a alojar a Regis Debray y su futura mujer Elizabeth a quienes había conocido en Cuba.

- “En 1961 fui con una delegación de artistas a Cuba, invitados a hacer un mural en conjunto en la Sierra Maestra” -cuenta Juan. “Allí conocí a Regis y cuando él vino a Chile se quedó en mi casa un par de meses. El me invitó después a París: una tentación enorme. Fui a pintar y conocer.”

Juan Capra desembarcó en Italia, donde lo recibieron con los brazos abiertos unos amigos chilenos que rápidamente le ubicaron hasta un trabajo. Se quedó en Roma un año y medio, así es que la invitación de Debray se postergó. Juan cantaba canciones folklóricas, con lo que ganaba bastante dinero y además pintaba, su verdadera vocación. Como pintor tuvo mucho éxito. Expuso en representación de Chile, junto a artistas de muchas otras nacionalidades, en la Condotti Street Gallery y también en la Galería 88.

Entre las cosas raras que le han pasado a-Juan, en Roma vivió en casa de un "fakir" a la italiana.

-“Ese "fakir" era Pietro Savitry, un tipo fabuloso que inspiró a Fellini para su película La Strada. Este hombre tenía un palacio antiguo y arrendaba piezas a artistas e intelectuales.”

Además de pintar, Juan cantaba con el Nuovo Canzioniere Italiano, un grupo de investigación y difusión del arte popular, muy conocido en Europa.

 

-¿Estudiaste canto y música?

-“No -responde -. En Chile había trabajado con el conjunto Millaray, Violeta Parra y otros amigos artistas me habían enseñado algo, fuera de algunas giras por el campo para recopilar. En Europa grabé 5 long-plays y 4 discos chicos. El primero fue de folklore chileno, con canciones de la Violeta, Víctor Jara y otros. También había una compuesta por mí sobre el Che Guevara ... algo así como "Ay compañero déjame llorar / que lo están matando por tu libertad / ya le disparan al corazón/ sangre que brota alumbra el sol …". En Italia participó en varios festivales de música, en Spoletto, Salerno y Torino y trabajó en la televisión. A fines del año pasado ganó un galardón muy codiciado: el Grand Prix du Disque, Académie Charles Cros", con su disco "Chili Canta a lo Humano"

De Italia se fue a París en 1965 donde se dedicó a pintar, grabar música, cantar folklore latinoamericano y vagar un poco. Hasta que de repente se enfermó gravemente. La enfermedad no es ninguna novedad para él, acostumbrado a cargar con un físico muy desleal que en cualquier momento podía fallarle, pero en esa ocasión estuvo al borde de pasar a mejor vida. Pero no guarda un mal recuerdo, todo lo contrario.

"-A través de la gente que me presentó Regis Debray obtuve un trabajo que estimo maravilloso: por un año dirigí un taller de pintura, como psicoterapia, para un grupo de enfermas en el "Hospital Psiquiatrico de Ville Evrard" en las afueras de París. El Mussee de A Brut se interesó por algunas de obras que allí se produjeron.”

Después de eso lo invitó el club Mediterranée en calidad de folklorista en una travesía en barco de lujo a Sudamérica. Ida y vuelta gratis. Dos meses a cuerpo de rey. Así llegó a Chile, donde se quedó poco tiempo y volvió a partir Europa. Estuvo en Italia, Francia, Inglaterra, Suecia y Holanda, con su pintura y su canto. Hasta teatro hizo en Suecia. Habla francés, italiano e inglés (y algo de alemán) así es que se las arreglaba en todas partes. También tuvo una beca por un año en Madrid. del Instituto de Cultura Hispánica, y luego regresó a Italia. Por último, llego a Chile en octubre de 1970 a ver su gente y lo que estaba sucediendo política mente en su tierra. Aquí está ahora, siempre solo.

 

-¿Nada de novias? -pregunto con la indiscreción de una comadre de aldea

-He tenido varias. He estado a punto de casarme muchas veces -me cuenta muy serio Juan Capra. La primera vez con una bailarina argentina. Pero me fui a Cuba y entretanto ella se lesionó la columna vertebral y no pudo seguir en el Ballet. Cuando volví la encontré totalmente cambiada. Era otra persona. Lo único que quería era irse a casa de sus padres en Argentina ... y se fue al hoyo el matrimonio. Después quise casarme con la empleada doméstica de una pensión en que yo vivía ... Era hermosa como un cuadro de Gauguin, tenía un niño y lo único que yo quería era irme con ella al campo para pintarla eternamente. Tuvo el buen ojo de rechazarme. Ahora pienso que habría sido un desastre esa unión. También en Europa tuve novia, una islandesa, pero estuvimos separados mucho tiempo, nos escribíamos y prometíamos encontrarnos, pero el amor murió de muerte natural y ahora ni siquiera sé dónde está.

 

-¿No quieres casarte ahora?

-Sí -dice -. Quiero una compañera de verdad, en todo el sentido de la palabra. Una mujer que tenga vida independiente. Que comparta mis ideas, mis inquietudes, que sea una ayuda para mí. Estoy cansado de la soledad y el vagabundeo, del canto, la protesta y los viajes. Quiero tener hijos, formar un hogar ...

 

- ¿Tienes alguna novia en vista?

-En vista solamente ... pero eso es un secreto.

 

-Debe ser muy bonita.

-¿Por qué? -me pregunta extrañado.

 

-Porque una persona con tu sentido estético debe exigir belleza de la mujer que elige por compañera.

-La belleza -dice Juan Capra- es algo profundo, que viene de adentro. Está mucho más allá de la moda ... es algo que no muere.

El artista me cuenta que quiere vivir en contacto con la naturaleza, trabajar, crear, hacer algo útil: pero por el momento está sin planes inmediatos.

-Quiero descansar, reorganizar mi vida, meditar sobre muchas cosas. Tengo que dejar que las cosas decanten. Creo haberme equivocado en muchos aspectos ... Le he dado prioridad a cosas que no son importantes en el fondo ... Me molesta mi exceso de buena fe, mi inconstancia. Soy un ingenuo, un romántico ... y si no cambio estoy perdido.

Así es de paradójica la vida. Pensaba encontrar un triunfador y enfrenté un hombre insatisfecho: lo sabía rodeado del cariño y la admiración de mucha gente y lo vi solitario; pensé que conocería un artista algo pedante y egocéntrico y Juan Capra resultó ser un hombre frágil, tierno, vulnerable, puro y de gran calidad humana que deja una huella imborrable en quienes lo conocen.

