miércoles, 16 de septiembre de 2026

Celso Garrido-Lecca, Víctor Jara, Inti Illimani, Patricio Castillo, Isabel Parra, Manguaré, Orquesta Sinfónica de Chile: Los Siete Estados 1971-1973

 



Un post sobre este registro lo hice el año 2012, y retomaré parte de ese post para incorporar otro material que ha surgido a través de los años:

En relación a la obra “Los Siete Estados” los dejamos a continuación con la narración realizada por Jorge Coulón en su libro “La Sonrisa de Víctor Jara”- Editorial Usach 2009. En la página 59 de este libro dice lo sgte:

“Apenas terminábamos Autores Chilenos, y ya estábamos conversando y ensayando el próximo disco de Víctor en el que además de nosotros y Patricio Castillo, que era su músico de cabecera, participaban Los Blops. Con todos ellos y con Isabel Parra nos juntábamos también en otro proyecto en el que Patricio Bunster, director del Ballet Nacional Chileno estaba empeñado desde hacía mucho tiempo, el ballet Los Siete Estados, con música del maestro Celso Garrido-Lecca, algunas canciones del propio Víctor y con la participación de Víctor, Isabel Parra, Inti- Illimani, Los Blops y la Orquesta Sinfónica de Chile. Era un proyecto tremendamente ambicioso y muy entusiasmante. Las grabaciones se realizaban en la Sala La Reforma (hoy Isidora Zegers) los ensayos con orquesta en el teatro del IEM y los ensayos nuestros con Celso en casa de Víctor o en el garage de Inti- Illimani.
Los Siete Estados acompañaron todo el período de la UP, se grabó más de una hora de música, pero nunca se completó la obra. Patricio Bunster urgía a todos para terminarla y dependiendo de las actividades, que eran muchas y permanentes, la obra avanzaba, pero ya al escuchar las grabaciones del comienzo y compararlas con la últimas, Celso estimaba que los avances musicales habían sido enorme y ya no estaba conforme con lo hecho anteriormente por lo que decidía reescribir las primeras canciones, en el intertanto Patricio Bunster y el Ballet habían montado coreografías sobre esas primeras grabaciones que ya no satisfacían al maestro Garrido-Lecca. En ocasiones realizábamos también ensayos y sesiones de improvisaciones con la Compañía del Ballet Nacional, eran sesiones hermosas que no hacían mas que confirmarnos que vivíamos en el mejor de los mundos posibles”

En la página 65 dice lo sgte:

“Nosotros junto a Isabel Parra grabamos y presentamos la obra de Luis Advis Canto para una semilla basada en las décimas autobiográficas de Violeta Parra. Continúan esporádicos los ensayos de Los Siete Estados en casa de Víctor con Celso Garrido-Lecca y los reclamos de Patricio Bunster, nervioso por el insuficiente avance de la obra, que Celso reescribe permanentemente, insatisfecho de lo ya grabado. Se nos hace familiar, en las manifestaciones en apoyo al Gobierno de Allende en las que participábamos, ver aparecer tras un cartel o un árbol la inconfundible figura de Pato Bunster reclamando la terminación de la obra…
Nos hemos ganado el interés, el cariño y tal vez el respeto de muchos músicos de formación académica, el trabajo de Los Siete Estados es ocasión de encuentro y también ocasión para una broma del maestro Garrido- Lecca, durante dos semanas practicamos en casa de Víctor un tema que debíamos interpretar y grabar junto a músicos de la Orquesta, el tema no era fácil y nos exigía al máximo, tras dos semanas y cuando pensó que nuestra interpretación era satisfactoria, Celso retiró las partituras de cada uno y nos dio cita en el teatro IEM para el ensayo con la Orquesta, no sin antes advertirnos no decir a nadie que habíamos ensayado previamente nuestras partes.
Al día siguiente en el teatro el maestro Garrido-Lecca con su cabellera imponente entrega a los músicos una a una sus partituras. Da tres golpecitos con la batuta en el atril y comienza, nosotros con dos semanas de ensayo a nuestra espalda procedemos de manera expedita, pero es una pieza complicada y a poco andar un violín o una flauta de la Orquesta tropiezan en la lectura a primera vista, se recomienza da capo y nuevamente hay que volver al principio… Celso dice: ¿qué pasa maestros? ¿cómo es posible que los músicos folklóricos vayan como avión y los de la Orquesta se equivoquen…? feliz de su travesura. Nosotros nos cuidamos bien de no revelar la verdad y nos ganamos un poco de respeto por parte de la academia.”



