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miércoles, 16 de septiembre de 2026
Celso Garrido-Lecca, Víctor Jara, Inti Illimani, Patricio Castillo, Isabel Parra, Manguaré, Orquesta Sinfónica de Chile: Los Siete Estados 1971-1973
lunes, 30 de marzo de 2026
Quilapayún + Víctor Jara: Canciones Folklóricas de América. OP-80340. EMI Odeón. 1971. Japón
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● Quilapayún y Víctor Jara, cantando al mundo
Hace poco
tiempo, un disco de excelente contenido —“El cóndor pasa / Quilapayún”
(OP-80219)— marcó el debut en Japón del grupo Quilapayún. Debido a la
gran acogida que tuvo, ahora se presenta su segundo álbum.
El
magnífico grupo juvenil chileno Quilapayún, como ya se mencionó al
presentar su disco debut, es un conjunto de música folclórica formado
exclusivamente por estudiantes universitarios (en el año 1970). Sus integrantes
son: el tenor Carlos Quezada, Rodolfo Parada; los barítonos Patricio Castillo y
Willy Oddó; el bajo-barítono Hernán Gómez; y el bajo Eduardo Carrasco. Todos
ellos tocan guitarra u otros instrumentos folclóricos similares (como el
charango), y algunos también interpretan la quena andina, una flauta de
profundo carácter emocional. Junto con sus frescas armonías vocales, poseen una
capacidad interpretativa de altísimo nivel.
Por
supuesto, estudian profundamente el folclore de su país, Chile (canciones
populares y música tradicional), adquiriendo un conocimiento sólido. Pero al
mismo tiempo, también han mostrado un interés constante por la música popular
de otros países del mundo, especialmente de América Latina y España, con
quienes comparten idioma. Incluso en estas tendencias internacionales, las
composiciones e interpretaciones de Quilapayún siempre transmiten un
sentimiento de solidaridad con todas las personas. Se percibe que mantienen
siempre una clara conciencia de su misión como grupo con ideales.
El disco
que aquí presentamos resalta especialmente ese carácter internacional de Quilapayún.
Incluye no solo canciones de América del Sur y España, sino también de Israel y
Norteamérica. Además, no se limita a lo que tradicionalmente se entiende como
“folclore”, sino que incorpora también lo que podría llamarse “nuevo folclore”:
canciones modernas con autores y compositores claramente identificados. El
resultado es un LP variado, accesible y lleno de riqueza.
Este
disco tiene, además, otro aspecto importante. En él no solo participan los
miembros oficiales actuales de Quilapayún, sino también el destacado
cantante de música folclórica chilena Víctor Jara. Cantante, guitarrista y
poeta, Víctor Jara posee una voz suave y una interpretación llena de humanidad.
Aunque aún puede considerarse joven, en los últimos años se ha convertido en
una figura de gran popularidad. Cabe señalar que anteriormente formó parte del
excelente grupo folclórico chileno Cuncumén, y también colaboró en la
fundación de Quilapayún (1965). Actualmente desarrolla su actividad como
solista independiente.
Lado A
1.
Hushabye (ハッシャバイ)
En primer
lugar, se trata de una canción en inglés poco habitual dentro del repertorio de
Quilapayún, un tema perteneciente al folclore de los Estados Unidos.
Existe otra canción conocida con el mismo título, pero desde hace mucho tiempo;
sin embargo, la palabra “Hushabye” significa algo así como “duérmete” o
“arrullo”, por lo que es un título apropiado para una canción de cuna.
La
versión que aquí se interpreta, “Hushabye”, figura acreditada en el sello
discográfico a Yarrow y Stookey (Peter, Paul & Mary). No obstante,
originalmente es una canción tradicional que cantaban las madres
afroamericanas. Desde hace bastante tiempo ha sido interpretada por diversos
cantantes de folk, comenzando por Pete Seeger.
(3’50”)
2. Bailecito (バイレシート)
El
término bailecito proviene de “baile” (danza) con un sufijo diminutivo,
lo que expresa algo así como una forma cariñosa o afectuosa de decirlo. En
regiones que abarcan desde Bolivia hasta el noroeste de Argentina, esta palabra
también se utiliza como nombre de un tipo específico de danza.