Revisión de prensa, transcripción, edición final web de la entrevista: Víctor Tapia

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Lista de Temas
Lado A:
1. Dicen Que No Caben (Resfalosa)
2. Blanca Flor Y Filomena (Romance)
3. Dicen Que Los Monos (Polka)
4. Versos Por Padecimiento (Canto A Lo Divino) (Recopilado por Violeta Parra)
5. El Hundimiento Del Transporte "Angamos" (Vals)
6. San Pedro Se Puso Guapo (Cueca)
7. Dense Las Manos (Pericona)
Todos los temas del folklore

Lado B:
1.Bajando De Los Andes (Resfalosa)
2. Viva Balmaceda (Cueca)
3. Sirilla (Violeta Parra)
4. Yo Me Vuelvo Para Chile (Sirilla) (Juan Capra)
5. Villancico Revolucionario (Hector Pavez)
6. Me Gustan Los Estudiantes (Violeta Parra)
7. Tengo una Pena (Vals) ( Inés Moreno)
9. Contrapunto entre el águila Americana y el Condor Chileno (Canto a lo Humano) (Juan de la Cruz Herrera Escobar)
Todos los temas del folklore, excepto donde se indica


sábado, 26 de julio de 2025

Quilapayún en el Olimpia de Paris Junio de 1984. Francia

 



Quilapayún: 60 años de historia, arte y rupturas

Quilapayún cumple hoy 60 años de existencia, y alcanzó su máxima madurez creativa y propositiva entre los 20 y 25 años de vida. Posteriormente, su aporte a la música popular chilena se ha ido reduciendo drásticamente con el paso de los años.

La importancia del conjunto se basa principalmente en su trabajo entre 1965 y 1970, etapa en la que produjeron discos fundamentales para la historia de la música popular chilena. A ello se suma la creación de himnos de lucha durante el período de la Unidad Popular, que se difundieron ampliamente en todo el mundo. También destacan sus esfuerzos por desarrollar una obra propia durante el exilio —aunque con escasa repercusión— y la exploración de una vanguardia artística y musical en los años ochenta, cuyo impulso, siendo generosos, se mantuvo hasta fines de los noventa. Desde entonces, el grupo entró en un período de declive.

O, mejor dicho, tras el quiebre y la separación en dos formaciones —una en Francia y otra en Chile—, surgieron nuevas propuestas que no lograron aportar de manera significativa al desarrollo de la música popular chilena, en contraste con el impacto que había tenido el grupo en décadas anteriores.


El tránsito hacia una nueva estética

En 1984, Quilapayún continuaba en una senda de búsqueda artística. Ya en 1982 habían editado La revolución y las estrellas, un disco que proponía una mirada donde el arte y la poesía prevalecían sobre la contingencia política. Faltaba, sin embargo, consolidar ese cambio discursivo con una renovación musical más profunda. Es en este contexto donde surge el disco Tralalí Tralalá, que encarna esa nueva dimensión estética y sonora que el grupo buscaba reflejar tanto en sus discos como en sus presentaciones en vivo.

Durante los primeros años de los ochenta, la situación del conjunto en el exilio no era la más favorable. Aunque Quilapayún era un grupo reconocido en Francia, no había alcanzado el nivel de éxito masivo que sí logró Inti-Illimani en Italia. Con el paso del tiempo y el descenso del fervor internacional por la causa del retorno a la democracia en Chile, el grupo se vio obligado a replantear su discurso para mantener vigencia en un entorno cultural con intereses más globales y menos coyunturales.

Este giro comenzó con Umbral (1979), y se consolidó con la ruptura del conjunto con el Partido Comunista en 1980. Esta decisión les dio mayor libertad creativa, pero también implicó perder el respaldo organizacional que el partido ofrecía para la difusión de su música. En 1982, Quilapayún editó por primera vez un disco bajo el sello Pathé Marconi, dejando atrás el alero de DICAP en el exilio. En 1983 lanzaron una antología dedicada a Pablo Neruda y regresaron a Latinoamérica para ofrecer una serie de recitales, especialmente en México y Argentina, este último publicado más tarde en dos LPs.


El proyecto Tralalí Tralalá y su estreno en el Olimpia

Quilapayún quiso que esta nueva etapa artística se reflejara también en una propuesta escénica innovadora. Para el estreno de Tralalí Tralalá en Francia, el grupo realizó una serie de conciertos en el mítico teatro Olimpia, bajo la dirección escénica de Daniel Mesguich. Este trabajo potenció las capacidades escénicas individuales de los integrantes, dando lugar a una performance coherente, continua y profunda en su planteamiento.

Como alguna vez expresó Eduardo Carrasco, director del grupo por ese entonces, se buscaba retomar y profundizar el trabajo escénico desarrollado junto a Víctor Jara, quien había influido decisivamente en los primeros años del conjunto gracias a su experiencia en dirección teatral. En palabras del propio Carrasco: “El Quilapayún es un conjunto de teatros”; es en ese tipo de escenarios donde puede desplegar todo su potencial artístico.

Con un discurso renovado, una propuesta musical arriesgada y una puesta en escena de vanguardia, Tralalí Tralalá marcó el inicio de una etapa distinta para Quilapayún. Los conciertos en el Olimpia de París comenzaron el 12 de junio de 1984, y hoy comparto un fragmento de ese momento.

Este disco representa también una búsqueda de nuevas sonoridades y una ruptura con la línea estética del trabajo anterior. No todos los públicos, sin embargo, comprendieron este viraje. Por ejemplo, el público argentino que recibió con entusiasmo al grupo en 1983, se mostró desconcertado cuando un año después Quilapayún presentó una cantata sobre Galileo de diez minutos, acompañada de puestas en escena teatrales y sketches que no tenían relación directa con su presentación anterior. Tal vez la propuesta resultó demasiado revolucionaria para el público latinoamericano, pues había sido concebida en función del medio europeo.