El año 2016 el académico, músico y compositor Nelson Niño publicó un libro sobre el maestro Celso Garrido- Lecca. Ahí se indica lo sgte sobre esta obra:

““Los Siete Estados” fue un ballet basado en una idea del coreógrafo chileno Patricio Bunster, el cual contempló la participación del Ballet Nacional, el cantante Víctor Jara y los grupos musicales asociados al movimiento de la Nueva Canción Quilapayun, Inti-Illimani y Los Blops. De acuerdo con Rodrigo Torres, el ballet "Los Siete Estados" también involucró la participación de la Orquesta Sinfónica de Chile, la cantautora Isabel Parra, y el grupo musical Manguaré. Este último estaba formado por jóvenes cubanos que en 1971 fueron recibidos en Chile con el objeto de aprender acerca del movimiento de la Nueva Canción.
En 1961, Bunster propuso por primera vez su proyecto de "Los Siete Estados" a Víctor Jara, quien inmediatamente compuso una pieza instrumental para él titulada “La Doncella encantada”. Este ballet estaba basado en una leyenda universal que en la mitología chilena se refiere a un joven campesino que ha completado siete pruebas para rescatar a una heroína que se encuentra en prisión, bajo los cuidados de un horrible monstruo. A través del uso de cuentos populares, Bunster intentaba relacionar esta historia  con el pueblo latinoamericano en búsqueda de su libertad. Los tres personajes principales eran el héroe, una doncella cautiva y un camaleón; luego de sortear exitosamente las siete etapas, el héroe accedía al centro de poder, donde se desarrollaba la batalla final. El camaleón, en su rol antagónico, aparecía provisto de diferentes rostros y armas con la intención de obstruir el paso al personaje principal. Jara representaría el rol de un viejo campesino que había intentado en el pasado capturar a la doncella cautiva, mientras los grupos musicales representarían a los jóvenes impulsivos; a lo largo de la obra, la figura de la doncella era identificable gracias a una luz distintiva y a un tema musical específico.
Patricio Bunster y Víctor Jara comenzaron trabajando juntos en 1970 en la preparación de este ambicioso proyecto, y todo estaba perfectamente coordinado para su estreno en 1974.Joan Jara revela:
“Al principio, Patricio [Bunster] había sugerido que Víctor [Jara] fuera el responsable de la música pues quería que ésta tuviera un auténtico carácter folklórico, pero Víctor se rehusó, conociendo sus propias limitaciones. No obstante ello, compuso muchos de los temas y canciones que fueron posteriormente trabajados con Celso Garrido-Lecca [...] Estaba muy feliz de trabajar con Celso con quien había aprendido mucho de una manera directa y práctica. Se sentía entusiasmado como un niño viendo todas las posibilidades de desarrollo y transformación de sus simples temas a través de tratamiento electrónico.”
Garrido-Lecca confiesa haber dejado las partituras en Chile al momento de retornar a su país natal en noviembre de 1973, pero mantiene una grabación en audio producida especialmente para su uso en los ensayos de ballet. Estos ensayos, obviamente, llegaron a su fin con el golpe de estado de septiembre de 1973.”