Se trata
de un baile sencillo y encantador, en el que una pareja (hombre y mujer) danza
agitando pañuelos. Su ritmo combina compases de 6/8 y 3/4, característicos del
folclore sudamericano, y presenta además vestigios de escalas pentatónicas de
estilo incaico. La melodía, aunque ligera, contiene también un matiz
melancólico.
El sonido
de la quena y del charango (un pequeño instrumento de cuerda originario de los
Andes, hecho antiguamente con el caparazón de un armadillo) crea una resonancia
particular que, una vez escuchada, resulta inolvidable y evoca intensamente el
paisaje andino. También es interesante el grito inicial que introduce la
canción.
(2’24”)
3. Paloma del palomar (鳩小舎の鳩)
Esta es
una canción popular que llegó al continente europeo y se relaciona con la idea
de “Madre España”, como llaman a veces los pueblos de América Latina a la
tierra de sus antepasados. Es un canto tradicional que se ha transmitido desde
hace mucho tiempo en la región de Asturias, al norte de España.
Al igual
que ocurre con muchas canciones populares antiguas japonesas, la letra no sigue
necesariamente una lógica estricta, y expresiones como “レ・レメ・レメンデ” parecen no tener un significado concreto,
funcionando más bien como recursos fonéticos.
(1’09”)
4. Duerme, negrita (ドゥルメ・ネグリータ)
Esta obra
pertenece a uno de los compositores más destacados nacidos en Cuba, en el
Caribe: Eliseo Grenet (fallecido en 1951). Es una canción de cuna en la que,
con ternura, se invita a una niña que no quiere dormirse a que descanse.
En esta
grabación se puede escuchar como interpretación solista de Víctor Jara.
(3’36”)
5. Lágrimas de mi madre (わが母の涙)
Esta
melodía profundamente emotiva es una yaraví de Bolivia. El yaraví suele
caracterizarse por un tempo lento y una expresión melancólica, y se dice que su
origen se remonta al harawi, un canto lírico del Imperio Inca.
En países
que formaron parte de ese imperio, como Perú y Bolivia, el yaraví sigue interpretándose
hoy en día. En muchos casos, como en esta pieza, se ejecuta con instrumentos
como la quena y el charango.
(2’41”)
6. El arriero (牛車の御者)
Esta es
una canción de estilo campestre compuesta por el cantante folclórico uruguayo
Daniel Viglietti. Aunque todavía joven (nacido en 1939), recientemente ha
publicado discos LP incluso en París, destacándose como compositor, cantante y
guitarrista comprometido con su país.
La forma
musical corresponde a la huella, aunque difiere de la huella tradicional
argentina, por lo que puede considerarse una composición libre dentro de ese
estilo.
(2’01”)
Lado B
1. Mare,
mare (マレ,マレ)
“Mare,
mare” es una de las formas de danza tradicional transmitidas en Venezuela. Los
investigadores suelen clasificarla como representativa de las danzas de origen
indígena, pero en la versión aquí interpretada predominan más bien elementos de
tradición europea.
El ritmo
también responde a patrones comunes en las sociedades mestizas de América
Latina, combinando compases de 6/8 y 3/4, sin que se perciba claramente un
carácter puramente indígena.
(Continuación
de “Mare, mare”)
Según algunos estudios, el término podría referirse originalmente a un tipo de
flauta utilizada por los pueblos indígenas, pero en esta letra parece emplearse
más bien como si fuera el nombre de un jefe o figura imaginaria.
(2’26”)
2. Noche de rosas (薔薇の夜)
En este
LP, Quilapayún continúa su “viaje internacional”, y en esta ocasión nos
lleva hasta Israel, en el Medio Oriente. Este país cuenta con muchas canciones
hermosas, cargadas de misterio y una melancolía particular.