La polémica con el sindicato francés

Esta serie de conciertos no estuvo exenta de conflictos. En la misma semana del estreno de Tralalí Tralalá, el Sindicato Francés de Artistas e Intérpretes (SFA-CGT) convocó a una huelga general del sector artístico, el 13 de junio de 1984. A pesar del llamado, Quilapayún decidió presentarse igualmente en el Olimpia, lo que generó duras críticas de parte del sindicato, que emitió una carta abierta en su contra. A continuación, la nota publicada por la agencia AFP:


PARÍS, 22 de junio (AFP) – El Sindicato Francés de Artistas-Intérpretes (SFA-CGT) criticó hoy en una carta abierta al grupo musical chileno Quilapayún, actualmente en gira por París, por haberse negado a participar en una huelga general celebrada el 13 de junio por el sector artístico en Francia.

Aunque reconoce que los chilenos tenían pleno derecho legal a no sumarse al movimiento, la SFA declara: “Lo que nos resulta imposible aceptar, la impostura que debemos denunciar, es que ustedes sigan haciéndose pasar por militantes”.

El sindicato recuerda que los integrantes de Quilapayún, exiliados en Francia, trabajan en el país desde hace diez años gracias a permisos gestionados por la SFA, lo que les ha permitido gozar de todos los derechos sociales que justamente se buscaba defender con la huelga.

Finalmente, la SFA les exige: “Dejen de enarbolar su estatuto de refugiados políticos para pedir la ayuda de comités de empresas, sindicatos, partidos y asociaciones de izquierda... Tengan un poco de pudor”.



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Este registro previamente había sido compartido por mi hermano en youtube pero en aquella oportunidad no conocíamos el orden original, y en ese archivo no venía el Oficio de Tinieblas, que viene al final de este audio.

A escuchar

1. Dos Sonetos (Pablo Neruda- Eduardo Carrasco)

2. Sencillo (Eduardo Carrasco)

3. Luz Negra (Eduardo Carrasco)

4. Caminante sigue (Eduardo Carrasco - Guillermo García)

5. Canción del llamado (Eduardo Carrasco - Hugo Lagos)

6. Trompe (Hugo Lagos)

7. La Muralla (Nicolás Guillén - Quilapayún)

8. Rondó de Bach (J. S. Bach. Arreglo: Eduardo Carrasco)

9. Eleonor Rigby (Lennon y McCartney. Arreglo: Patricio Wang)

10. La vida Total (Patricio Manns - Eduardo Carrasco)

11. Canto Negro (Nicolás Guillén - Eduardo Carrasco)

12. Dispajarate (Eduardo Carrasco)

13. Es el colmo que no dejen entrar a la Chabela (Eduardo Carrasco - Patricio Wang)

14. Complainte de Pablo Neruda (Louis Aragon- Eduardo Carrasco)

15. Oficio de Tinieblas por Galileo Galilei (Desiderio Arenas - Patricio Wang)


viernes, 17 de enero de 2025

Inti‐Illimani at Teatro D'Orsay, Paris, Francia. 15 Septiembre de 1975

 


Dentro de los registros que tenía Esteban Troncoso en su archivo, está esta grabación, creo que parcial, de una presentación del Inti Illimani en París, Francia, el año 1975 en el Teatro D'Orsay.  Esta presentación ocurrió solo unas semanas antes que el conjunto se metiera al estudio a grabar el disco que se editaría a fines de ese año “Hacia La Libertad”, y esa es la razón por la cual hay algunas de esas canciones que aparecen en esta presentación como un adelanto de lo que publicarían mas adelante.

Hay algo que siempre me ha sorprendido de las grabaciones en vivo del Inti, y estas especialmente que están sin post producción ni arreglos en el estudio, es la calidad interpretativa del conjunto. Registros casi perfectos, una sonoridad profundamente latinoamericana. Nada suena destemplado. Todo preciso. Todo bello.

Buscando mas datos del Teatro D'Orsay fue una experiencia que existió desde el año 1972 a 1981, cuando el actor francés Jean-Louis Barrault se instala en la antigua estación de Orsay con una estructura de madera desmontable y presenta espectáculos muy variados. Sin embargo, la estación tuvo que ser abandonada para convertirse en el Museo de Orsay. (https://fr.wikipedia.org/wiki/Th%C3%A9%C3%A2tre_d%27Orsay) (https://www.ina.fr/ina-eclaire-actu/annees-70-la-gare-d-orsay-abrite-le-theatre-le-plus-original-de-paris)

Esta grabación contiene un par de registros de Isabel Parra y Patricio Castillo, que por aquel entonces eran pareja y vivían en Francia después de una corta estadía en la República Democrática Alemana.

Una de las curiosidades de esta grabación es el tema con el cual decide cerrar el concierto: La cueca “La Rosa y el Clavel”, del repertorio de la música Típica chilena, totalmente alejado de la temática de la Nueva Canción Chilena.

Listado de temas:

00:00 1. Tocata y Fuga (Violeta Parra)
02:58 2. Alturas (Horacio Salinas)
06:54 3. Chiloé (Horacio Salinas)
10:41 4. La Partida (Víctor Jara)
14:43 5. Arranca, Arranca (Violeta Parra. Arreglo Isabel Parra + Patricio Castillo) Intérpretes: Isabel Parra + Patricio Castillo
17:39 6. Rin del Angelito (Violeta Parra. Arreglo: Luis Advis)
21:25 7. Arriba quemando el sol (Violeta Parra)
27:18 8. Vientos del Pueblo (Víctor Jara)
30:51 9. Hacia la libertad (José Seves – Horacio Salinas)
35:26 10. Lo que más quiero (Violeta Parra – Isabel Parra. Arreglo: Luis Advis)
38:56 11. Papel de plata (Folklore argentino)
42:06 12. Fiesta de San Benito (Folklore boliviano)
46:38 13. Las manadas (Patricio Manns – Patricio Castillo. Arreglo: Patricio Castillo) Intérprete: Patricio Castillo
53:58 14: Cueca de la C.U.T. (Héctor Pavez)
56:16 15. La rosa y el Clavel (Jorge Martínez)


sábado, 15 de julio de 2023

Quilapayún: Alentours. 2C 070-63688. DICAP- Pathé Marconi.1980. Francia

 







Al año 1979 el Quilapayún se encontraba entrando de a poco en su segunda fase artística dentro del exilio. En una época en que la solidaridad con Chile venía en baja el grupo debía abrirse a generar una imagen y una propuesta artística dentro de la escena francesa. Esta época también coincide con su cercanía a Roberto Matta, a los conceptos mas profundos del surrealismo, y al inicio de un cuestionamiento político en relación a su militancia comunista.