Esta semana, en el archivo de música de la Biblioteca Nacional se lanzó el libro “Víctor Jara y los siete estados. Una obra inconclusa” de Félix Cárdenas. Si bien el libro no estuvo a la venta en el lanzamiento, si les puedo compartir algunos antecedentes que se compartieron ese día:

En relación al registro sonoro este se pudo recuperar a través de un proceso gradual que se realizó a lo largo de varias décadas a partir de dos hallazgos clave:

El compositor peruano Celso Garrido Leca le entregó originalmente a Joan Jara un cassette con grabaciones de ensayos tras su regreso a Chile .
A fines de la década de 1990, mientras Félix Cárdenas trabajaba en una obra de homenaje a Víctor Jara, Joan Jara le traspasó este cassette, el cual contenía cerca de 27 minutos de registros (incluyendo fragmentos del ballet, música de La remolienda y un registro de Víctor Jara en La Habana).
Varios años después, a fines de 2025, se descubrieron nuevas cintas en Lima pertenecientes al legado de Celso Garrido Leca, facilitadas por su hijo Gonzalo Garrido Leca. El 22 de diciembre de 2025, estas cintas fueron reproducidas y digitalizadas en tiempo real en la Biblioteca Nacional de Chile. Este proceso permitió recuperar 15 minutos de música que permanecían inéditos, incluyendo el hallazgo sorpresivo de una versión de la “Canción del minero” dentro de la estructura de la obra.
Todo ese material está disponible en la actualidad en el sitio de ediciones Universidad Católica de Valparaíso, que es desde donde tomé el audio que les comparto el día de hoy. (https://www.edicionespucv.cl/victorjaraylossieteestados)

Dentro de la investigación que hizo Félix, se pudo determinar 3 partes, o cuadros de la obra:
Cuadro 1: Se compone de la pieza instrumental “Música de la noche” (o Música de la noche 1) seguida por la “Canción de mayores”.
Cuadro 2: Contiene los hallazgos inéditos de la cinta, abriendo de forma inmediata con la “Canción del minero”, para continuar con “Música de la noche 2” y una sección descrita con ritmo galopante.
Cuadro 3: Inicia con “Música de la noche 3”, da paso a un bloque de “Tres piezas con aire caribeño” (que representa la sección de mayor extensión), prosigue con “Música de la noche 4” y cierra con “Aire caribeño 2”.
Además, en los rotulados de las cintas figuran piezas específicas como “Canción cautiva”, “Canción Siete rejas”, “Efecto diablo”, “Tango” y “Salida del diablo fino”, junto con indicaciones técnicas de edición (ajustes de volumen y fades) que marcan la sintaxis interna de cada cuadro.

En la presentación, participó desde el público Víctor Navarro, quién realizó hace algunos años un libro de Patricio Castillo. Según lo que indica el escritor, Patricio Castillo explicaba que Víctor Jara solía concebir sus piezas instrumentales con múltiples usos y proyectos en mente. Reveló, por ejemplo, que la emblemática pieza “La partida” estaba originalmente pensada para Los Siete estados, pues su desarrollo musical retrataba a un personaje que podía asociarse a la doncella encantada. De igual modo, otros temas instrumentales como “Ventolera” o composiciones creadas inicialmente para la televisión también eran considerados por Víctor para incorporarse al ballet.
Félix Cardenas aportó que cuando se señala que Quilapayún participó en el montaje de esta obra, es que se refieren específicamente a Patricio Castillo, quien fue miembro de Quilapayún y que participó a lo largo del montaje de la obra junto a Víctor Jara.

Otro de lo que se destacó en la presentación del libro fue el aporte de Manguaré. Su presencia influyó directamente en la sonoridad de varios movimientos de la obra, aportando estilos instrumentales y ritmos del Caribe. Esta impronta se refleja de forma concreta en el Cuadro 3, que contiene la sección de mayor extensión del ballet, integrada por las “Tres piezas con aire caribeño” y “Aire caribeño 2”.