“Noche de
rosas” (Erev shel shoshanim), compuesta por M. Dor y J. Hadar, es una de
las más populares y encantadoras. Se canta en su idioma original, el hebreo, y
su significado general es:
“Noche de
rosas, salgamos al jardín. El aroma de la mirra llena el aire, y la noche
desciende suavemente. Sopla una leve brisa entre las rosas. Ven hacia mí en
silencio, es un canto de amor. La paloma alza su voz, y en tus cabellos
florecen las rosas. Mi noche de rosas, quisiera recogerte.”
(2’36”)
3. Tres bailecitos (3つのバイレシート)
Escuchemos
nuevamente un bailecito de Bolivia. En esta pieza se enlazan tres
melodías diferentes en forma de medley. Se utilizan dos charangos (o quizás
pequeñas guitarras), creando un efecto sonoro original, intenso y hermoso.
Este tipo
de riqueza expresiva es una muestra de la profundidad artística de Quilapayún.
(2’26”)
4. Girasol marchito (枯れひまわり)
Una obra
original de Víctor Jara, tanto en letra como en música. Es una canción que
parece evocar recuerdos fragmentarios de la infancia, con un tono casi onírico.
Resulta
especialmente interesante el equilibrio entre modernidad y sensibilidad que se
percibe en la composición, incluyendo su introducción y pasajes instrumentales.
(2’55”)
5. El campo de mandioca (マンディオカの畑)
La
mandioca (también llamada yuca) es un tubérculo cultivado en partes de América
del Sur. De ella se obtiene una harina conocida como tapioca, que en el norte
de Brasil constituye un alimento básico.
Esta
canción, que expresa simpatía hacia un joven que trabaja en un campo de
mandioca, está interpretada en español, aunque se cree que su origen podría ser
brasileño (el autor del texto aclara que no lo ha confirmado completamente).
(2’18”)
6. El turururú (エル・トゥルルル)
Volvemos
a España con una canción popular muy conocida, incluso utilizada como canción
de cuna. Se dice que proviene de la región de Salamanca (noroeste de España), y
en ocasiones también se le da el título de “El marido se murió”.
Aunque la
letra tiene un trasfondo algo oscuro o incluso macabro, la canción transmite al
mismo tiempo un cierto tono humorístico.
(2’19”)
7. Conejito (コネヒー)
Presentada
como una “pieza humorística”, es una canción muy alegre, típica de un bis o
cierre. El título parece referirse a un “conejito”.
En la
letra, las últimas sílabas de cada verso se “tragan” y no se pronuncian
claramente, lo que aumenta el efecto cómico de la canción. Como acompañamiento,
se escuchan sonidos que recuerdan a animales alrededor de una conejera, lo que
refuerza su carácter juguetón.
(1’34”)
[Shigeru
Hamada] (autor
del texto)
Quilapayún y Víctor Jara cantan al mundo
● Introducción
A través de este disco, se puede conocer con claridad cómo el grupo folclórico
Quilapayún y el cantante solista Víctor Jara, quienes representaban la “nueva
canción folclórica” de Chile, desarrollaban en su momento una actividad
vigorosa, llena de sueños y riqueza artística.
Como es sabido, el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, llevado a
cabo por las fuerzas de extrema derecha del ejército chileno, infligió a estos
artistas —que aspiraban a realizar una sociedad ideal a través de la canción—
un golpe brutal y vil.
Víctor Jara, pocos días después del inicio del golpe, fue encontrado como un
cadáver acribillado, con ambas manos destrozadas hasta el punto de no poder
volver a tocar la guitarra. Su “delito” fue intentar animar con sus canciones a
las personas detenidas en el Estadio de Boxeo de Santiago…
Por su parte, los integrantes de Quilapayún, que en ese momento se
encontraban de gira por Europa como enviados culturales del gobierno de
Allende, lograron evitar ese destino, pero ya no pudieron regresar a su país.
Desde entonces, han recorrido el mundo sin descanso, transmitiendo el dolor y
la indignación del pueblo chileno frente a la violencia fascista.