El disco Umbral que da el puntapié a todo este proceso fue publicado en el 4to trimestre de 1979 en Francia, pero cuando ya estaban grabando el disco sabían que en febrero de 1980 el programa “Le Grand Echiquier”, programa mensual transmitido por la televisión nacional francesa que duraba mas de 3 horas al aire, los iba tener de invitados centrales. Eso significaba preparar con meses de anticipación arreglos, puesta en escena, repertorio, etc; considerando además que el espacio tenía los recursos para contar en escena con una orquesta sinfónica. Debido a lo anterior comenzaron a trabajar con Pierre Rabbath (pianista y arreglador que llevaba varios años trabajando en el espacio televisivo, y que tuvo escasas participaciones en el mundo discográfico, y si lo hizo estuvieron ligados al ámbito del easy listening), en arreglos de varias canciones, además de comenzar a montar algunas nuevas canciones con arreglos sinfónicos.

Uno de los primeros arreglos que trabajaron para ese espacio fue “la vida total” que alcanzó a salir editado en el disco Umbral; en forma paralela a la preparación del programa comenzaron a trabajar en un disco que saliera en la misma época en que se iba a transmitir el programa a fines de febrero de 1980. Así fue como los diversos arreglos y los temas a incluir en el programa fueron registrados en estudio con arreglos orquestales para ser incluidos en este disco. La portada fue encargada a Nemesio Antúnez, y se lanzó el disco “Alentours” como un complemento al programa, es decir, que sirviera como un disco que tomaba gran parte del repertorio del programa y también que sirviera de una presentación del grupo al gran público francés que pudo recién haberlos conocido a través de la emisión televisiva. Para cumplir lo anterior se incluyó en la contraportada una fotografía en alta resolución del conjunto, la primera que aparecía de esa forma en los casi 7 años que llevaban viviendo en Francia, y unas palabras de presentación realizadas por el periodista francés Jacques Erwan (https://www.jacques-erwan.fr/?page_id=7260 ) que por aquella época tenía una gran cercanía con la “música del mundo”.

Las palabras en francés de Jacques Erwan dicen lo sgte:

Designados “embajadores culturales de la unidad popular” por el presidente Allende antes de verse obligados a exiliarse, los Quilapayún continúan con su misión de difundir la música y la cultura popular chilena. Nos recuerdan así que todo un pueblo lucha por su libertad. Viajeros incansables, han recorrido todo el mundo en los últimos años: Europa Occidental, América Latina, Unión Soviética y Europa del Este. Estados Unidos lo han sido visitado tres veces y Japón dos veces… en España, mientras muere Franco, cantan el himno de la resistencia chilena, “el pueblo unido jamás será vencido” y, estas palabras resuenan singularmente en el contexto del fin del reinado de este país aún subyugado… Suscitando dondequiera que se produzca una oleada de solidaridad, a menudo se benefician de la asistencia amistosa de artistas de renombre. Así, los recitadores de la cantata Santa María de Iquique no son otros que Giant María Volonte en Roma y Jane Fonda en Los Ángeles… En París, es con Mikis Teodorakis que comparten cartel de un concierto memorable.
Ansiosos por hacerse oír siempre mejor, los Quilapayún han sabido inventar soluciones originales para superar la barrera del idioma. Gracias, a veces, a la fértil imaginación y al irreprimible humor que los mueve. La Obra instrumental interpretada en flautas de pan, “La valse de Colombes” suena como… ¡un organillo! Para comunicarse con su público, interpretan en inglés “Te recuerdo Amanda”, una de las canciones más hermosas de su amigo Víctor Jara, y en alemán, “la canción de la solidaridad” de Brecht y Eisler…
Músicos consumados y profesionales consagrados, los Quilapayún inspiran a una gran variedad de públicos: los, jóvenes y atentos, del Festival de la Canción Política de Berlín Este como los, supuestamente fríos y reservados, del muy británico Royal Albert Hall… Un escenario muy victoriano esa noche, en compañía de Pete Seeger y los Quilapayún, cinco mil ingleses de pie se olvidaron por un momento de su flema para retomar en un coro impresionante los cantos chilenos...
La fuerza que emana de los Quilapayún y su éxito internacional se nutren sin duda de un profundo arraigo a la cultura popular de su país y al amor que demuestran por el pueblo al que pertenecen. Y, como todos saben, “cuando los hombres vivan del amor, no habrá más miseria…”

Volviendo al vínculo de este disco con el programa de televisión, si revisamos el listado de temas interpretados en Le Gran Echiquier (gentilmente compartido por Manuel Vilches), fueron los sgtes:
1. Mi patria *
2. Premonición a la muerte de Joaquín Murieta
3. Vals de Colombes
4. Te recuerdo Amanda
5. Quand les hommes vivront d'amour *
6. Canto negro
7. Vamos mujer *
8. Entre morir y no morir *
9. La última curda
10. La vida total *
11. Machu Picchu
12. Discurso de Roberto Matta (c/piano)
13. Plegaria a un labrador *
14. Malembe
15. Patria de multitudes *
16. Quand les hommes vivront d'amour *
* Acompañados con orquesta

De los 10 temas del disco 9 fueron interpretados en el programa, de los 16 temas interpretados en el programa 9 vienen en el disco.

Es decir no se puede entender El programa "Le Grand Echiquier" sin el disco, y no se puede entender este disco sin el programa.  Por otro lado que este disco solo haya sido editado en Francia, y que el texto de las letras de las canciones solo esté en Francés (cuando en los discos anteriores se mantenía por un lado el texto de las canciones en español) refuerza la idea que este disco solo fue pensado para publicarse en ese país.

La colaboración de Pierre Rabath tuvo un mayor alcance el año 1980 y se incluyeron otros arreglos de él en el siguiente disco de Quilapayún que se editó en el cuarto trimestre de ese año 1980 “Darle Al Otoño un golpe de Ventana para que el verano llegue hasta diciembre”

En relación a la versión en Inglés de “Te Recuerdo Amanda” hay registros que Quilapayún estuvo trabajando el año 1979 en varias opciones de canciones de Víctor Jara que pudieran ser interpretadas en Inglés, una de ellas fue “Canto Libre”, la otra “Paloma quiero contarte”, quedó registrada una versión en inglés de Plegaria a un Labrador” y finalmente sólo se publicó “Te recuerdo Amanda”. Por otro lado se puede ver que el lado B de este disco trata de reflejar la capacidad del grupo de poder interpretar canciones en los mas diversos idiomas.

