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Blog que dejara disponible discos y grabaciones de música chilena, registros realizados en Chile o ediciones chilenas de música grabada en el mundo, en ediciones que estén descatalogados, fuera de venta o inéditas en Chile. El material publicado esta disponible previamente en Internet. Si alguien desea que saquemos el post de algún material, nos lo solicita y procederemos. Sitio de difusión artístico y cultural, sin fines de lucro.
Esto es música, y aquellos que toman partido a muerte por uno y atacan a destajo al otro entran en un círculo vicioso que lleva al extremo eso que nunca debió cruzarse en el camino de la música, ni del camino de querer una sociedad mejor.
A pesar de lo anterior, creo de todas formas que es preciso tener una voz para poder decir sobre ciertos aspectos artísticos del desarrollo que han tomado los grupos.
Esta semana por ejemplo se publicó en plataformas digitales el disco “Un Día u Otro todos seremos felices” que viene a plasmar parte de la presentación del conjunto Inti Illimani Histórico con el espectáculo “El reencuentro” que se realizó en diciembre de 2025, y en donde la agrupación invitó a un puñado de músicos que han estado ligado de alguna u otra forma a la historia del conjunto.
El disco muestra un registro que se escucha bastante bien, excelentemente interpretado, dentro de la sonoridad del “Inti”, y que se potencia con la inclusión de la trompeta en manos de Cristian Berrú, hijo de Max, que se incluye naturalmente en el sonido de varios temas de este disco, como por ejemplo“Angelo”, "Medianoche" "Bailando, Bailando", que originalmente no tenían ese instrumento, y “Cueca de la Ausencia” que originalmente si lo incluía. Los otros músicos invitados fueron Jorge Ball quien estuvo en un par de períodos en el Inti, y en los primeros años del Inti Histórico, Pedro Villagra que estuvo un corto período en el Inti en la década de 1990, y que después de estas presentaciones de diciembre del 2025 ha seguido participando en algunas presentaciones con el Inti Histórico. También fue invitado Cristian Mancilla, que según palabras de un amigo, pertenece a toda una serie de músicos que nacieron con un interés por la Nueva Canción Chilena desde la década de 1990 y 2000 y que ampliaron sus rumbos musicales en la cueca, o en la música bailable, para desarrollar su vida profesional. En el caso de Mancilla lleva un tiempo colaborando con el Quilapayún y con el Inti Histórico.
Un disco que se mantiene dentro de la sonoridad del Inti, sin nuevas composiciones que escuchar.
Y sobre este punto hay algo que creo se debe agregar.
A pesar que esta agrupación concentra a los grandes creadores dentro de la historia del Inti Illimani, ha sido escasa la aparición de nuevas composiciones dentro de la historia del Inti Illimani Histórico.
Otro punto a considerar es el arte del disco. Creo que este viene a ganar por goleada siendo la peor portada de un disco del Inti. Esa imagen de negro contra negro, con un diseño que tiene todas las características de haber sido desarrollado principalmente por Inteligencia Artificial, nos deja con la sensación que ese trabajo debió haber estado a la altura de la música que se escucha en el disco.
Un buen disco, sin novedades musicales, con un horrible diseño de portada, y recién publicado en plataformas musicales, es lo que les vengo a compartir esta semana.
En esa búsqueda de discos 78 que les mencioné la semana pasada, que hicimos el 2018 junto a mi hermano Ricardo, también apareció este disco del Conjunto Cuncumén con un par de temas que no aparecen en ningún LP de este conjunto. Creo que debe corresponder a grabaciones realizadas en la misma época en que se grabó el primer disco
Alguien sabe mas datos del registro?,
Lado A:
1. El marinerito - Cueca (Del Folklore)
Lado B:
1. La casita de madera - Vals (Del Folklore)
Ya hacia mediados de la década de 1990, Inti-Illimani comenzó a experimentar una serie de cambios importantes en su formación. Para el disco "Arriesgaré la piel", a la salida de Renato Freyggang se suman Pedro Villagra y Efraín Viera. En la publicación del siguiente trabajo, "Amar de nuevo", ya no estaban en el grupo Max Berrú ni José Seves, pero se reincorpora Jorge Ball —quien había tenido una breve estadía en el conjunto en Europa entre 1983 y 1984—, trayendo de vuelta, entre otras cosas, el virtuoso cuatro venezolano. También se integra Daniel Cantillana, principalmente en voz y violín. Más tarde sale Pedro Villagra y, en el año 2000, ingresa Fernando Julio en el contrabajo, mostrando al grupo, a comienzos del nuevo siglo, con una formación profundamente renovada. De los fundadores permanecían Horacio Durán y Jorge Coulón, junto a dos integrantes fundamentales en la historia del conjunto: Horacio Salinas y Marcelo Coulón.
Como contó alguna vez Carlos Fonseca en una entrevista, él fue uno de los principales responsables de que varios artistas vinculados a Alerce durante la década de 1990 emigraran a otros sellos. Fue quien gestionó el traspaso del catálogo de Víctor Jara desde la Fundación a Warner y también quien logró que Inti-Illimani pasara desde Alerce a EMI. Pero su trabajo no terminó ahí: también asumió la representación del grupo como manager.
Y Carlos era una verdadera máquina. La cantidad de presentaciones del conjunto se multiplicó, la actividad artística se intensificó y el grupo comenzó a recibir en Chile un reconocimiento acorde con su historia y con la enorme calidad musical que había desarrollado durante tantos años de exilio.
Por aquellos años recuerdo haber visto por primera vez a Inti-Illimani en una celebración anual del Colegio Liahona de La Cisterna, en el paradero 28 de Gran Avenida. Tenía una sobrina que estudiaba allí y, apenas supe que el grupo se presentaría, partí de inmediato.
No está de más dejar registrado un recuerdo sobre ese colegio. Al menos en mi época de estudiante secundario, el Liahona siempre se caracterizó por privilegiar las expresiones artísticas nacidas desde sus propios alumnos y por abrir espacios a agrupaciones de establecimientos cercanos. Recuerdo que, siendo alumno del Colegio Chile e integrante del grupo musical dirigido por Juan Valencia —Gran Valor—, fuimos en un par de ocasiones a participar en esos encuentros estudiantiles organizados por el Liahona. Fueron experiencias muy valiosas.
Pero cuando finalmente vi a Inti-Illimani yo ya estaba terminando la universidad. Y aquella presentación fue, literalmente, extraordinaria. Me llamó profundamente la atención que, pese a tratarse de una actividad prácticamente privada, dirigida a estudiantes, apoderados y funcionarios del colegio, el grupo se entregara por completo. Ofrecieron un concierto cercano a las dos horas, con una calidad interpretativa impresionante.
Mirándolo a la distancia —y haciendo esas comparaciones odiosas que tantas veces uno termina haciendo—, aquella presentación le daba varias "PLR" al Quilapayún, pese a que este último seguía siendo mi grupo de cabecera.
Todo esto volvió a mi memoria mientras escuchaba el audio que generosamente me compartió Andrés Ortega desde Colombia. El archivo indica que corresponde a una presentación de 1997; sin embargo, cruzando distintos antecedentes, creo que el concierto debió realizarse en octubre del año 2000. Existen registros de una actuación de Inti-Illimani en el Zócalo de Ciudad de México durante esos días y, además, en este mismo concierto los integrantes comentan que en pocos días más actuarían precisamente en ese escenario.