En la primavera de 1976 se programó su primera presentación en Japón, y este
LP —originalmente producido en 1968— fue reeditado con motivo de esa visita. A
continuación, se reproduce sin modificaciones un texto explicativo escrito
algunos años antes: (y se incluyen los textos que les compartimos mas arriba de la edición original japonesa)
<
viernes, 14 de febrero de 2025
Isabel Parra + Patricio Castillo: Vientos del Pueblo. EOS-80778. EMI Toshiba. 1977. Japón
El tiempo se acaba inexorablemente, todo avanza demasiado rápido y la vida puede terminar en cualquier momento, por lo tanto hay que avanzar lo que mas se pueda en esta tarea, en este juego, del blog, para que si nos llega la hora, la tarea no quede tan inconclusa.
Hay discos que tengo ahí, que escucho, y después de muchos años em doy cuenta que no los he publicado. Como este por ejemplo, el disco Vientos del Pueblo, el primer disco editado en el exilio por Isabel Parra, acompañada profundamente por Patricio Castillo, razón por la cual este álbum en varios espacios de estudio de la música chilena se le asigna a ambos creadores, no solo a Isabel.
La primera edición de este disco fue editada en Italia el año 1974, posteriormente fue editado en Francia por el sello Pathe Marconi en donde le cambiaron la portada, asociado a la EMI, y desde esa edición se realizó la edición japonesa que hoy les comparto.
Algo tienen los discos japoneses, y no es un cliché, pero la mayoría de ellos suenan muy bien, están excelentemente ecualizados, el arte lo trabajan de lujo, el material de la cubierta y de los insertos es de calidad. Mientras digitalizaba este disco hice una prueba, después de escuchar este disco puse el fragmentos de un sueño del Inti edición italiana de época, y la diferencia en la calidad del sonido era asomborsa, el disco japonés sonaba mucho mejor.
Este disco como tal nunca fue editado en Chile en forma integral, en un primer momento tal vez fue fuerte el poder de la censurta y la autocensura durante la dictadura, y después de democracia Isabel Parra empezó a reconstruir sus grabaciones hechas en su carrera, juntando y pegando repertorios de varios discos, sacando grabaciones de no muy buen soporte, algunas veces sin pedir autorización a los dueños de las grabaciones, a los que hicieron arreglos, a los que la acompañaron en la grabación, etc. Por ahí está el caso de una compilación que sacó en el por aquel entonces sello de la SCD “Oveja Negra”, e incluyó el tema “El Gavilán” en donde ella hace la voz solista, y que originalmente fue incluido en el disco de Quilapayún “La Revolución y las estrellas”, en donde ella es invitada a cantar. Pues bien, en la edición de Oveja Negra, realizada bajo la supervisión de Isabel Parra no se menciona al Quilapayún ni tampoco al que hizo el arreglo que fue Patricio Wang. Por aquella época se hicieron las consultas pertinentes a la SCD que pasaba en ese caso, y ellos se desentendieron completamente traspasándole toda la responsabilidad de la edición a Isabel Parra.
Esta práctica ha sido común en el caso de Isabel, de esa forma ha reeditado la discografía de Violeta Parra, sacando registros en pésima calidad, y así también dejando músicos afuera en la reedición de sus trabajosa, ya que por ejemplo en todas estas reediciones ha borrado el aporte que hizo Patricio Castillo en gran parte de su carrera solista, o en la mas prolífica y reconocida que ella tuvo, que fue desde inicios de 1970 hasta mediados de la década de 1980.
¿Qué pasó entre Isabel y Patricio Castillo?, fueron pareja desde inicios de la década de 1970, pero se separaron a mediados de 1980. Pero algo pasó para que Isabel Parra no quiere saber nada de él desde esos años hasta la actualidad. Por otro lado Tita Parra, hija de Isabel, se mantiene al margen de estas diferencias, y cada vez que puede expresa todo su cariño a Patricio Castillo.
Hay que tener claro que las guitarras que acá se escuchan están interpretadas por Castillo, hay una delicadeza precisa en la interpretación, que es una marca registrada en todas las colaboraciones que hizo Castillo con Isabel por aquella época.