Listado de canciones:
00:00 Lado A:
00:01 1. Mi Patria (Texto: Fernando Alegría. Música: Eduardo Carrasco. Arreglos y dirección Orquestal: Pierre Rabbath)
03:36 2. Canto Negro (Texto: Nicolás Guillén. Música: Eduardo Carrasco. Arreglos: Quilapayún)
06:48 3. La Vida Total (Texto: Patricio Manns. Música: Eduardo Carrasco. Arreglos y dirección Orquestal: Pierre Rabbath)
11:27 4. La Valse de Colombes (Música: Eduardo Carrasco. Arreglo: Quilapayún)
13:42 5. Patria de Multitudes (Texto: Hernán Gómez. Música: Eduardo Carrasco. Arreglos y dirección Orquestal: Pierre Rabbath)

17:35 Lado B:
17:38 1. Quand les Hommes Vivront d’amour (Texto y Música: Raymond Levesque. Arreglos y dirección Orquestal: Pierre Rabbath)
20:46 2. Oguere (Texto y Música: Del Folklore Cubano. Arreglo: Manguaré)
24:34 3. Te recuerdo Amanda (Texto y Música: Víctor Jara. Arreglo: Quilapayún)
29:04 4. Vamos Mujer (Texto y Música: Luis Advis)
33:02 5. Solidaritats Lied (Texto: Bertold Brecht. Música: Hans Eisleer. Arreglo: Quilapayún)


lunes, 10 de octubre de 2022

Inti Illimani - Isabel Parra - Francesca Solleville: Chant pour une Semence. D.50036. DOM. 1985. Francia

 





Para esta semana los dejo con la edición editada en Francia por el sello DOM de la obra "Canto por una semilla" de Luis Advis basado en textos de Violeta Parra. Esta versión esta realizada desde la grabación realizada en el exilio en 1978, y en la cual posteriormente se reemplazó el relato en italiano por uno en castellano, y también por esta en Francés.

Esta versión con relato en Francés tuvo escasa difusión y me parece que posteriormente no contó con reediciones.

Listado de Temas:

Lado A:
1. Los Parientes
2. La Infancia
3. El amor
4. El compromiso

Lado B:
1. La denuncia
2. La esperanza
3. La Muerte
4. Epílogo
5. Canción Final


lunes, 28 de marzo de 2022

Violeta Parra: Cantos de Chile. LDX 74572/73. Le Chant Du Monde. 1975. Francia

 













Para esta semana otro disco de Violeta Parra, se trata de esta compilación del sello francés “Le Chant Du Monde” publicado en 1975 y que contiene la totalidad de las grabaciones que Violeta Parra realizó para ese sello el día 26 de marzo de 1956 y que fueron parcialmente publicados por esa época en algunos EP. El único tema que no pertenece a esas sesiones de grabación corresponde a “El Gavilán” la obra mayor de Violeta Parra, pensada originalmente como un ballet, y que fue registrado en París en marzo de 1964 en el hogar de Héctor Miranda, fundador de Los Calchakis.

En estas grabaciones Violeta Parra se acompaña solamente por Guitarra, y cada tema ella lo anuncia previamente.

De este disco fue publicado una selección por el sello Alerce a fines de la década de 1970 y posteriormente desde que fue reeditado por la fundación Violeta Parra ha sufrido algunas alteraciones, por ejemplo en su última reedición en CD se incluyen 20 de los 25 temas que contiene el disco original.

Por el momento se puede encontrar en streaming a través de una edición que se hizo en México, que mantiene todos los temas, pero que omite algunos “sonidos” que se encuentran en el disco original, por ejemplo esa pequeña entonación que Violeta hace antes de presentar “La Jardinera” que solo aparece en la versión original francesa que les comparto el día de hoy.

Sobre el primer viaje a Europa de Violeta,  que fue bajo el alero que se realizaron estas grabaciones pueden leer estas publicaciones: "Violeta patiperra en Europa" y “Une Chilienne à Paris”: Violeta Parra, auténtica cosmopolita del siglo veinte.

Sobre el Gavilán, una obra que merece estudio aparte, pueden leer estas publicaciones: "Los misterios que sigue ocultando “El gavilán” de Violeta Parra" y "Disonancia y dolor en El gavilán, de Violeta Parra".

En este post incorporo todos los datos que ha recopilado Hannes Salo sobre la discografía de Violeta Parra sobre este disco, que en su investigación ha dado con la información valiosa del informante y el origen de varios de los temas folclóricos que acá se incluyen, incluso cuál es el origen de algunas composiciones que se atribuyen a Violeta Parra como “Casamiento de Negros”

Listado de temas:
A. Canto a lo Poeta
- Canto a Lo Divino
00:02 1. El primer día el señor (Verso por sabiduría ó “por el apocalipsis”) (Del Folklore, entregado por Guillermo Reyes, comuna de Barrancas, Santiago)
02:20 2. Entre aquel apostolado (Tres cantos a lo divino) (Del Folklore, entregado por Rosa Lorca, comuna de Barrancas, Santiago)
- Canto a Lo Humano
05:41 3. Hay una ciudad muy lejos (Verso por ponderación) (Del Folklore, entregado por Antonio Suárez, Fundo Tocornal, Puente Alto, Santiago)

B. Villancico
08:18 4. En el portal de Belén (A lu lú) (Del Folklore, entregado por Eduviges Candía, San Carlos, Ñuble)

C. Instrumental
10:17 5. Cuecas punteadas (Del Folklore, arreglo de Violeta Parra)
11:45 6. Tres polkas (Del Folklore, arreglo de Violeta Parra)

D. Parabienes
13:54 7. Viva la luz de Don Creador (Parabienes a los novios) (Del Folklore, entregado por Eduviges Candía, San Carlos, Ñuble)
15:40 8. Los paires saben sentir (lágrimas de carabaña) (Del Folklore, entregado por Eduviges Candía, San Carlos, Ñuble)
18:29 9. Viva Dios, viva la virgen (Del Folklore, entregado por “Doña Margarita”, San Javier, Santiago)
20:29 10. Casamiento de negros (Adaptación de Violeta Parra del poema “Boda de Negros” de Francisco de Quevedo, que fue enseñado a ella por Margot Loyola. Música adaptada desde una zarzuela española)