En definitiva, todo indica que esta grabación corresponde a una presentación realizada con motivo del XXVIII Festival Internacional Cervantino, desarrollado en Guanajuato entre el 6 y el 22 de octubre de 2000.
Naturalmente, la sonoridad del grupo presenta cambios importantes respecto de etapas anteriores, consecuencia lógica de las modificaciones en su formación. El contrabajo de Fernando Julio aporta una base mucho más sólida al conjunto; la voz de José Seves es asumida por Daniel Cantillana en Medianoche y por Jorge Ball en Samba Landó; mientras que las partes que antes interpretaba Max Berrú pasan principalmente a la voz de Marcelo Coulón. Sin embargo, lejos de resentirse, la calidad musical del grupo sigue siendo extraordinaria.
También resulta muy interesante escuchar el diálogo que Jorge Coulón establece con el público cuando explica por qué ya no interpretan "Venceremos". Habla de un Chile que vive "la época del empate", de un país donde la justicia comienza, por fin, a funcionar. En otras palabras, un Chile que todavía se encuentra plenamente inmerso en su transición.
El repertorio recorre prácticamente todas las etapas creativas de Inti-Illimani. Hay espacio para casi todos los repertorios que el grupo había desarrollado hasta ese momento, dejando fuera únicamente algunas de las canciones de contenido más combativo. Como sabemos —o como muchos recordarán— pocos años después la historia del conjunto comenzaría a complicarse profundamente.
Respecto del registro sonoro, me da la impresión de que proviene directamente de la mesa de sonido. Por ello prácticamente no se escucha la reacción del público y existen algunas diferencias de nivel entre las distintas canciones. Aun así, la calidad general permite disfrutar plenamente de una presentación realmente sobresaliente.
A disfrutar.
Listado de Temas:
1. Un son para Portinari (Nicolás Guillén - Horacio Salinas)
2. Lo que mas quiero (Violeta Parra- Isabel Parra. Arreglo: Luis Advis)
3. Alturas (Horacio Salinas)
4. Takakoma (Popular peruana)
5. Tata San Juan (Eugenio Challapa)
6. San Juanito (Marco Vinicio Bedoya - Benjamín Aguilera)
7. Señora Chichera (Popular boliviana)
8. Bailando, Bailando (Horacio Salinas)
9. Sensemayá (Nicolás Guillén - Horacio Salinas)
10. La Petenera (Popular mexicana)
11. Kalimba (Horacio Salinas)
12. Medianoche (Patricio Manns - Horacio Salinas)
13. El Arado (Víctor Jara)
14. Run run se fue pal norte (Violeta Parra. Arreglo: Luis Advis)
16. Negra Presuntuosa (Andrés Soto)
17. La Marusa (Jorge Ball)
18. Mi chiquita (Nicolás Guillén - Horacio Salinas) - El carnaval (Horacio Salinas)
19. Samba Lando (Patricio Manns - Horacio Salinas - José Seves)
20. Mulata (Nicolás Guillén - Horacio Salinas)
21. La Fiesta Eres Tú (Patricio Manns - Horacio Salinas)
22. La Negrita (Popular)
23. Caramba, yo soy dueño del Barón (Popular)
24. Fiesta de San Benito (Popular boliviana)
25. El Aparecido (Víctor Jara. Arreglo: Luis Advis)
15. Danza de Cala Luna (Horacio Salinas)
26. En Libertad (Manuel Garrido - José Manuel Moya)
27. Mercado de Testaccio (Horacio Salinas)
Formación de Inti Illimani en este registro: Jorge Coulón, Horacio Durán, Horacio Salinas, Marcelo Coulón, Jorge Ball, Efraín Viera, Daniel Cantillana y Fernando Julio
Voy a tratar de alternar el repertorio del blog, incorporando, al menos a mitad de semana, publicaciones dedicadas a distintas variantes de la música popular, más allá de la Nueva Canción Chilena, en la que me he concentrado principalmente durante el último tiempo.
Hace varios años salí a buscar discos de 78 rpm y recuerdo que, junto a mi hermano, pasamos un 18 de septiembre —me parece que fue alrededor de 2018— dedicados a traspasar ese material a formato digital. El procedimiento era relativamente simple: reproducíamos los discos en tornamesas modernas, utilizando agujas actuales, y posteriormente realizábamos en el computador los ajustes necesarios para recuperar el tono y la velocidad correctos de cada grabación.
En esa época la búsqueda estuvo centrada principalmente en ediciones chilenas de discos de 78 rpm. No me importaba necesariamente que los intérpretes fueran chilenos; el interés estaba puesto en rescatar todo aquello que hubiera sido publicado en nuestro país y que hoy resulta difícil de encontrar.
Por lo que podemos apreciar, estas grabaciones fueron posteriormente editadas en Chile por el sello Odeón en formato de disco de 78 rpm. Y, hasta la fecha de publicación de este post, estos registros no se encuentran disponibles en plataformas digitales, por lo que constituyen un pequeño rescate de una parte del repertorio popular que alguna vez circuló en nuestro país.
Lado A:
1. Que noche, que Luna y que gato - cha cha cha (Luis Demetrio)
Lado B:
1.. Fumando Opio y Comiendo Arroz - cha cha cha (Rivas - Herrera)
Gracias al aporte de Marco Castro les comparto este audio de una presentación de Patricio Manns realizada, según estimo, durante la década de 1980. De acuerdo con la información que me entregó Marco, este registro corresponde a un concierto realizado en Francia y posteriormente transmitido por la televisión italiana.
En esta presentación, Manns se acompaña principalmente con su guitarra y, en algunos temas, con un pianista. El nombre de este último se menciona durante la grabación, pero lamentablemente no logro distinguir con claridad de quién se trata.
El repertorio es entregado con la calidad, la fuerza y la intensidad interpretativa que siempre caracterizaron a Patricio Manns. Un registro sencillo en su formato, pero de gran riqueza artística, donde la palabra y la interpretación ocupan el lugar central.
Un muy buen documento para disfrutar y seguir descubriendo la enorme dimensión de uno de los grandes cantautores de la música chilena.
Este post vendría a ser la segunda parte de uno que publiqué hace un par de semanas. En aquella ocasión escuchamos al Inti en Mendoza en noviembre de 1986. Y este nuevo post, siendo el segundo, es también el primero, ya que corresponde al registro parcial del concierto realizado por Inti-Illimani el 30 de marzo de 1985 en Mendoza: el primer recital de aquella serie.
No voy a tratar de reinventar todo lo que ya escribí en el post anterior. Así que aquí va nuevamente, aunque con algunos cambios y nuevas ideas que ayuden a contextualizar mejor este registro:
Si volvemos 41 años atrás, Chile era otro.
Miedo, torturas, exiliados, desaparecidos, degollados, pobreza extrema y toque de queda. Para quienes vivimos nuestra niñez y adolescencia en aquella época, esa era la única realidad que conocíamos, y cualquier aire que propusiera cambios, algo distinto o alguna esperanza, nos tomaba de la mano y lo seguíamos como fuera.
Así fue como la música creada desde el exilio fue entrando a Chile, difundida principalmente por el sello Alerce y por las grabaciones que tímidamente publicó EMI a partir de material de su catálogo previo al Golpe de Estado.