¿Qué dirá el inserto en japonés que tiene este disco?. Hoy con la tecnología se puede saber. Tome una fotografía del inserto, el software del teléfono en que tomé la fotografía tiene la capacidad de poder copiar el texto que aparece en la fotografía. De ahí tome y copié el texto, lo trasladé al traductor de Google, y les dejo a continuación la traducción:
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Isabel Parra, la cantante chilena líder del amor y la verdad. Una de las cantautoras más destacadas no sólo de su natal Chile sino de toda Latinoamérica, las grabaciones de Isabel Parra finalmente han sido lanzadas en Japón. El canto de Isabel, lleno de pura y dulce belleza, pero imbuido del poder de una voluntad decidida... Es un hecho increíble que tal canto, junto con su excelente técnica en la composición, haya permanecido en gran parte desconocido para nosotros. Isabel Parra nació en 1937 en Santiago, la capital de Chile, con un "destino": el destino de tener como madre a la genial artista Violeta Parra, quien más tarde sería confundida con el modelo de todos los artistas del folclore...
Cuando nació, su madre, Violeta, realizaba un dueto con su hermana (y tía de Isabel), Hilda, y cantaban en restaurantes y bares de Santiago. El padre de Isabel, Luis Cereceda, ferroviario, estaba enamorado de Violeta y se casó con ella. Sin embargo, tras el nacimiento de su hijo Ángel (1941-) después de Isabel, comenzó a dedicarse al canto y a la guitarra, y poco a poco se vio incapaz de soportar el abandono de su mujer en el hogar. En 1948 se separaron y abandonaron el hogar. Después de eso, Isabel y Ángel crecieron bajo la tutela de la despreocupada y decidida Violeta. La propia Isabel recuerda su vida con su madre: "Cuando mi madre comenzó su carrera como 'fuerza guía' de la música campesina chilena, estaba sola. Su investigación requería un movimiento constante y tenía que cuidar de sus hijos. Pero sin importar los obstáculos que enfrentara, tenía confianza en lo que estaba haciendo. Cuando tenía ganas de pintar, no tenía dinero para comprar lienzos. Un día, cuando nos fuimos a dormir, no había sábanas en la cama. Violeta las quitó y las usó como lienzo. (Violeta también es una artista plástica -hace pinturas al óleo, bordados, orfebrería, cerámica y más- e incluso ha expuesto su trabajo en el Louvre de París). Se rió y dijo: 'Sólo sonríe y mira, te mostraré algo lindo...'"
“ Esta pobreza la hacía un poco irritable, pero sólo un poco. Para nosotros ella era una madre muy exigente, egoísta y descuidada. Mi hermano y yo tuvimos lo que debió ser una infancia agitada. Pero tenemos una idea de qué tipo de persona es nuestra madre. Lo sabía. Así que comprendí los sentimientos de mi madre y la acompañé a dondequiera que fuera en su viaje. Por supuesto, no todo fue color de rosa. Pero esa vida sin sentido, tan inusual para los niños del mundo, era muy importante para nosotros...”
Sólo puedo traducir un fragmento aquí, pero el pasaje anterior transmite los sentimientos extraordinarios de Isabel por su madre. Con su madre al lado, los hermanos Isabel y Ángel, también fascinados por la música, naturalmente aprendieron mucho. Las tradiciones que se han preservado y cultivado entre el pueblo deben respetarse en todo momento. Como pueblo, el camino de los involucrados en el folclore es cantar siempre ese amor y esa verdad...
Cuando Violeta viajó a Europa a principios de los años 60, Isabel y Ángel lo acompañaron y, junto a su madre, actuaron en el Festival de Música Juvenil de Finlandia y también cantaron en la Unión Soviética, Alemania, Italia, Francia y otros países. Después de regresar a Chile, Violeta fundó el "Club de la Familia Parra" (La Peña de Ios Parra) en Santiago, soñando con convertirlo en un lugar donde el pueblo chileno pudiera tener un foro cívico tradicional y una base para el "nuevo canto". Los hermanos Isabel y Ángel, que ya han crecido y han seguido los pasos de su madre y ahora son capaces de interpretar las múltiples reverberaciones con su propio estilo natural de canto, así como promotores del movimiento de la "nueva canción" como Víctor Jara, Rolando Alarcón y Patricio Manns, vinieron a cantar, compartiendo su respeto por Violeta. Sin embargo, agotada por muchas cosas de la vida y sufriendo una crisis nerviosa, Violeta murió en febrero de 1967, con su guitarra aún en sus brazos, tras recibir un balazo de pistola en la sien derecha.