E. Danzas
22:08 11. Arriba de aquel árbol, refalosa (Del Folklore)
24:19 12. Que pena siente el alma, vals (Del Folklore, entregado por Rita Leyton, fundo “Santa Rita”, Alto Jahuel, Buin)
26:18 13. Ausencia, habanera (Entregada por Florencia Durán, Alto Jahuel, Buin. Sin embargo corresponde a una romanza de Tomás Gabino Ortiz publicada en 1895 y que fue grabada por Los Provincianos en la década de 1940)
28:25 14. El palomo, chapecao (Del Folklore, entregada por Amelia Montenegro, oriunda de Valdivia, en Santiago)

F. Cuecas – Tonadas
31:06 15. Violeta ausente, tonada (Letra de Violeta Parra, Música del Folklore)
33:25 16. Me voy me voy, tonada (Del Folklore, entregado en San Vicente de Tagua Tagua)
35:43 17. Miren cómo corre el agua, cueca punteada (Del Folklore)
37:14 18. La jardinera, tonada (Violeta Parra)
39:13 19. Dicen que el ají mauro, cueca (Del Folklore)
40:49 20. Dónde estás prenda querida, tonada (Del Folklore, entregado por Berta Gajardo, oriunda de Maule, en Providencia, Santiago)
43:12 21. Ojos negros mataores, cueca (Del Folklore)
44:44 22. Aquí se acaba esta cueca, cueca (Del Folklore)

46:20 G. 23. El Gavilán (Violeta Parra) (Grabada en casa de Héctor Miranda, en París, Marzo de 1964)

H. Isla de Pascua
56:05 24. Meriana (Del Folklore Pascuense. Enseñada a Violeta por Margot Loyola, quién la aprendió de Felipe Riroroco)
57:51 25. Paimiti (Vals-canción de origen tahitiano, popular en la Isla de Pascua desde los años 30. Violeta lo aprendió de Margot Loyola que a su vez lo había aprendido del pascuense Felipe Riroroco)



jueves, 25 de noviembre de 2021

Quilapayún: La Revolution et les Étoiles. SRMC 6034. Si-Wan Records. 1997. Corea







Para este día voy con esta edición coreana, editada el año 1997 en CD, del disco La Revolución y Las Estrellas de Quilapayún, publicado originalmente en Francia en 1982. Esta es la única edición en CD que tiene ese disco hasta el momento.


Si quiere vaya hasta el final dele play al disco, y mientras lo escucha se adentra en la historia que le voy a contar:

Este disco editado el año 1982 en Francia, inédito en Chile, es uno de los discos fundamentales del conjunto Quilapayún debido a la gran cantidad de inflexiones que se condensan en este trabajo y que marca la vida de los últimos años de exilio de esta agrupación. Desde el año 1979 el conjunto había ido mostrando un trabajo que cada vez se mantenía menos por las actividades de la Solidaridad con Chile y que por lo tanto debía hacer frente con un concepto mucho mas desarrollado a una demanda de un público francés y europeo en un ambiente cultural donde las propuestas artísticas son innumerables; por otra parte el año 1979 se había concretado el encuentro con Roberto Matta, pintor surrealista chileno y uno de los motores fundamentales para descubrir el concepto de La revolución Y Las Estrellas. Además desde fines de los 70 se había desarrollado una separación profunda con el Partido Comunista en el exilio, tanto por las condiciones que los músicos chilenos veían que existían en los países comunistas, que se alejaban profundamente de las esferas democráticas y de libre creación, y no eran mas que dictaduras pero desde el otro extremo; por las posturas extremas, incluidas la lucha armada, que estaba tomando el Partido como vías para acabar con la dictadura, y por las cada vez menos ventajosas relaciones que tenían los músicos chilenos con el sello DICAP y con todo el aparataje cultural del Partido Comunista en el exilio. Esto último se traduce en que este disco es el primero editado por el Conjunto Quilapayún fuera el alero del sello Dicap, y es el primero editado exclusivamente bajo la etiqueta de Pathe Marconi- Emi Francia.

No estamos acá para hacer un desarrollo detallado de estos conceptos, cuando todos están disponibles en internet a través del libro La revolución y Las estrellas de Eduardo Carrasco en donde pueden ver el detalle de cada etapa de la vida del conjunto, pero de todas formas les recomiendo leer la parte dedicada exclusivamente al concepto La revolución y las Estrellas.

Sin embargo para entender en resumen qué es el concepto de La Revolución y Las Estrellas, tomamos un fragmento de una entrevista realizada en 1996 a Eduardo Carrasco, en el cual  relata lo sgte:


"... cuando vino nuestra revisión política, a fines de los años setenta, empezó un proceso de distanciamiento y de crítica a la política, y descubrimos que en realidad estábamos equivocados, y que esa manera de pensar, estaba errada, porque ponía al arte en un lugar secundario, cuando en realidad lo que hacíamos nosotros, lo que pretendíamos hacer, era cambiar las cosas ¡ya!. Es decir, en el acto de cantar, tú cambias las cosas, en el crear, tú estas modificando el mundo. Salimos de ese complejo de pensar que el verdadero cambio era el social-económico, y de que el cultural era como una cosa sobrepuesta. Empezamos a pensar que el verdadero cambio para un artista es el arte, que era, en el fondo, una idea del surrealismo.
El surrealismo, lo que piensa es que la revolución es el arte. Arte revolucionario es un arte que revoluciona, no es un arte que está al servicio de un proceso posterior o exterior al arte, sino que es el proceso mismo de cambiar las cosas, haciendo arte, creando, y esto era lo mismo que pensaba Huidobro y el surrealismo. Esto significó que empezamos a valorar a Matta, a Huidobro, a toda una línea de artistas que eran también revolucionarios, pero lo eran en otro sentido. De ahí nació la idea de "La revolución y las estrellas".
Es decir, está directamente vinculado el revalorizar a Huidobro, con el descubrimiento del surrealismo y este proceso político de inversión."

También en esa entrevista Eduardo Carrasco asume que este concepto había sido desarrollado desde una idea personal, mas que grupal : "En discos como “La revolución y las estrellas” sucedió algo de eso, ya que eran ideas que no eran completamente convincentes para todo el grupo, siendo ideas bastante personales, por lo cual sentía que no cuajaban dentro del conjunto."