Y también por supuesto se dio a conocer el papel fundamental de Celso Garrido Lecca que aparte de incorporar su creación sobre lo que había creado Víctor Jara, también incorporó expresiones de vanguardia en la obra, además de ocupar un papel de “productor” en el desarrollo de la misma, organizando la logística de los ensayos y coordinando las grabaciones de los diversos colectivos y músicos participantes (como la Orquesta Sinfónica de Chile y los conjuntos populares).

Gracias a este libro, a Félix Cardenas, y a la editorial de la Universidad Católica les comparto este audio el día de hoy: El registro mas extenso que existe de la obra “Los Siete Estados” de Víctor Jara y Celso Garrido Lecca.


jueves, 10 de septiembre de 2026

Lucho Gatica y Conjunto de Guitarras dirigido por Humberto Campos: Camino Agreste - Así es mi Suerte. 195227. Odeón. 1960. Chile

 




Voy con otro rescate realizado por mi hermano desde discos de 78 rpm. En esta oportunidad con este par de temas de Lucho Gatica y el Conjunto de Guitarras de Humberto Campos.

A fines de la década de 1950 Lucho Gatica ya era una gran figura de la música romántica latinoamericana, por esos años ya había desarrollado su carrera en México y Cuba, y viene a Chile a grabar un disco que se aleja completamente del repertorio que por aquellos años interpretaba (https://discotecanacionalchile.blogspot.com/2018/08/lucho-gatica-con-el-conjunto-de.html). De ese disco este 78 rpm extrae un par de temas. Si bien en sus orígenes el dúo de los hermanos Gatica grabaron algunos temas folklóricos para la Odeón, la totalidad de las grabaciones posteriores fueron solo música romántica, boleros, acompañado por Orquestas o por conjuntos de guitarras rítmicas.

Entonces acá se reúnen los talentos de Don Lucho Gatica, en su mejor época, con el tremendo conjunto de Guitarras de Humberto Campos, una agrupación instrumental, de las mejores de Chile, que por aquellos años eran músicos de sesión para una serie de conjuntos de música típica. Una agrupación con un tremendo virtuosismo, o si no dele una oída atenta a los contrapuntos en el punteo que hacen las guitarras con la voz principal de Lucho Gatica. Además eran capaces de hacer estos arreglos cuando los músicos se presentaban a grabar en el estudio, en unos pocos minutos, para dar paso a la grabación definitiva.

Listado de temas:

Lado A:

1. Camino Agreste, tonada (Luis Aguirre Pinto)

Lucho Gatica acompañado por el Conjunto de Guitarras dirigido por Humberto Campos

Lado B: 

1. Así es mi suerte, tonada (López- Vigneaud)

Lucho Gatica acompañado por el Conjunto de Guitarras dirigido por Humberto Campos

domingo, 6 de septiembre de 2026

Juan Capra: Chile Lucha y Canta - Cantos de Chile. 1967. Italia

Portada Edición Original Italiana de 1967

Portada de la primera edición francesa del mismo año

                                                  Portada de la reedición italiana de 1973



Edición Francesa de 1974








Este disco ya lo he publicado anteriormente, es una de los primeros registros de Juan Capra en Italia en 1967 y fue republicado varias veces en ese país según ha pasado el tiempo. En ese post en que publiqué este disco era la edición de 1973 que nació con motivo de apoyo al pueblo chileno por el Golpe de Estado.
Este mismo disco con una variación en dos temas, fue publicado en Francia en 1967 y reeditado hasta 1974 con una portada que poco que tenía que ver con el contenido original del registro, pero que estaba acorde a la realidad de apoyo a Chile por esos años.
Así este disco, que en discogs se plantean que son distintos, en realidad son los mismos. 13 temas en cada uno, 11 temas que son los mismos, en las mismas versiones y registros (algo que pude concluir después de analizar los temas en forma paralela en en el programa de audio del computador), y dos temas que son distintos; pero que pertenecen a la misma sesión de grabación. Y es así como lo comparto hoy, tomado completo desde la versión francesa, y le incorporo 2 temas de la versión italiana en la cual se diferencian, dejando al disco con el largo definitivo de 15 temas y 40 minutos.