La esperanza de ver en directo a los grupos que permanecían en el exilio era casi nula. Sin embargo, el escenario comenzó a cambiar cuando, a principios de la década de 1980, las condiciones políticas en Argentina se acercaron nuevamente a la democracia. Esto permitió que muchos músicos argentinos exiliados regresaran a su país y que se produjera una verdadera avalancha de conciertos y presentaciones de artistas comprometidos en ese país hermano.
Lo anterior llevó a que los grupos más importantes de la música chilena en el exilio, como Inti-Illimani y Quilapayún, programaran presentaciones en Buenos Aires y en ciudades cercanas a la frontera con Chile, como Mendoza, para que los chilenos que tuvieran los recursos —que no eran la gran mayoría— pudieran cruzar la cordillera y ver a estos músicos. Era encontrarse de golpe con la memoria, la esperanza, las nuevas propuestas y todo aquello que había traído la vida después de más de diez años de ausencia.
Dentro de la información que manejo, existen registros de que Quilapayún se presentó en Argentina en 1983 con un repertorio bastante tradicional. Posteriormente regresó en 1984 con una propuesta mucho más avanzada, similar a la que habían desarrollado en el Olympia de París. Ese cambio tan brusco terminó por afectar durante varios años la continuidad de sus presentaciones en Argentina.
Del Inti no tengo demasiada información sobre el detalle de sus visitas a Argentina durante aquellos años. Sin embargo, sabemos que hubo al menos dos presentaciones en Mendoza: una en marzo de 1985 y otra en noviembre de 1986. La que les comparto en esta ocasión corresponde a la presentación de marzo de 1985, gracias al aporte de Enrico desde Italia.
En este registro se siente la fuerza de ese primer encuentro, el entusiasmo casi desbordante del público, que se expresa a cada instante en que tiene la oportunidad de hacerlo. Y el Inti lo sabe. Sabe por qué la gente ha venido, sabe por qué ellos mismos están ahí y entiende perfectamente el sentido de tocar en ese lugar, quizás sin las mejores condiciones técnicas, pero en el punto más cercano que podían estar de Chile.
Estar en Chile, en esos años para ellos, era una necesidad. Así lo plasman en algunas paginas del libro “Fragmentos de un sueño”, en donde narran un par de ocasiones en que intentaron hacerlo:
MARCELO: Varios de nosotros pedimos autorización para ir a Chile. José cuando murió su padre, el Loro cuando murió su hermano, etc. Tratamos todo. Ni siquiera nos contestaron. En el caso del Loro, intervino incluso el diplomático chileno Bernstein, sin resultado positivo. Todo esto fue bastante sorprendente, ya que hasta a Jorge Insunza, alto dirigente del PC durante y después del gobierno de Allende, se le había autorizado a entrar a Chile por un período limitado. La cosa es que, en julio de 1984, fuimos a Ecuador en gira y habíamos ganado el premio Alerce en Chile, y pensamos en ir a recibirlo. Hubo una discusión y decidimos tratar de entrar, ir a Chile. Por motivos económicos, se decidió que fueran dos y por ser los más entusiastas e insistentes, se nos encargó a José y a mí ir.
Antes y durante el viaje aéreo fuimos alimentando esperanzas, ya que habíamos pedido permiso sólo por 48 horas. No podíamos quedarnos más por compromisos artísticos. Cuando llegamos a Pudahuel, decidimos bajar al último. De pronto, avisan por los parlantes que sólo es posible bajar por una puerta, sólo los que van a Chile, y, en forma extraordinaria, se pidió que los pasajeros bajaran con el pasaporte en la mano.
Nosotros, por casualidad, nos encontramos a bordo con Roberto Bravo, el pianista chileno. Roberto se había jugado por ayudar, y había enviado un télex al gobierno chileno desde Roma pidiendo que nos dejaran entrar. En la puerta del avión, paso mi pasaporte y me dicen que no puedo bajar. Yo pedí explicaciones, no me las dieron y empezó un tira y afloja con mi pasaporte. Finalmente lo solté. La escala de descenso estaba llena de agentes de la CNI, un verdadero callejón oscuro. Se nos impidió físicamente descender del avión.
Volvimos a nuestros asientos, los agentes se subieron y revisaron todo buscando quién sabe qué. Y se sube una rubia, aparentemente a cargo del grupo. Y ahí José hizo algo totalmente inesperado: le coqueteó a la rucia, con sus ojitos de perla negra. "¿Oiga que se ha demorado esta escala aquí, no?", le dice. Y con eso la desarmó, pues era lo que ella menos se esperaba.
Bueno, salimos expulsados a Buenos Aires, sin pasaporte. Al rato, la azafata nos trajo los pasaportes y sendos whiskys dobles. Llegamos a Buenos Aires y por suerte José tenía el teléfono de Mercedes Sosa, quien estaba de cumpleaños. Ella nos acogió y nos resolvió los problemas prácticos. De allí volvimos a Ecuador y Ecuatoriana de Aviación tuvo la gentileza y la decencia de reembolsarnos el pasaje.
El segundo intento fue colectivo. En marzo del 85, fuimos todos, de nuevo, desde Ecuador. Allí anunciaron que no se podía descender del avión, ya que Santiago no era escala de ese viaje. Se paró entonces un colombiano y reclamó que él tenía que bajar, ya que quería comprar vino chileno para una fiesta que tenía en Buenos Aires. La azafata hizo algunas averiguaciones y volvió diciéndole que sí podía bajar. El pobre colombiano no supo qué le pasó por encima. Siete bólidos (risas).
Nos subimos al bus (en esa época no había una manga directa entre el avión y el aeropuerto sino que se hacía un recorrido en bus), no hubo agentes de la CNI esta vez. En el bus tocaban música folklórica dando la bienvenida a Chile. Llegamos al hall de tránsito (del aeropuerto) y nos dimos cuenta de que andábamos sin dinero. Max de repente se encontró una libra y se puso a la cola para cambiar y poder llamar por teléfono a alguien. Por una ventana se veía hacia afuera. Ahí Jorge dice "mira, estamos a diez metros de la calle". Y comenzó una discusión acerca de si eran diez o doce metros los que nos separaban del exterior del aeropuerto. En eso aparece Susana, mi mujer, que estaba en Chile y se mete a la fuerza. Bueno, la situación se resolvió y pude besar a mi mujer en Santiago. Soy el único Inti que ha podido hacerlo desde el golpe (risas). Empezaron a aparecer parientes que sabían de nuestra posibilidad de bajar del avión y comenzamos a conversar a través de una ventanilla minúscula, el Loro con su hermana, otros con amigos, etc.
Bueno, tiempo de volver al avión, subimos y me encuentro a boca de jarro con la azafata que nos había tocado la vez anterior, cuando no nos dejaron bajar. "¡Usted!", digo yo. "¡Usted!" dice ella. Y allí comenzó la conversación donde ella nos contó lo que había pasado en la primera ocasión. Al avión lo pararon en el cabezal de la pista, lo rodearon de tanquetas con un movimiento de tropas que aterrorizó a la tripulación. Los amedrentaron y ellos creyeron que llevaban a bordo a los peores bandidos del universo. Lo más curioso fue que esta niña trabajaba normalmente en los vuelos Quito-Miami, pero de vez en cuando hace el viaje a Santiago-Buenos Aires. En las últimas dos ocasiones le habíamos tocado nosotros a bordo. Los whiskys dobles corrieron todo el camino (risas).
LUCHO: ¿Va a haber otros intentos de retorno?