Si bien existía el concepto de cambio conceptual dentro del conjunto, este se fue plasmando primeramente en los versos y el discurso, y posteriormente a través de los años en el aspecto musical. El primer paso del cambio del discurso musical se empieza a reflejar en este disco con la incorporación de Patricio Wang a la agrupación. Patricio Wang a esa época era un músico que había formado parte de la primera generación de Barroco Andino, posteriormente había seguido sus estudios en Holanda en donde formó a fines de los 70 la agrupación Amankay que editó un LP, y en el cual se había incorporado un  arreglo de Patricio Wang sobre la canción El Gavilán de Violeta Parra, la inclusión de ese arreglo en el nuevo disco de Quilapayún, que con el tiempo pasaría a ser La Revolución y las Estrellas, fueron los primeros pasos de acercamiento con el Quilapayún. Para reflejar esta época dejamos una pequeña entrevista publicada por la revista La Bicicleta a Patricio Wang por esos años




Una de las obras fundamentales que se incorporan en este disco es "Un Canto Para Bolivar" con textos de Pablo Neruda y música de Juan Orrego Salas, quien hizo la obra por encargo, según Orrego Salas en su libro "Testimonios y Fantasías" de 2012: "Al conversar sobre estos juglares de la "Nueva Canción Chilena" me revive el año 1980, cuando les escribí "Un Canto para Bolivar" sobre el poema de Neruda, para voces e instrumentos populares, mucho de los cuales solo conocía por su presencia en las páginas de la etnomusicología indoamericana y alguna grabación. Desde París, donde residían en el exilio de la dictadura en Chile, uno de ellos, Eduardo Carrasco, en amables y muy precisos mensajes postales, me abrió el camino en el pentagrama y la ilustración en casettes hacia las quenas, antaras, cuatros, tiples, charangos que ellos tocaban y me proveyó una información detallada de las técnicas de las guitarras que dominaban y el timbre de las voces"...
..."Yo encontré en el Bolívar de la Gran América mi lugar en la Nueva Canción  de estos juglares, mi motivación para escribirles esta obra que luego grabaron en Francia y que el vocero del conjunto, Eduardo Carrasco, en su libro La revolución y Las Estrellas, premió expresando que era una de las mas hermosas que hemos grabado...
Un tiempo después les escribí otra canción: "yo digo lo que no digo""

Esa última canción que nombra Juan Orrego Salas, permanece inédita.

Para ser mas precisos sobre el texto de Neruda, este fue escrito por el poeta chileno el año 1941 en México, y publicado en el libro Tercera residencia el año 1947, los poemas escritos por esa época podían formar parte de este u otros libros, entre ellos el Canto General, no quedando este texto dentro de este último, debido a los precisos versos en el cual se menciona la situación española por esa época. El texto completo del poema, del cual se ocupa un extracto en la obra, es el sgte:


Padre nuestro que estás en la tierra, en el agua, en el aire
de toda nuestra extensa latitud silenciosa,
todo lleva tu nombre, padre, en nuestra morada:
tu apellido la caña levanta a la dulzura,
el estaño bolívar tiene un fulgor bolívar,
el pájaro bolívar sobre el volcán bolívar,
la patata, el salitre, las sombras especiales,
las corrientes, las vetas de fosfórica piedra,
todo lo nuestro viene de tu vida apagada,
tu herencia fueron ríos, llanuras, campanarios,
tu herencia es el pan nuestro de cada día, padre.

Tu pequeño cadáver de capitán valiente
ha extendido en lo inmenso su metálica forma,
de pronto salen dedos tuyos entre la nieve
y el austral pescador saca a la luz de pronto
tu sonrisa, tu voz palpitando en las redes.

De qué color la rosa que junto a tu alma alcemos?
Roja será la rosa que recuerde tu paso.
Cómo serán las manos que toquen tu ceniza?
Rojas serán las manos que en tu ceniza nacen.
Y cómo es la semilla de tu corazón muerto?
Es roja la semilla de tu corazón vivo.

Por eso es hoy la ronda de manos junto a ti.
Junto a mi mano hay otra y hay otra junto a ella,
y otra más, hasta el fondo del continente oscuro.
Y otra mano que tú no conociste entonces
viene también, Bolívar, a estrechar a la tuya:
de Teruel, de Madrid, del Jarama, del Ebro,
de la cárcel, del aire, de los muertos de España
llega esta mano roja que es hija de la tuya.

Capitán, combatiente, donde una boca
grita libertad, donde un oído escucha,
donde un soldado rojo rompe una frente parda,
donde un laurel de libres brota, donde una nueva
bandera se adorna con la sangre de nuestra insigne aurora,
Bolívar, capitán, se divisa tu rostro.
Otra vez entre pólvora y humo tu espada está naciendo.
Otra vez tu bandera con sangre se ha bordado.
Los malvados atacan tu semilla de nuevo,
clavado en otra cruz está el hijo del hombre.

Pero hacia la esperanza nos conduce tu sombra,
el laurel y la luz de tu ejército rojo
a través de la noche de América con tu mirada mira.
Tus ojos que vigilan más allá de los mares,
más allá de los pueblos oprimidos y heridos,
más allá de las negras ciudades incendiadas,
tu voz nace de nuevo, tu mano otra vez nace:
tu ejército defiende las banderas sagradas:
la Libertad sacude las campanas sangrientas,
y un sonido terrible de dolores precede
la aurora enrojecida por la sangre del hombre.
Libertador, un mundo de paz nació en tus brazos.
La paz, el pan, el trigo de tu sangre nacieron,
de nuestra joven sangre venida de tu sangre
saldrán paz, pan y trigo para el mundo que haremos.

Yo conocí a Bolívar una mañana larga,
en Madrid, en la boca del Quinto Regimiento,
Padre, le dije, eres o no eres o quién eres?
Y mirando el Cuartel de la Montaña, dijo:
"Despierto cada cien años cuando despierta el pueblo".
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Una vez publicado este disco, apareció un comentario de Patricio Manns en la revista Araucaria editada en el exilio, y republicado en esos años en Chile por la revista La Bicicleta, el texto dice los sgte:

Patricio Manns.