La contraportada del disco nos da algunos antecedentes sobre Juan Capra a esa época (1967):

Juan Capra nació hace unos treinta años en Santiago. Habiéndose dedicado a la pintura, asistió y terminó sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile. En 1964, justo antes de partir hacia Europa, realizó su primera exposición en la capital.

Desde muy joven, se interesó por el folclore a través de Violeta Parra, antes de incorporarse al conjunto Millaray, del cual fue primero vestuarista y maquetista. Fue así como tuvo sus primeros contactos con el público, presentando sus propias canciones, así como otras tradicionales, recopiladas durante las giras por las provincias chilenas. Más tarde, retomó por su cuenta sus investigaciones musicales, yendo a descubrir, entre los humildes campesinos, tesoros desconocidos.

A su llegada a Europa, se instaló primero en Roma, donde cantaba en el Folk Studio, al mismo tiempo que participaba en diferentes exposiciones.

Con el grupo « Nouveau Chansonnier Italien », del que desde entonces formaba parte, recorrió la península. Pero ya en 1965 se estableció en París, presentándose en algunos « caves » de la Rive Gauche.

Para aquellas personas que siguen este blog de hace años, saben que con el tiempo hice un blog paralelo dedicado exclusivamente a Juan Capra. Y hasta el momento la información que se tenía era que Juan Capra volvió a Chile a inicios del gobierno de la UP, pero no había mucho rastros sobre él en relación a su retorno. 
Incluso en el testimonio de Eduardo Carrasco del Quilapayún sobre él, se centra en su figura en los sesenta en Chile, en Europa; pero después se lo encuentra en los noventa a la vuelta del exilio. No hace mención a trabajos o encuentros con él en la época de la UP.
Hace unos meses me dieron el dato que había una nota de Isabel Allende, la hoy reconocida escritora chilena, sobre Juan Capra en 1971.
Después de unas semanas fui a la Biblioteca Nacional, revisé las microfichas, y dí con la Nota, que les comparto completa el día de hoy:

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JUAN CAPRA

UN HOMBRE EXTRAORDINARIO - Por Isabel Allende

Pintor y folklorista, pero, sobre todo, un tipo de gran calidad humana.

HACE mucho tiempo -años- que venía oyendo hablar de Juan Capra. "Un artista excelente", "uno de los mejores pintores de Chile", "canta mejor de lo que pinta", "pinta mejor de lo que canta", "el último romántico", "un puro" ... son algunas de las cosas que oí decir de él. Cuando supe que había vuelto de Europa después de muchos años de vagabundeo, traté de ubicarlo, pero costó bastante rastrear su pista, porque desde que llegó ha estado aislado, casi escondido lejos de esa horda de amigos y admiradores que en su ausencia vivieron preocupados de él y fomentando la leyenda de Juan Capra.

Llegué a entrevistarlo con un nudo en la boca del estómago, como siempre ocurre cuando uno enfrenta algo muy esperado. Sin embargo, al cruzar el umbral de la pieza que arrienda Juan en ese lugar, se respira un aire diferente y se pierde inmediatamente la sensación de angustia al estrechar la mano pequeña y firme del artista. Un apretón de manos auténtico, mirando a los ojos, como ya no se dan hoy día. Enseguida hay que sentarse en un colchón en el suelo, tomar mate cebado por una tetera que calienta las nalgas en un brasero y hacerse la lesa cuando se acalambran las piernas. Todo lleno de afiches, fotografías, carátulas de discos grabados por él en Europa, algunos dibujos, -muy pocos- y sobre todo la presencia de Juan Capra que llena todo. Es bajo, extremadamente delgado, un rostro de adolescente atormentado a pesar de que ya cumplió 34 años, una visible cojera que le da un aire vulnerable y una gran ternura que le salta por los ojos. Empieza a contar su vida con voz apagada y antes de medio minuto me siento su amiga.