JOSÉ: No sólo intentos. Nosotros seguiremos reafirmando nuestro derecho a vivir allá. Chile es tan nuestro como nuestra infancia nuestra adolescencia o nuestros actos. Pretender quitarnos a Chile es como querer quitarnos el color de la piel o el modo de andar; es imposible. Nosotros estamos totalmente seguros de que vamos a volver a Chile, de que nuevamente actuaremos entre el público que nos vio nacer como conjunto y nos alentó en los años en que estábamos inventando a Inti-Illimani. Y como individuos, recorreremos una vez más las calles y rincones de nuestros años de inocencia y de juventud apasionada y abrazaremos a todos aquellos que nunca se han apartado de nuestros pensamientos. En canciones como "Vuelvo", "La mitad lejana" y "Colibrí" hemos expresado algunos sentimientos sobre el tema y tenemos la certeza absoluta de que Chile superará el crimen pavoroso del exilio forzado. Esta convicción nos mantiene activos y optimistas.
Ese fragmento es profundamente significativo para entender la emoción que recorre el audio de este concierto, las ganas, las ansias de estar de alguna forma en Chile.
Por último, es impresionante escuchar el tema “El Sol Labrador”, que vendría a ser una segunda versión de el tema “El Colibrí”, que el Inti ya venía cantando desde 1984. Eso explica las palabras de Coulón al presentar el tema. ”La próxima es una canción que tiene texto de un poeta chileno y música de un músico chileno que son una sola persona y que nosotros contamos en la fila de nuestro conjunto y se llama José Seves. (...) El (tema) se llama “un sol labrador” y ustedes tal vez lo conocen de otra manera, pero las cosas, las canciones, sufren las modificaciones más extrañas que ustedes pueden imaginarse. Toda semejanza con otra canción es absolutamente, no es rara porque la otra también es de él.”
El texto dice lo sgte:
Esta vez el alba
no vendrá de oriente,
cambiará de surtidor.
Nacerá del escondrijo
que el tiempo sombrío
lleno de dolor.
El rodar del viento
crecerá sus rutas,
su energía y su corcel.
Intentando los espacios
que los prisioneros
han soñado ver.
Salí como un sol labrador.
A nombrar la palabra perfecta
y desnuda que vuelve a la voz.
Crecer construyendo un panal
de variados enjambres,
celosos guardianes del pan y la miel.
Justo días severos,
la razón y el fuego
que sostienen la cerviz.
Bien erguida la vigilia,
muy abierto el ojo,
fresca la raíz.
Errantes del mundo,
pobres de albedrío,
condenados a vagar.
Abandonen el destierro,
compartiendo el cielo,
vuelvan a volar.
Correr a escuchar en el mar,
lo que el tiempo perdido
y los náufragos vivos
nos quieren contar.
Vivir defendiendo un país
con rigor y alegría
hacer invencible
tu luz y su paz
Bailar, con el aire bailar
al abrirse la muerte
y ver a mi padre
que vuelve a encontrar
su tierra y su mar
su fuego y su miel
su luz y su paz.
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Ahí José Seves hace presente en forma concreta la muerte de su padre mientras José estaba en el exilio, y no pudo entrar a Chile como lo señala el texto de mas arriba del libro “Fragmentos de un sueño”, y que estaba presente de una forma mas sutil en la primera versión de “El Colibrí”.
El dolor, el quiebre, la unión, el futuro reencuentro; todo está en este fragmento del concierto de ese marzo de 1985
Ese concierto fue cubierto por 2 equipos audiovisuales, cuyos videos pueden ver en la cineteca en línea:
De repente me doy cuenta de que, en este largo recorrido del blog, he dejado fuera varios discos importantes. Uno de ellos es este, el cuarto álbum publicado por Inti-Illimani durante su período de exilio.
Para adentrarnos en este trabajo voy a recurrir a parte de los textos contenidos en dos libros dedicados al grupo, los que ayudan a contextualizar el momento histórico y artístico en que fue concebido.
En En las cuerdas del tiempo. Una historia de Inti-Illimani, de Jorge Coulón y Federico Bonadonna, se señala lo siguiente respecto de este disco:
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Hacia la libertad fue lanzado a dos años del golpe y fue el cuarto disco del grupo en Italia que situó a Inti Illimani en el punto más alto de su carrera.
La portada es de cartón áspero y blanco como la leche. En primer plano sobresale un típico mural colorido, hermoso. Dentro del álbum de fondo negro con letras blancas hay una foto maravillosa en blanco y negro de Inti Illimani en un concierto, en la que el grupo está de espaldas a un público multitudinario que abarrota la Piazza della Signorina de Florencia durante la Fiesta Nacional de la Unidad de 1975.
En esa etapa, gran parte de las ganancias de Inti Illimani se destinaban al financiamiento de la resistencia chilena. Los portuarios eran el canal por el que pasaban las ayudas económicas y mensajes desde y para Chile.
Precisamente, a través de los portuarios de Génova se pudo saber que los servicios secretos "desviados" y los neofascistas colaboraron con la policía secreta chilena.
En Hacia la libertad se encuentra la copia de un fragmento de un documento enviado clandestinamente por los portuarios chilenos, escondido en el cargamento de los barcos que atracaban en los puertos de Livorno y de Amsterdam. En la nota se lee:
SOLIDARIDAD INTERNACIONAL
Agradecemos profundamente las solidarias manifestaciones de apoyo que se están realizando a favor del pueblo chileno, para derrotar definitivamente la dictadura fascista en nuestro país.
PEDIMOS QUE
1. No se efectúe ningún tipo de carga hacia Chile o viceversa
2. No se compre cobre
3. Se boicotee cualquier barco chileno, impidiendo el cargamento de armas hacia Chile, negando cualquier tipo de ayuda económica para los matones chilenos.
VIVA LA SOLIDARIDAD INTERNACIONAL
VIVA LA SOLIDARIDAD LATINOAMERICANA
¡PROLETARIOS DE TODO EL MUNDO, UNANSE!
GRACIAS, TRABAJADORES DEL MUNDO VENCEREMOS
—En Hacia la libertad bay algunas canciones memorables, como "Canto a los caídos", "El arado", "Canción a Víctor" ¿Por qué en esta última escribes el verso: "caíste allí, junto a otros mil, cuando nació el dolor"? ¿Qué significa para ti "Cuando nació el dolor"?
Hacia la libertad es un disco que aparece en un momento en que estábamos inmersos en la duplicidad entre la explosión de nuestro éxito italiano y mundial y la situación dramática de Chile. "Canción a Víctor" y "Canto a los caídos" están estrechamente relacionados con lo que sucedía en nuestro país. El verso "Cuando nació el dolor" hace referencia a nuestra generación, nacida en la segunda mitad de los años cuarenta, una generación que nunca había vivido traumas profundos y que estaba acostumbrada al éxito. En los años sesenta, nosotros comenzamos con la lucha por la reforma universitaria. Cuando estalló el mayo francés, ya habíamos elegido un rector comunista en nuestra universidad con voto universal: votaron estudiantes, académicos y empleados, aunque el voto tenía un peso diferente dependiendo de las categorías, de todas maneras, era universal. Esta extraordinaria participación democrática dio un impulso dinámico a la universidad.
Hasta el golpe, nuestra generación estaba teniendo éxito: le tocó vivir el 68 con la reforma universitaria y la llegada de Allende al gobierno en el 70.