En la década de 1960, en Chile, surge una nueva corriente en la canción, principalmente a partir del ejemplo de Violeta. Se trata de un movimiento apoyado en la férrea voluntad de una generación que busca incorporar reclamos y llamadas a la construcción de una “sociedad mejor” respetando las tradiciones de los pueblos. Era el año 1970, tres años después de la muerte de Violeta. En Chile, se formó un gobierno del Partido Popular Unido liderado por Salvador Allende a través de elecciones generales, pero los viajeros de la “Nueva Estación” hicieron importantes aportes para llegar a este punto. No es exagerado decir que Chile es uno de los pocos países donde alguna vez se logró "reformar el mundo a través de la canción". Sin embargo, en septiembre de 1973, los militares de extrema derecha de Chile lanzaron un violento golpe de Estado, asesinaron al presidente Allende y tomaron el poder. También asesinaron brutalmente al indomable cantante Víctor Jara, cuyas canciones habían inspirado a muchos detenidos, y persiguieron violentamente a todos los poetas y músicos que formaban parte del movimiento de la "nueva canción", adoptando claramente una postura política fascista. Ángel Parra estuvo detenido durante varios meses y muchos otros artistas tuvieron que soportar encarcelamientos y prohibiciones. Sorprendentemente, esta realidad sigue siendo inalterable incluso ahora, cuatro años después, a pesar de la condena internacional. Todos ustedes saben que Quilapayún e Inti Illimani, dos jóvenes grupos musicales chilenos que estaban en Europa en el momento del golpe y escaparon del desastre, desde entonces han viajado por todo el mundo, ardiendo con un incansable sentido de misión, alzando sus apasionadas voces y tocando los corazones de personas de buen corazón (incluidos los japoneses).
Isabel Parra huyó a Cuba poco después del golpe y luego se trasladó a París, donde ahora utiliza su canción y su guitarra, ambas arte igualmente verdadero e inconfundiblemente sentido, al servicio de un grito y una oración. Como acabo de decir, esta grabación, grabada recientemente en París, no puede comentarse sin mencionar a Isabel Barra y su país. Pero éstas son mucho más que “canciones políticas”: son “canciones humanas”. Es una canción de amor y verdad que verdaderamente hereda el alma de Violeta. El hombre que acompaña a Isabel en este disco es Patricio Castillo, quien canta, toca la guitarra y hasta la quena. Patricio Es un músico chileno residente en París, que formó parte de Quilapayún durante seis años.
★Acerca de la lista de canciones
<Lado 1>
1. Cueca - La cueca, un baile realizado por gente de las Américas mientras agitan pañuelos, es una danza folclórica representativa de Chile. Siguiendo la melodía tradicional, Violeta Parra interpreta una cueca modificada, una canción en solidaridad con todos los pueblos que viven en América.
2. El Manifiesto. Es una de las obras que Victor Jara escribió unos meses antes de su muerte, como si tuviera una premonición de su propio destino. Es una canción llena de pura determinación y humanidad amable.
3. El camino es largo. El hermano menor de Isabel, Ángel Parra, mencionado anteriormente, también es conocido como un compositor y cantante extremadamente talentoso. A juzgar por la letra de esta canción, parece probable que haya sido escrita durante el camino de la Unión Popular Chilena al poder. Hoy en día, los portadores de las "nuevas canciones" esparcidas por todo el mundo deben recordarlas con mayor intensidad aún. P. Castillo interpreta un modesto sol doble y una quena llorona.
4. Al amanecer. Otra obra de Ángel Parra. El contenido es similar a la canción anterior. La cantante aquí no es Isabel, como es costumbre, sino Patricio Castillo, con su hermosa voz aguda de barítono.