“A los trece años entré a estudiar en cursos vespertinos en Bellas Artes” dice. “Tenía facilidad para el dibujo y la pintura, y como desde los cinco años tenía una extraña enfermedad parecida a la hemofilia, mis padres pensaron que el arte era un buen camino para un tipo tan mal dotado para la lucha por la vida como yo.”

Esta enfermedad ha sido una cruz en la vida de Juan Capra, aunque él dice que ahora se ha mejorado casi completamente. Desde niño hizo una vida anormal. Cualquier golpe por pequeño que fuera, significaba una hemorragia interna o externa que podía tirarlo a la cama por un mes. Hospitales, remedios, tratamientos, exámenes. Una debilidad física que lo mantenía al margen de muchas cosas, pero que no conseguía convertirlo en un amargado o resentido, sino al contrario, preservarlo en un increíble estado de pureza mental. Estudió ocho años en Bellas Artes. Con un grupo de artistas arrendaba una gran casa en la calle Carmen (actualmente es la Peña de los Parra) donde tenía su casa-taller. Allí recibió a alojar a Regis Debray y su futura mujer Elizabeth a quienes había conocido en Cuba.

- “En 1961 fui con una delegación de artistas a Cuba, invitados a hacer un mural en conjunto en la Sierra Maestra” -cuenta Juan. “Allí conocí a Regis y cuando él vino a Chile se quedó en mi casa un par de meses. El me invitó después a París: una tentación enorme. Fui a pintar y conocer.”

Juan Capra desembarcó en Italia, donde lo recibieron con los brazos abiertos unos amigos chilenos que rápidamente le ubicaron hasta un trabajo. Se quedó en Roma un año y medio, así es que la invitación de Debray se postergó. Juan cantaba canciones folklóricas, con lo que ganaba bastante dinero y además pintaba, su verdadera vocación. Como pintor tuvo mucho éxito. Expuso en representación de Chile, junto a artistas de muchas otras nacionalidades, en la Condotti Street Gallery y también en la Galería 88.

Entre las cosas raras que le han pasado a-Juan, en Roma vivió en casa de un "fakir" a la italiana.

-“Ese "fakir" era Pietro Savitry, un tipo fabuloso que inspiró a Fellini para su película La Strada. Este hombre tenía un palacio antiguo y arrendaba piezas a artistas e intelectuales.”

Además de pintar, Juan cantaba con el Nuovo Canzioniere Italiano, un grupo de investigación y difusión del arte popular, muy conocido en Europa.

 

-¿Estudiaste canto y música?

-“No -responde -. En Chile había trabajado con el conjunto Millaray, Violeta Parra y otros amigos artistas me habían enseñado algo, fuera de algunas giras por el campo para recopilar. En Europa grabé 5 long-plays y 4 discos chicos. El primero fue de folklore chileno, con canciones de la Violeta, Víctor Jara y otros. También había una compuesta por mí sobre el Che Guevara ... algo así como "Ay compañero déjame llorar / que lo están matando por tu libertad / ya le disparan al corazón/ sangre que brota alumbra el sol …". En Italia participó en varios festivales de música, en Spoletto, Salerno y Torino y trabajó en la televisión. A fines del año pasado ganó un galardón muy codiciado: el Grand Prix du Disque, Académie Charles Cros", con su disco "Chili Canta a lo Humano"

De Italia se fue a París en 1965 donde se dedicó a pintar, grabar música, cantar folklore latinoamericano y vagar un poco. Hasta que de repente se enfermó gravemente. La enfermedad no es ninguna novedad para él, acostumbrado a cargar con un físico muy desleal que en cualquier momento podía fallarle, pero en esa ocasión estuvo al borde de pasar a mejor vida. Pero no guarda un mal recuerdo, todo lo contrario.