Estábamos convencidos —incluso con una cierta arrogancia— de que nadie nos podría detener. Éramos una generación feliz que se sentía de alguna manera por encima de cualquier derrota posible. Éramos la generación de la liberación sexual, que tenía la píldora anticonceptiva, con el fantasma del sida todavía lejos. Parecía una libertad sin límites. Si bien muy comprometida políticamente, nuestra generación era la de los hippies, de los hijos de las flores, de los soñadores. En definitiva, no conocíamos el dolor.
Había una identificación entre el vector del tiempo y el vector del progreso: pensábamos que el paso del tiempo solo traería consigo mejoras. Sin embargo, de un día para otro nos vimos obligados a lidiar con la violencia extrema, el horror, la muerte. Eran cosas que no conocíamos.
—En Hacia la libertad grabaron "Vientos del pueblo" ¿Por qué es tan importante esta canción?
El texto está inspirado en el poeta español Miguel Hernández: "Vientos del pueblo me llevan, vientos del pueblo me arrastran, me esparcen el corazón y me avientan la garganta". Víctor concluye la canción agregando: "Así cantará el poeta, cuando la muerte me lleve por los caminos del pueblo desde ahora y para siempre". Le dijimos que esas palabras eran muy lúgubres. Desafortunadamente, se convertirían en una triste profecía. El las cambió y ya en el exilio recuperamos su texto original.
Es un disco fuerte y donde por primera vez se recogen cuatro creaciones de los integrantes que luego se transformaron en antecedentes importantes para futuros trabajos. Es un disco que, tal cual lo refleja el arte de la carátula, un mural al estilo de las Brigadas Muralistas Ramona Parra, fue grabado intercalando el dolor de las tragedias que íbamos conociendo, y de otra parte la fuerza épica recogida de la impactante solidaridad, sobre todo de Italia. Fue un disco muy reconocido por los italianos, con canciones que se transformaron rápidamente en banderas del repertorio: "Arriba quemando el sol" de Violeta Parra y "El arado" de Víctor Jara. También hicimos una incursión en la lengua italiana, traduciendo una canción de Sergio Ortega con texto de Neruda llamada "La patria prisionera", que como muchas en ese entonces coreábamos a voz en cuello y tomados por la emoción.
Todo el repertorio de este disco nació en el exilio, arreglos y creaciones, salvo la canción "Vientos del pueblo" de Víctor Jara, que habíamos montado en Chile junto a él poco antes de salir. En la versión italiana recuperamos parte de las melodías inventadas en ese arreglo y terminamos de estructurar mejor la participación de las guitarras y el canto. Hacen también parte del disco la canción "Hacia la libertad", un aire de cueca con texto de José Seves, y "Canción a Victor", con texto de Jorge Coulón. Ambas con música mía. Las dos, canciones apesadumbradas que hoy cuesta interpretar por la carga dolorosa del recuerdo de los tiempos en que nacieron. Algo similar sucede con "Canto a los caídos" de Luis Advis y texto de Jorge Coulón. Como recordaba previamente, esta marcha del film La tierra prometida pecó de una omisión que rápidamente detectó el compositor. "Chiloé" es un tema instrumental que compuse, el cuarto luego de "Alturas", y que mostramos muy emocionados a Francisco Coloane, el escritor chilote, en ocasión de una comida en la casa romana de Horacio Durán. Fue muy divertida la audición porque toda su curiosidad y simpatía mostrada en los primeros compases del tema cambió bruscamente apenas escuchó sonar la quena andina en un segundo fragmento de la pieza. Pasó de un estado de concentración positiva, por decirlo de algún modo, a otro de exaltación negativa que lo hizo decir con clara intolerancia: "Ese sonido no es chilote, jen Chiloé no existe la quena! Punto". La cena continuó con historias de la represión en Chile, donde Coloane aparecía engañando y sorteando la vigilancia de la policía.
Otra curiosidad es "Ciudad Ho Chi Minh", pieza instrumental de José que juega sobre la pentafonía de las músicas de Asia. Habíamos visitado Vietnam y muy vivo estaban los recuerdos de ese increíble viaje. Fue un homenaje a la guerra que los vietnamitas estaban a punto de ganar y que cambiaba el nombre de la capital del sur, Saigón, por Ho Chi Minh.
Después de estos comentarios que vienen desde dentro del propio grupo, ¿qué más se puede decir?
Es un hermoso disco, en el que Inti-Illimani continúa evolucionando en su desarrollo musical. El inicio del álbum es particularmente notable: la voz a capella de José Seves abre con "Arriba quemando el sol" en un arreglo grupal que terminaría siendo fundamental para varias versiones posteriores de esta canción. De hecho, la versión de Los Jaivas está fuertemente influenciada por la propuesta desarrollada aquí por el Inti.
La interpretación de "El Arado" incluida en este disco también ocupa un lugar fundamental dentro de la trayectoria posterior del grupo. Es una versión que nunca han dejado de interpretar y que terminó consolidándose como una de las lecturas más reconocibles de esta composición.
"Canción para Víctor Jara" viene a encarnar una presencia que resulta esencial a lo largo de todo el álbum. De hecho, cuatro de los diez temas contienen referencias directas o indirectas a Víctor Jara. No es casualidad: Inti-Illimani era probablemente el grupo que mantenía más fresca su memoria, considerando que habían trabajado estrechamente con él desde 1970 hasta su asesinato en 1973.
Es un disco donde conviven la nostalgia, la memoria, el compromiso y una notable búsqueda musical. Un trabajo que muestra a un Inti-Illimani cada vez más maduro, ampliando sus horizontes sonoros sin perder la identidad que había construido durante los años anteriores.
El traspaso lo hice de la primera edición italiana, y les comparto las imágenes de la edición francesa con la hermosa portada de Humberto Loredo.
Un tremendo disco para escuchar.
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Listado de Temas:
Lado A:
1. Arriba quemando el sol (Violeta Parra)
2. La Patria Prisionera (Pablo Neruda - Sergio Ortega)
3. El Arado (Víctor Jara)
4. Canción a Víctor (Jorge Coulón - Horaacio Salinas)
5. Ciudad Ho Chi Min (José Seves)
Lado B:
1. Chiloé (Horacio Salinas)
2. Vientos del Pueblo (Víctor Jara)
3. Hacia La Libertad (José Seves - Horacio Salinas)
4. Cai Cai Vilú (Víctor Jara)
5. Canto a los Caídos (José Seves - Jorge Coulón - Luis Advis)
Miedo, torturas, exiliados, desaparecidos, degollados, pobreza extrema y toque de queda. Para quienes vivimos nuestra niñez y adolescencia en aquella época, esa era la única realidad que conocíamos, y cualquier aire que propusiera cambios, algo distinto o alguna esperanza, nos tomaba de la mano y lo seguíamos como fuera.
Así fue como la música creada desde el exilio fue entrando a Chile, difundida principalmente por el sello Alerce y por las grabaciones que tímidamente publicó EMI a partir de material de su catálogo previo al Golpe de Estado.
La esperanza de ver en directo a los grupos que permanecían en el exilio era casi nula. Sin embargo, el escenario comenzó a cambiar cuando, a principios de la década de 1980, las condiciones políticas en Argentina se acercaron nuevamente a la democracia. Esto permitió que muchos músicos argentinos exiliados regresaran a su país y que se produjera una verdadera avalancha de conciertos y presentaciones de artistas comprometidos en ese país hermano.