5. Dedicada a Gladys. El autor no tenía idea de quién era Gladys Marín, la mujer a quien Isabel Parra dedicó esta hermosa canción. Sin embargo, de la letra se puede inferir que era una amiga cercana de Isabel y una figura importante que se dedicó a los ideales de la Unión Popular.
6. Madre. Este es un ejemplo típico de la "nueva canción" nacida en Cuba, país que Isabel visitó muchas veces - en este país se le suele llamar "Nueva Trova". Esta canción está llena de frescura mientras llama cariñosamente "Madre" a una patria que ha ganado la libertad a través de la revolución y está al borde del renacimiento. La pieza fue escrita por Silvio Rodríguez, un joven líder del movimiento "Nueva Trova".
<Lado 2>
1. Vientos del pueblo. Al igual que la <Manifiesto> del lado 1, ésta fue dejada por Victor Jara al final de su vida (tenía 38 años). Es una canción excelente.
2. Ni toda la tierra entera. A juzgar por la letra, se trata de una obra reciente y expresa honestamente el dolor de los exiliados. Al igual que el poema anterior dedicado a Gladys, la canción hace uso de apasionados ritmos venezolanos. Escuche el cartel que indica "quattro", una pequeña guitarra de cuatro cuerdas exclusiva de este país.
3. Te doy una canción. Al igual que otra canción (Madre), esta es una obra maestra del talentoso cineasta y compositor cubano, Silvio Rodríguez. Esta canción, que incorpora los sentimientos de una nueva generación, está siendo ampliamente cantada entre los jóvenes de los países de habla hispana.
4. Gracias por la vida. Una de las joyas que Violeta Parra dejó en sus últimos años. Son canciones atemporales unidas por una profunda pasión por la gente y un sentido de misión como "cantantes del pueblo". Isabel canta con un profundo sentido de “sangre” y se acompaña del charango (una pequeña guitarra andina de cinco cuerdas), siguiendo el ejemplo de su propia madre.
5. Más temprano que tarde. Creación de la propia Isabel. Aspiraciones por una ciudad perdida. Y la canción realmente viene del corazón, expresando el deseo de restaurar el paraíso para la gente. En el estribillo canta al unísono con Patricio, pero esto es más que un mero "efecto" calculado.
6. Ya no es tiempo de esperar. Esta canción amplía su enfoque desde el destino de su Chile natal a toda América Latina e incluso al destino de personas de todo el mundo, y te hace darte cuenta de la profundidad del corazón de Isabel Parra.
(Texto escrito por Yuda Shigeru) (Nota: La portada de este disco es una de las obras bordadas de Violeta Parra.)
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Las fotografía de la portada quedó con bastante reflejo de la luz. Todo esto lo hago de forma artesanal. Saqué el disco al patio, y ahí con luz natural le tomé estas imágenes al arte, al disco y a los insertos.
Dándole una escuchada mas profunda al disco, me doy cuenta que Isabel falla un verso de la canción “Manifiesto”, y ahí donde debe decir “es como el agua bendita/ santigua glorias y penas” dice ““es como el agua bendita/ santigua por las sirena” (sic)
viernes, 17 de enero de 2025
Inti‐Illimani at Teatro D'Orsay, Paris, Francia. 15 Septiembre de 1975
Dentro de los registros que tenía Esteban Troncoso en su archivo, está esta grabación, creo que parcial, de una presentación del Inti Illimani en París, Francia, el año 1975 en el Teatro D'Orsay. Esta presentación ocurrió solo unas semanas antes que el conjunto se metiera al estudio a grabar el disco que se editaría a fines de ese año “Hacia La Libertad”, y esa es la razón por la cual hay algunas de esas canciones que aparecen en esta presentación como un adelanto de lo que publicarían mas adelante.
Hay algo que siempre me ha sorprendido de las grabaciones en vivo del Inti, y estas especialmente que están sin post producción ni arreglos en el estudio, es la calidad interpretativa del conjunto. Registros casi perfectos, una sonoridad profundamente latinoamericana. Nada suena destemplado. Todo preciso. Todo bello.