"-A través de la gente que me presentó Regis Debray obtuve un trabajo que estimo maravilloso: por un año dirigí un taller de pintura, como psicoterapia, para un grupo de enfermas en el "Hospital Psiquiatrico de Ville Evrard" en las afueras de París. El Mussee de A Brut se interesó por algunas de obras que allí se produjeron.”

Después de eso lo invitó el club Mediterranée en calidad de folklorista en una travesía en barco de lujo a Sudamérica. Ida y vuelta gratis. Dos meses a cuerpo de rey. Así llegó a Chile, donde se quedó poco tiempo y volvió a partir Europa. Estuvo en Italia, Francia, Inglaterra, Suecia y Holanda, con su pintura y su canto. Hasta teatro hizo en Suecia. Habla francés, italiano e inglés (y algo de alemán) así es que se las arreglaba en todas partes. También tuvo una beca por un año en Madrid. del Instituto de Cultura Hispánica, y luego regresó a Italia. Por último, llego a Chile en octubre de 1970 a ver su gente y lo que estaba sucediendo política mente en su tierra. Aquí está ahora, siempre solo.

 

-¿Nada de novias? -pregunto con la indiscreción de una comadre de aldea

-He tenido varias. He estado a punto de casarme muchas veces -me cuenta muy serio Juan Capra. La primera vez con una bailarina argentina. Pero me fui a Cuba y entretanto ella se lesionó la columna vertebral y no pudo seguir en el Ballet. Cuando volví la encontré totalmente cambiada. Era otra persona. Lo único que quería era irse a casa de sus padres en Argentina ... y se fue al hoyo el matrimonio. Después quise casarme con la empleada doméstica de una pensión en que yo vivía ... Era hermosa como un cuadro de Gauguin, tenía un niño y lo único que yo quería era irme con ella al campo para pintarla eternamente. Tuvo el buen ojo de rechazarme. Ahora pienso que habría sido un desastre esa unión. También en Europa tuve novia, una islandesa, pero estuvimos separados mucho tiempo, nos escribíamos y prometíamos encontrarnos, pero el amor murió de muerte natural y ahora ni siquiera sé dónde está.

 

-¿No quieres casarte ahora?

-Sí -dice -. Quiero una compañera de verdad, en todo el sentido de la palabra. Una mujer que tenga vida independiente. Que comparta mis ideas, mis inquietudes, que sea una ayuda para mí. Estoy cansado de la soledad y el vagabundeo, del canto, la protesta y los viajes. Quiero tener hijos, formar un hogar ...

 

- ¿Tienes alguna novia en vista?

-En vista solamente ... pero eso es un secreto.

 

-Debe ser muy bonita.

-¿Por qué? -me pregunta extrañado.

 

-Porque una persona con tu sentido estético debe exigir belleza de la mujer que elige por compañera.

-La belleza -dice Juan Capra- es algo profundo, que viene de adentro. Está mucho más allá de la moda ... es algo que no muere.

El artista me cuenta que quiere vivir en contacto con la naturaleza, trabajar, crear, hacer algo útil: pero por el momento está sin planes inmediatos.

-Quiero descansar, reorganizar mi vida, meditar sobre muchas cosas. Tengo que dejar que las cosas decanten. Creo haberme equivocado en muchos aspectos ... Le he dado prioridad a cosas que no son importantes en el fondo ... Me molesta mi exceso de buena fe, mi inconstancia. Soy un ingenuo, un romántico ... y si no cambio estoy perdido.

Así es de paradójica la vida. Pensaba encontrar un triunfador y enfrenté un hombre insatisfecho: lo sabía rodeado del cariño y la admiración de mucha gente y lo vi solitario; pensé que conocería un artista algo pedante y egocéntrico y Juan Capra resultó ser un hombre frágil, tierno, vulnerable, puro y de gran calidad humana que deja una huella imborrable en quienes lo conocen.