Lo anterior llevó a que los grupos más importantes de la música chilena en el exilio, como Inti-Illimani y Quilapayún, programaran presentaciones en Buenos Aires y en ciudades cercanas a la frontera con Chile, como Mendoza, para que los chilenos que tuvieran los recursos —que no eran la gran mayoría— pudieran cruzar la cordillera y ver a estos músicos. Era encontrarse de golpe con la memoria, la esperanza, las nuevas propuestas y todo aquello que había traído la vida después de más de diez años de ausencia.
Dentro de la información que manejo, existen registros de que Quilapayún se presentó en Argentina en 1983 con un repertorio bastante tradicional. Posteriormente regresó en 1984 con una propuesta mucho más avanzada, similar a la que habían desarrollado en el Olympia de París. Ese cambio tan brusco terminó por afectar durante varios años la continuidad de sus presentaciones en Argentina.
Del Inti no tengo demasiada información sobre el detalle de sus visitas a Argentina durante aquellos años. Sin embargo, sabemos que hubo al menos dos presentaciones en Mendoza: una en marzo de 1985 y otra en noviembre de 1986. La que les comparto en esta ocasión corresponde a la presentación de noviembre de 1986, gracias al aporte de Andrés Ortega, quien, como él mismo se autodefine, es un “no chileno” amante de la canción chilena y que me contactó a través de las publicaciones de estos registros en YouTube.
Al escuchar el audio se percibe claramente que su origen es una grabación en cassette, la que además se conserva bastante bien. No tengo claro si corresponde a una grabación realizada desde el público o directamente desde la mesa de sonido, pero mantiene un equilibrio muy adecuado entre lo que ocurre sobre el escenario y las intervenciones del público.
Este registro se centra, casi en su totalidad, en repertorio creado o grabado por Inti-Illimani durante el exilio. De hecho, interpretan casi completo el disco "De Canto y Baile", grabado por el grupo en 1985 y publicado en Europa en 1986, según me comenta por interno Marco Castro.
Resulta especialmente interesante escuchar, con la perspectiva que da el tiempo, el diálogo que se produce entre el público y el grupo. Por un lado, un público que mantiene viva una visión marcada por la lucha, la dictadura, la represión y la conciencia social. Por otro, un Inti que llega con una mirada distinta, moldeada por los años y la experiencia acumulada, amortiguando de alguna forma esas intervenciones y desarrollando a lo largo del concierto una presentación de la calidad a la que siempre nos tuvo acostumbrados: una calidad superior en vivo.
En la actualidad existen pocos antecedentes disponibles en la web sobre esta presentación del Inti en Mendoza durante 1986. Si uno busca información, aparece un documental conservado en la Cineteca que señala haber sido realizado para aquella presentación. Sin embargo, al revisar el material, cuando los músicos se presentan, todo parece corresponder al concierto de 1985. Además, se aprecia claramente que fue grabado en un galpón, mientras que en este concierto de 1986 el propio Inti agradece que la presentación se esté realizando en un teatro, señalando que ese es el espacio que le corresponde a la música.
Un tremendo concierto de Inti-Illimani para escuchar hoy, a casi 40 años de distancia.
Listado de temas:
1ra Parte:
1. Mi Chiquita (Nicolás Guillén - Horacio Salinas)
2. Papel de Plata (Julio Martínez Arteaga)
3. La Fiesta de la Tirana (Popular chilena)
4. En Libertad (Manuel Garrido - José Manuel Moya)
5. Dedicatoria de un libro (Aquiles Nazoa - Horacio Salinas)
6. Danza (Horacio Salinas)
7. Cantiga de la Memoria Rota (Patricio Manns - Horacio Salinas)
8. Canto Esclavo (Patricio Manns)
9. Campanitas (Alfredo Domínguez)– Mis Llamitas (Ernesto Cavour)
10. Bailando, Bailando (Horacio Salinas)
11. Epílogo (Violeta Parra - Luis Advis)
2da Parte:
1. La Ronda (Horacio Salinas)
2. Un Son para Portinarí (Nicolás Guillén - Horacio Salinas)
3. Sensemaya (Nicolás Guillén - Horacio Salinas)
4. El Vals (Horacio Salinas)
5. La Muerte no va Conmigo (Patricio Manns - Horacio Salinas)
6. El Mercado de Testaccio (Horacio Salinas)
7. Arriba quemando el Sol (Violeta Parra)
8. Cándidos (Eugenio Llona - José Seves)
9. Danza di Cala Luna (Horacio Salinas)
10. Samba Lando (Patricio Manns - Horacio Salinas - José Seves)
11. El Aparecido (Víctor Jara)
12. Vuelvo (Patricio Manns - Horacio Salinas)
13. Run Run se fue Pal Norte (Violeta Parra)
14. Señora Chichera (Popular boliviana)
15. Lloran mis ojos por verte (Popular chilena)
16. Adiós Santiago Querido (Segundo Zamora)
17. El Pueblo unido Jamás será vencido (Fragmento) (Sergio Ortega)
En 1966 Palmenia Pizarro era una de las figuras más populares de la música popular chilena, así lo demostraba que a fines de 1965 había recibido el premio a una de las figuras mas populares según el programa “Discomanía”, premio que compartido con “Cecilia la Incomparable”. Lo anterior se sumaba a una producción fonográfica constante, como era en aquella época dentro de la industria musical, además de presentaciones a lo largo de todo Chile, junto a las caravanas que recorrían el país en micro parando en cada pueblo en que hubiera público para los artistas.
Este disco por lo demás es una verdadera sorpresa, a la fecha no está subido a ningún lado, y de alguna forma Palmenia entrega un trabajo conceptual de recorrido a través del repertorio, y diversos estilos de la música latinoamericana, como antes lo habían hecho en su estilo Los de Ramón y los Huasos Quincheros.
Acá el resultado es más cercano a música popular de la industria propiamente tal, con una variedad de timbres sonoros en los instrumentos sorprendente y de una interpretación con la calidad que nos tiene acostumbrado Palmenia a través de toda su carrera.
A lo anterior se suma un par de temas, que creo, fueron especialmente compuestos para ella por dos tremendos compositores de la música popular chilena. Uno es el tema que da el inicio al disco, un vals peruano de Willy Bascuñan, y lo sigue otro tema original, esta vez de Rolando Alarcón, una tonada cuyo único registro que existe es el que se encuentra en este disco.
Ya para cerrar Palmenia cantando cueca, que mejor.
Un excelente disco que les comparto gracias a la generosidad de mi hermano Ricardo Tapia. Dada las coincidencias, hace meses vi que vendían este disco en faceboook, revisé los temas me di cuenta que aparecía un tema de Rolando Alarcón, se lo comenté a Vilches quien escribió un libro sobre el creador chileno, y me dijo que desconocía el tema…
Pasando el tiempo, y sin haber comentado nada con mi hermano, él me envío este disco hace unos días.
La magia de Palmenia,
Bendita.
Texto de la contraportada:
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A través de mis canciones que van incluídas en este Long Play he hecho realidad un sueño largamente acariciado, y que es el rendir un homenaje a los países hermanos. La música traspasa fronteras y va de un lugar a otro sin detenerse ni pedir permiso. Penetra en el alma del ser humano sin fijarse si este es blanco o negro, o cual es su color político. La música es un vehículo que transmite emociones; y con ella se vibra y se pasa de un estado anímico a otro.