Buscando mas datos del Teatro D'Orsay fue una experiencia que existió desde el año 1972 a 1981, cuando el actor francés Jean-Louis Barrault se instala en la antigua estación de Orsay con una estructura de madera desmontable y presenta espectáculos muy variados. Sin embargo, la estación tuvo que ser abandonada para convertirse en el Museo de Orsay. (https://fr.wikipedia.org/wiki/Th%C3%A9%C3%A2tre_d%27Orsay) (https://www.ina.fr/ina-eclaire-actu/annees-70-la-gare-d-orsay-abrite-le-theatre-le-plus-original-de-paris)
Esta grabación contiene un par de registros de Isabel Parra y Patricio Castillo, que por aquel entonces eran pareja y vivían en Francia después de una corta estadía en la República Democrática Alemana.
Una de las curiosidades de esta grabación es el tema con el cual decide cerrar el concierto: La cueca “La Rosa y el Clavel”, del repertorio de la música Típica chilena, totalmente alejado de la temática de la Nueva Canción Chilena.
viernes, 10 de enero de 2025
Quilapayún + Isabel Parra en el Festival des politischen Liedes. Febrero 1971. RDA
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| La formación que salió de Gira: Patricio Castillo, Carlos Quezada, Willy Oddó, Eduardo Carrasco, Rodolfo Parada y Hernán Gómez. |
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| La formación que volvió de la gira: Rodolfo Parada, Carlos Quezada, Hernan Gómez, Eduardo Carrasco y Willy Oddó. |
Sobre este lapso de tiempo ya he hablado un par de veces en el blog, pero volvamos a retomarlo con un poco mas de detalle. Ya a mediados de 1970 el Quila comienza a organizar una gira por Europa.
En Octubre de 1970 se reproducen las sgtes palabras del conjunto en el diario La Nación: "“Vamos a un Congreso de Juventudes, en Budapest. Aún no sabemos cuánto va a durar la gira. El compromiso es hasta fines de diciembre, si nos va bien, nos quedaremos más”.
“Llevaremos a la nueva canción Latino Americana a Europa, como algo desconocido. Queremos dejar en claro que nuestra producción no es protesta. Somos estrictamente folklóricos.
Interpretamos música indígena y también del altiplano. Ellas tienen y van a tener vigencia siempre. Por lo demás, en todos los países del mundo hay grandes sectores que se identifican con nuestras canciones. Cantamos a hechos concretos que han ocurrido en el transcurso del tiempo y están incorporados a la historia de los pueblos. No se trata de uno que otro hecho aislado, creemos que es algo más, importante, profundo.
Estamos preparados para cantar en varios idiomas, nos interesa darnos a entender y a conocer este país que se llama Chile. Llevamos un verdadero muestrario de estilos. Canciones latinas, europeas y también japonesas. El auge que hemos tenido nos ha hecho ampliar nuestro repertorio.
Se nos acusa de “cursi” por que empleamos otro tipo de música, como cantatas o sinfónicas, que sería la última obra de Lucho Advis en donde actuamos junto al Inti Illimani e Isabel Parra. Pretendemos tener una línea intermedia entre lo popular y lo culto. Esta integración entre los más elevados con lo popular debe llegar a las grandes masas para que sea un verdadero aporte.
En esta agrupación de juventudes de distintos países, trataremos de ver la forma en que se encuentre una verdadera unión entre los pueblos.
Es nuestro conjunto el que primero ha usado el lenguaje indígena y que lo ha hecho recorrer diversos lugares del globo. Se nos identifica con la música de avanzada. Efectivamente somos de avanzada, pero esto no quiere decir que estemos al servicio de ideas políticas.
Tenemos grabados ya 7 long plays en Chile y también en otros países. Porque le cantamos al pueblo israelita, inglés, italiano etc. Tenemos la satisfacción de saber que nuestros discos se venden en Europa”.



