He aquí, pues, un nuevo Quilapayún, mirando esta vez hacia arriba (las estrellas naturalmente). Más sólido, más inconmovible que nunca de su sitial: una de las superpotencias musicales de Nuestra América melódica y martiana. ¡Qué forma de cantar con el cerebro, de seducir con las manos como un Marqués experto y plenipotenciario!. Pero ya lo sabíamos y lo que podemos hacer sin embagues es reconocer abiertamente la continuidad en su desarrollo hacia adelante y hacia adentro.

            Los Quilas han crecido también numéricamente. Ahora son ocho, con la incorporación de un músico muy completo, muy original y muy sorprendente, Patricio Wang (chileno a pesar de su apellido de ojos rasgados), a quien debemos el admirable arreglo de El Gavilán, una canción que, como lo dijimos en nuestro libro sobre Violeta Parra en 1976, alcanza la cumbre creadora de nuestra célebre madre coraje. Un tema injustamente desconocido. Quilapayún ha cometido el acierto de implantar la voz de Isabel Parra en el arreglo y el resultado es espeluznante de belleza, de fuerza, de destreza. Isabel, la chilena, y Pablo Milanés, el cubano, deben ser, cada uno en su sexo y en lo suyo, las dos voces más grandes de este tiempo en la canción dicha popular. Esta es mi opinión y la razón por la cual recomiendo este disco tan calurosamente.

            Después, hay otro detalle que salta a la estadística: el Quila comienza a autoabastecerse cada día más en materia de repertorio. Hugo Lagos firma dos de los títulos sobre textos de Eduardo Carrasco, que totaliza tres en el presente disco, aparte de tres líneas melódicas. Asimismo Rodolfo Parada, que ha escrito una canción sobre texto de Alberti. Y una nueva experiencia de colaboración, experiencia que Quilapayún inauguró en Chile hace ya muchos años, esta vez con Juan Orrego Salas, que trabajando sobre un texto de Neruda da forma a una pequeña y sobria cantata magistralmente cantada. El problema, quizás, estriba en que este género de obras, relativamente distanciadas de las normas de la canción popular, queda como una suerte  de oasis dentro del disco: se bebe allí un agua distinta, se calza una sombra diferente. Pero esto no es malo, muy por el contrario: deslumbra como un espejismo y sólo serán necesarias varias audiciones atentas para establecer en definitiva una silueta al centro de la resolana cegadora para el oído, inesperada para la costumbre.

            Esto de crear las propias canciones es para un grupo tarea primordial. Cuando el abastecimiento depende de una fuente exterior, ciertos conjuntos se paralizan e incluso se disuelven si la fuente se calla o se aleja. Pero crea también algunos riesgos. No es fácil escribir el texto de una canción. Se puede concebir un poema libremente, largo o corto, denso o simple, pero una canción, como el ser humano de Chesterton que “se compone de un hombre y una mujer”, se compone de texto y música. Eso por una parte. Por otra, hay que vigilar la sustancia del texto más que la sonoridad de las palabras. Ejemplo, en este disco quilapayunesco: Retrato de Sandino con sombrero. Otra, que el título viene de lejos (Retrato de dama con grupo, nuevo cine), o directamente de la canción Óleo de mujer con sombrero, Silvio Rodríguez. Hay falencias poéticas inadmisible y carencias históricas de primera ignorancia sobre el verdadero carácter de Sandino. Las falencias poéticas evidentes, por ejemplo son: “...rayo de luz sobre el trigal”, o todavía “...como una estrella sobre el mar”. Piénsese que se describe así al inspirador de la revolución nicaragüense. En otra, hay falsas reminiscencias nerudianas, particularmente en la “educación” de Sandino, calcada sobre la Educación del Cacique, de El Canto General.

            Jamás Sandino, aunque “cuenten”, se educó en la intemperie, ni copió su andar a las bestias del mundo. La analogía con el poema nerudiano va más lejos: “así fue que ejercitó la mirada, / la calma, la ligereza, / la agilidad del jaguar”. No basta sustituir jaguar por puma para dar origen a una obra personal.

            Pero esto es pequeño y fácilmente ignorable si se toma en cuenta la consistencia general de la entrega. Hay que reconocer, después de todo, que la Nueva Canción Chilena no conoce la anemia. Júzguese por los últimos discos publicados: Palimpsesto, de Inti-Illimani; un nuevo volumen de Angel Parra; Con la razón y la fuerza, mi aporte personal 1982, con la fraternal complicidad de Inti-Illiimani; y ahora, esta Revolución y las estrellas, de Quilapayún. Se enferma el cuerpo de espera y desespera, pero se goza de una envidiable caudal de salud creadora.

1.Texto rescatado de un número de la Revista "La Bicicleta" de Santiago de Chile. En aquella revista el texto fue presentado de la siguiente manera: “FLORES Y PALOS PARA LOS QUILAS. Sobre La revolución y las estrellas, disco de Quilapayún; publicado en la revista de Literatura chilena: creación y crítica, XXII, otoño de 1982. Por Patricio Manns”
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Posteriormente el año 1997, Patricio Manns dijo "Ellos (los Quilapayún)  iban siempre a la izquierda, pero como el mundo es redondo, cuando sacaron La Revolución y Las Estrellas, aparecieron a la derecha."

La formación de este disco es la sgte: Eduardo Carrasco (Director), Carlos Quezada, Willy Oddó, Hernán Gómez, Rodolfo Parada, Hugo Lagos, Guillermo García, Ricardo Venegas, Patricio Wang

Los dejamos con este disco

1.Luz negra (Eduardo Carrasco)- Arreglo: Eduardo Carrasco
2.Retrato de Sandino con sombrero (Desiderio Arenas - Eduardo Carrasco)- Arreglo: Patricio Wang
3.Trompe (Hugo Lagos)- Arreglo: Eduardo Carrasco
4.Eclipse de sol (Eduardo Carrasco - Hugo Lagos)- Arreglo: Quilapayún
5.Las estrellas (Eduardo Carrasco - Hugo Lagos)- Arreglo: Eduardo Carrasco
6.El gavilán (Violeta Parra)- Arreglo de Patricio Wang- Participación de Isabel Parra
7.Dispajarate (Eduardo Carrasco)- Arreglo: Eduardo Carrasco
8.La primavera (Rafael Alberti - Rodolfo Parada)- Arreglo: Eduardo Carrasco
9.Un canto para Bolívar (cantata popular Opus 78) (Pablo Neruda - Juan Orrego Salas)