He comenzado mi álbum incluyendo un vals peruano, ya que es la línea musical que mayores satisfacciones me ha dado. Tema sentimental que encierra mucha poesía. La canción que sigue presenta la faz emotiva de Chile representada en la tonada chilena. No es tan solo alegre y picaresca, sino también emotiva.
Para Colombia seleccioné un bambuco, para interpretar lo más típico y tradicional de este país. Tiene un sabor especial que condensa mucha pimienta y ají. Argentina tiene un folklore muy variado, pero para la presente oportunidad opté por elegir un tango. Está tratado de una forma liviana y sin exagerar lo marcado de su ritmo.
A Brasil no lo podía identificar con ningún otro ritmo que no fuera la samba, esencia y virtud del país carioca. Y el tema elegido fue "La noche de mi amor".
El joropo es lo mas significativo y tradicional que tiene Venezuela en su historia musical. Y predominando dentro de esta tendencia se encuentra -sin lugar a dudas- "Alma llanera", que es como el segundo himno nacional.
Sin duda que Centroamérica es sinónimo de trópico, por eso creí conveniente representar a este pequeño mundo de palmeras y sol salado con un tema tropical, lleno de picardía, salero y tradición. Estoy segura que les gustará.
Los mexicanos son muy sentimentales en el fondo, a pesar de toda la algarabía que nos muestran en sus películas. Y como el ritmo del huasteco tiene algo de nostalgia en sus notas, también lo elegí para incluirlo en este homenaje a los países hermanos.
De Bolivia les entrego un carnavalito. La canción cuenta las alegrías de su fiesta de antaño, y la parte instrumental está realizada con los instrumentos típicos del altiplano.
Ecuador tiene una línea musical bien especial. Pero resultaría difícil tratar de resumirla en pocas palabras. Por eso prefiero agregarles que de allí seleccione "El alma en los labios", y una vez que ustedes hagan girar el surco en su pick-up y escuchen detenidamente el tema, puedan emitir su crítica u opinión al respecto.
Cierra este Long Play una cueca que con orgullo he seleccionado de mi Chile querido. Va con los acordes tradicionales y ese sabor a tierra nuestra que anhelamos tanto cuando estamos fuera y lejos de ella.
Sinceramente,
Palmenia Pizarro
En una reciente ceremonia realizada en el Hotel Carrera, ante la presencia de Artistas, Discjockeys y Periodistas, Philips Chilena S.A. entregó a la gran intérprete Palmenia Pizarro, un pergamino que la destaca como figura de relieve internacional. Este es un nuevo galardón que se agrega a la larga lista de premios que ha obtenido Palmenia en su destacada actividad artística. Un premio que guarda relación con la enorme popularidad de esta intérprete, cuya voz plena de sentimiento ya ha traspasado numerosas fronteras.
Palmenia Pizarro, con esa simpatía que despierta a su alrededor y con esas condiciones vocales que proyectan los más nobles sentimientos de su corazón, ha llegado a todo Chile. Desde las casas mas elegantes hasta las más humildes. En cualquier lugar. Palmenia siempre emocionando. Pero eso no es todo. La voz de esta artista, nacida en San Felipe, ha llegado a otros paises. Se han solicitado sus grabaciones y se han difundido con igual éxito que en esta tierra. Y no podía ser de otro modo. Palmenia es una artista "SIN FRONTERA". En cualquier lugar del mundo sus discos están destinados a provocar igual impacto, ya que la música y los sentimientos son universales. Y en Palmenia, música y sentimientos son una misma cosa.
El presente álbum es un testimonio que abrevia cualquier otra palabra.
Cuando uno va envejeciendo de a poco se va poniendo cada vez mas lento, si hace 10 años podía postear hasta 3 post por semanas, ahora con suerte puedo postear uno cada quince días. No es por falta de material, es que cada vez me enredó en mas cosas, mi crónica falta de rigor en concentrarme en las cosas, en deambular y volarme en cualquier detalle hace que esta tarea lucirá siempre inconclusa cuando llegue el final.
Pero esos pocos posteos a través de la publicación del material en youtube ha generado que este espacio tenga un alcance mayor de lo que antes había tenido y se retoman diversas conversaciones que con el tiempo habían quedado truncas.
Por ejemplo con el post anterior de la presentación en Washington, Marco Castro me comentó que el repertorio era muy parecido a un registro que él tenía de una presentación del Inti en USA el año 1974 en la Universidad de Stanford, y ahí nos entró la duda de que si realmente el año 1975 el Inti había hecho otra gira, o la de Washington era un registro de 1974 y no de 1975.
De ahí surgió la pregunta de cómo era ese registro de Standford.
Y Marco Castro me la envío y Gracias a su generosidad de las comparto el día de hoy.
Como decía Marco este registro de Standford tiene un repertorio casi calcado a lo que se alcanzaba a escuchar del registro de 1975 de Washington. Hay pocas variaciones. Las intervenciones de Jorge Coulón por lo general mantiene la temática. Y siempre es interesante escuchar el papel que tenía al traductor al momento de llevar las palabras del conjunto al público norteamericano, ,lo que podía derivar en entretenidas conversaciones entre el grupo y el intérprete sobre lo que realmente se quería decir.
El audio también tiene un inserto de homenaje de Víctor Jara que se dio en el concierto, en el cual se utilizan registros del cantautor extraídos de su discografía.
Nunca está demás decirlo y plantearlo cada vez que sea necesario. Que tremendo grupo es el Inti Illimani, que clase para interpretar de manera tan potente y perfecta la sonoridad de la música latinoamericana desde Chile, y en este caso desde el exilio.
Sinceros agradecimiento a Marco Castro por el material.
Listado de temas:
1-Simón Bolívar (Rubén Lena - Isidro Contreras)
2-Rin del Angelito (Violeta Parra. Arreglo: Luis Advis)
3-Quiaqueñita (Popular Argentina)
4-Mis llamitas (Ernesto Cavour)
5-Tinkú (Popular boliviana)
6-La exilada del Sur (Letra: Violeta Parra. Música: Patricio Manns. Arreglo: Luis Advis)
7-El Aparecido (Víctor Jara. Arreglo: Luis Advis)
9-Tocata y fuga (Violeta Parra)
10-Run run se fue pal Norte (Violeta Parra. Arreglo: Luis Advis)
11-Alturas (Horacio Salinas)
12-Fiesta de San Benito (Popular Boliviana)
13-Lo que más quiero (Letra: Violeta Parra. Música: Isabel Parra. Arreglos: Luis Advis)
14-La Partida (Víctor Jara)
15-Chile Herido (Jorge Coulón - Luis Advis)
16-El pueblo unido jamás será vencido (Sergio Ortega)
Inti Illimani en 1973. Imagen original en blanco y negro extraída desde memoriachilena.cl. Colorizada por Gemini IA.
Siguiendo con la revisión del archivo de Esteban Troncoso les comparto con este registro, parcial, de una presentación realizada por Inti Illimani en la ciudad de Washington, capital de USA, el año 1975; según alcanzo a detectar en el audio son acompañados en la traducción por Joan Turner, viuda de Víctor Jara.
El registro original termina abruptamente en los primeros segundos cuando el grupo comienza a cantar "lo que mas quiero", así que dejé la introducción hablada del tema original del concierto de Washington y le ensamblé el audio del concierto de Francia de septiembre de ese año que les comenté mas arriba.