Revisión de prensa, transcripción, edición final web de la entrevista: Víctor Tapia

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Lista de Temas
Lado A:
1. Dicen Que No Caben (Resfalosa)
2. Blanca Flor Y Filomena (Romance)
3. Dicen Que Los Monos (Polka)
4. Versos Por Padecimiento (Canto A Lo Divino) (Recopilado por Violeta Parra)
5. El Hundimiento Del Transporte "Angamos" (Vals)
6. San Pedro Se Puso Guapo (Cueca)
7. Dense Las Manos (Pericona)
Todos los temas del folklore

Lado B:
1.Bajando De Los Andes (Resfalosa)
2. Viva Balmaceda (Cueca)
3. Sirilla (Violeta Parra)
4. Yo Me Vuelvo Para Chile (Sirilla) (Juan Capra)
5. Villancico Revolucionario (Hector Pavez)
6. Me Gustan Los Estudiantes (Violeta Parra)
7. Tengo una Pena (Vals) ( Inés Moreno)
9. Contrapunto entre el águila Americana y el Condor Chileno (Canto a lo Humano) (Juan de la Cruz Herrera Escobar)
Todos los temas del folklore, excepto donde se indica


jueves, 3 de septiembre de 2026

Dúo Leal - Del Campo: La Cueca de los Pelados - Jugando al Pillarse. 87-141. Odeón. 1964, Chile

 





Del Trabajo realizado por mi hermano el año 2018 en digitalización de varios discos de 78rpm les comparto este ejemplar que contiene un par de temas del Dúo Leal del Campo. 

Según lo que indica la página de facebook "Documentos y Joyas del Folclore chileno" EL DÚO LEAL-DEL CAMPO nace en 1962 formado por Pedro Leal en voz y guitarra y German del Campo en arpa y segunda voz. Este dúo que nace tras la disolución del conjunto Los Baqueanos tuvo una destacada participación en el medio nacional, llegó a grabar tres  discos de larga duración y actuaron regularmente en locales tales como “El Pollo Dorado”, “La Taberna Capri”, el “Nuria”, el “Casino de Viña del Mar” y con apariciones en Televisión y en dos películas. Invitados  por la línea aérea LAN-CHILE al vuelo inaugural de la ruta entre Santiago y Cali, Colombia aprovechan el viaje para posteriormente seguir a Miami donde tienen una destacada participación en diversos medios y locales difundiendo nuestro folclor en los Estados Unidos. En el año 1962, año del Mundial de Futbol realizado en nuestro país, son contratados para inaugurar el evento y es en esa oportunidad que invitan a Ester Soré a actuar con ellos y a partir de ahí siguieron presentándose juntos en numerosas ocasiones. En el año 1965 participan en el “Festival de la Canción de Viña del Mar” obteniendo el segundo lugar en el género folclórico con la cueca  La “Dama Blanca” y en ese mismo año graban cuatro discos de larga duración para el sello Phillips.

El año 2021 les compartí otro disco 78 de este dúo, y comenzaba de la misma forma que este 78, con un pulso bajo y agarrando el ritmo de a poco (https://discotecanacionalchile.blogspot.com/2021/05/duo-leal-del-campo-arturo-prat-y-sus.html).

Según lo que indica discogs este par de temas también fue editado en disco de 45rpm el año 1964, lo que indica es que bien entrada la década de 1960 la industria chilena seguía publicando discos en 78 rpm debido, creo, a que la actualización a la nueva tecnología del microsurco, o de equipos reproductores de 45 o 33 rpm no era tan extendido en el mercado nacional.

Listado de temas:

Lado A:

1. La Cueca de los Pelados (Germán del Campo) - cueca

Lado B:

1. Jugando al Pillarse (Pedro Leal Pizarro) - cueca

Escuchar en Youtube:

https://youtu.be/u78g_gqXhLc