Como también lo comenté en ese post siempre es impresionante escuchar los registros en vivo del Inti debido a la calidad interpretativa, la sencillez y desplante con que se paran y tocan de maravilla. Mientras mas escucho el Quila mas me gusta el Inti.
Listado de Temas:
Inti Illimani acompañado por Joan Turner
1. Simon Bolivar (Rubén Lena - Isidro Contreras)
2. Quiaqueñita (Popular Argentina)
3. Mis llamitas (Ernesto Cavour)
4. Tinkú (Popular boliviana)
5. La Exiliada del Sur (Letra: Violeta Parra. Música: Patricio Manns. Arreglo: Luis Advis)
6. El Aparecido (Víctor Jara. Arreglo: Luis Advis)
7. Tocata y Fuga (Violeta Parra)
8. Run Run se fue pal norte (Violeta Parra. Arreglo: Luis Advis)
9. Alturas (Horacio Salinas)
10. Fiesta de San Benito (Popular Boliviana)
11. Lo que mas quiero (Letra: Violeta Parra. Música: Isabel Parra. Arreglos: Luis Advis) * audio del tema extraído del concierto del Teatro D'Orsay, Paris, Francia. 15 Septiembre de 1975
Paseando por una feria de la comuna de La Granja encontré este CD, que anteriormente nunca había visto. Se trata de un registro de la Orquesta de Cámara de Chile, dirigida por Fernando Rosas, una grabación y producción de la Radio Beethoven que fue publicado bajo el alero del sello Alerce
Este CD trae obras de 5 compositores chilenos, excelentemente interpretados y registrados.
Para saber mas de alguna de las obras, y compositores, les recomiendo estos links:
Les dejo la descripción que hacía la propia agrupación de su historia en su página, ya desaparecida, hace mas de 15 años atrás:
Esta agrupación musical, dependiente del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, fue creada en la década de 1940 por el Ministerio de Educación bajo el nombre de Orquesta Sinfónica de Profesores. Fue reestructurada en 1982 por el desparecido maestro Fernando Rosas, Premio Nacional de Arte mención Música 2006. A partir de 1991, se renombró como Orquesta de Cámara de Chile, siendo la única orquesta de cámara profesional, estable y permanente en el país.
La Orquesta tiene como misión generar igualdad de oportunidades para que todos los ciudadanos puedan acceder a la música de conciertos del más alto nivel, generando una democratización en el consumo de este arte.
Además esta agrupación tiene como objetivo difundir la música de conciertos, especialmente de compositores nacionales, a través de presentaciones, grabaciones de CD, programas radiales y de televisión, que sean accesibles a toda la ciudadanía
Las principales actividades que realiza la Orquesta de Cámara de Chile son las temporadas de conciertos permanentes en las comunas de Ñuñoa, Las Condes y Viña del Mar, ciclo de conciertos, con un enfoque didáctico, para comunas vulnerables de la región Metropolitana y en regiones del país, la Temporada de Conciertos de Verano de la Quinta Vergara en Viña del Mar y el “Proyecto Beethoven va al Colegio” que se realiza en conjunto con la Fundación Beethoven.
Han realizado varias giras al extranjero, visitando países como Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Perú y Uruguay, ha visitado ciudades de Rusia, Ucrania, Alemania, República Checa, Polonia, Hungría y Austria.
En noviembre del año pasado, Ramón Fernández, integrante del conjunto Cascada residente en Suecia, me escribió para anunciarme el lanzamiento del nuevo disco de su agrupación, dedicado a Mario Sánchez Encina.
¿Quién fue Mario Sánchez?
Mario Sánchez Encina fue integrante del conjunto Cuncumén desde 1963. Luego del Golpe de Estado de 1973, Mariela Ferreira, también integrante del conjunto, partió como refugiada política a Estocolmo, Suecia. Gracias a una invitación gestionada por organizaciones culturales, fue posible organizar una gira de Cuncumén por distintos lugares de Suecia, con el fin de difundir lo que estaba ocurriendo en Chile. El grupo estaba integrado por Mariela Ferreira, Olga Abarca, Rosa Vivallo, Lucía Altamirano, Mario Sánchez, Juan Morales, Nazario Chamorro y Omar Ohrens. Luego de tres meses, el conjunto se desintegró. (https://oficiosvarios.cl/conjunto-cuncumen-el-exilio/ )
Mario Sánchez falleció en Suecia en abril de 2023, y durante toda su vida en el exilio estuvo ligado a la difusión de la música tradicional chilena.
En enero de este año, Ramón y Sofía, integrantes del conjunto Cascada, vinieron de visita a Chile por unas semanas. En esa oportunidad aprovechamos de juntarnos a conversar en el espacio comercial junto al Líder del paradero 16 de Gran Avenida, ahí donde antes estaban las amplias y generosas instalaciones de la Ciudad del Niño.
La conversación giró en torno a la vida de Mario, a sus propias experiencias en Suecia como hijos de exiliados, y a cómo, a través del tiempo, desde ese país se mantuvo el vínculo con Chile mediante diversos grupos de música tradicional de los cuales ellos han sido parte.
Si bien las actividades de estos conjuntos durante los años del exilio tenían como finalidad difundir la situación política en Chile y recaudar fondos, con el tiempo se convirtieron en un elemento esencial para mantener la identidad cultural. Y aunque estos grupos tuvieron una intensa actividad en su momento, con los años esta se ha vuelto cada vez más puntual.
También me contaron sobre la escuela de trabajo que Mario Sánchez aplicó en sus distintos proyectos musicales en Suecia, la misma que provenía del Cuncumén original: disciplina en los ensayos, un fuerte énfasis en la expresión corporal —que se extendía también a lo vocal según las necesidades del repertorio— y una integración total entre música, canto y danza en el escenario. No se trataba solo de ejecutar un repertorio, sino de comprenderlo, sentirlo y proyectarlo con intención.
Esto se refleja en el trabajo que hoy les comparto: una producción que implicó una preparación exhaustiva, desde la pronunciación de los textos —considerando que el grupo también está integrado por hijos nacidos en Suecia— hasta la búsqueda de una dicción adecuada para cada canción. Todo fue registrado en no más de cuatro horas, en una grabación prácticamente en vivo.
A lo largo del diálogo también surgió una comparación entre lo vivido en el exilio y la realidad actual en Chile. Mientras en Suecia se preservó con bastante fidelidad una forma de trabajo más integral y tradicional, en Chile esa continuidad se ha ido debilitando, dando paso a propuestas más centradas en lo visual o en el espectáculo, con menor énfasis en la música en vivo y en la formación completa de los intérpretes.
Otro aspecto relevante es la manera en que estos músicos abordan su trabajo: desde la autogestión, el compromiso y el afecto por el repertorio. Las grabaciones, por ejemplo, buscan capturar la esencia y la emoción por sobre la perfección técnica, privilegiando la autenticidad de una interpretación casi íntima, como si se tratara de cantar en casa. Todo esto convive, además, con vidas laborales alejadas de la música, lo que refuerza la idea de que este quehacer responde más a una vocación profunda que a una actividad profesional.
Después de varios meses desde aquella conversación con Ramón y Sofía, me siento a escribir estas líneas, agradeciendo la oportunidad de haber compartido esos minutos con ellos, y ahora, a escuchar este hermoso trabajo.