Sitio creado en 2010.
Blog que dejara disponible discos y grabaciones de música chilena, registros realizados en Chile o ediciones chilenas de música grabada en el mundo, en ediciones que estén descatalogados, fuera de venta o inéditas en Chile. El material publicado esta disponible previamente en Internet. Si alguien desea que saquemos el post de algún material, nos lo solicita y procederemos. Sitio de difusión artístico y cultural, sin fines de lucro.
Voy con otro rescate realizado por mi hermano desde discos de 78 rpm. En esta oportunidad con este par de temas de Lucho Gatica y el Conjunto de Guitarras de Humberto Campos.
A fines de la década de 1950 Lucho Gatica ya era una gran figura de la música romántica latinoamericana, por esos años ya había desarrollado su carrera en México y Cuba, y viene a Chile a grabar un disco que se aleja completamente del repertorio que por aquellos años interpretaba (https://discotecanacionalchile.blogspot.com/2018/08/lucho-gatica-con-el-conjunto-de.html). De ese disco este 78 rpm extrae un par de temas. Si bien en sus orígenes el dúo de los hermanos Gatica grabaron algunos temas folklóricos para la Odeón, la totalidad de las grabaciones posteriores fueron solo música romántica, boleros, acompañado por Orquestas o por conjuntos de guitarras rítmicas.
Entonces acá se reúnen los talentos de Don Lucho Gatica, en su mejor época, con el tremendo conjunto de Guitarras de Humberto Campos, una agrupación instrumental, de las mejores de Chile, que por aquellos años eran músicos de sesión para una serie de conjuntos de música típica. Una agrupación con un tremendo virtuosismo, o si no dele una oída atenta a los contrapuntos en el punteo que hacen las guitarras con la voz principal de Lucho Gatica. Además eran capaces de hacer estos arreglos cuando los músicos se presentaban a grabar en el estudio, en unos pocos minutos, para dar paso a la grabación definitiva.
Listado de temas:
Lado A:
1. Camino Agreste, tonada (Luis Aguirre Pinto)
Lucho Gatica acompañado por el Conjunto de Guitarras dirigido por Humberto Campos
Lado B:
1. Así es mi suerte, tonada (López- Vigneaud)
Lucho Gatica acompañado por el Conjunto de Guitarras dirigido por Humberto Campos
Portada de la primera edición francesa del mismo año
Portada de la reedición italiana de 1973
Edición Francesa de 1974
Este disco ya lo he publicado anteriormente, es una de los primeros registros de Juan Capra en Italia en 1967 y fue republicado varias veces en ese país según ha pasado el tiempo. En ese post en que publiqué este disco era la edición de 1973 que nació con motivo de apoyo al pueblo chileno por el Golpe de Estado.
Este mismo disco con una variación en dos temas, fue publicado en Francia en 1967 y reeditado hasta 1974 con una portada que poco que tenía que ver con el contenido original del registro, pero que estaba acorde a la realidad de apoyo a Chile por esos años.
Así este disco, que en discogs se plantean que son distintos, en realidad son los mismos. 13 temas en cada uno, 11 temas que son los mismos, en las mismas versiones y registros (algo que pude concluir después de analizar los temas en forma paralela en en el programa de audio del computador), y dos temas que son distintos; pero que pertenecen a la misma sesión de grabación. Y es así como lo comparto hoy, tomado completo desde la versión francesa, y le incorporo 2 temas de la versión italiana en la cual se diferencian, dejando al disco con el largo definitivo de 15 temas y 40 minutos.
La contraportada del disco nos da algunos antecedentes sobre Juan Capra a esa época (1967):
Juan Capra nació hace unos treinta años en Santiago. Habiéndose dedicado a la pintura, asistió y terminó sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile. En 1964, justo antes de partir hacia Europa, realizó su primera exposición en la capital.
Desde muy joven, se interesó por el folclore a través de Violeta Parra, antes de incorporarse al conjunto Millaray, del cual fue primero vestuarista y maquetista. Fue así como tuvo sus primeros contactos con el público, presentando sus propias canciones, así como otras tradicionales, recopiladas durante las giras por las provincias chilenas. Más tarde, retomó por su cuenta sus investigaciones musicales, yendo a descubrir, entre los humildes campesinos, tesoros desconocidos.
A su llegada a Europa, se instaló primero en Roma, donde cantaba en el Folk Studio, al mismo tiempo que participaba en diferentes exposiciones.
Con el grupo « Nouveau Chansonnier Italien », del que desde entonces formaba parte, recorrió la península. Pero ya en 1965 se estableció en París, presentándose en algunos « caves » de la Rive Gauche.
Para aquellas personas que siguen este blog de hace años, saben que con el tiempo hice un blog paralelo dedicado exclusivamente a Juan Capra. Y hasta el momento la información que se tenía era que Juan Capra volvió a Chile a inicios del gobierno de la UP, pero no había mucho rastros sobre él en relación a su retorno.
Incluso en el testimonio de Eduardo Carrasco del Quilapayún sobre él, se centra en su figura en los sesenta en Chile, en Europa; pero después se lo encuentra en los noventa a la vuelta del exilio. No hace mención a trabajos o encuentros con él en la época de la UP.
Hace unos meses me dieron el dato que había una nota de Isabel Allende, la hoy reconocida escritora chilena, sobre Juan Capra en 1971.
Después de unas semanas fui a la Biblioteca Nacional, revisé las microfichas, y dí con la Nota, que les comparto completa el día de hoy:
Pintor y folklorista, pero, sobre todo, un tipo de gran
calidad humana.
HACE mucho tiempo -años- que venía oyendo hablar de Juan
Capra. "Un artista excelente", "uno de los mejores pintores de
Chile", "canta mejor de lo que pinta", "pinta mejor de lo
que canta", "el último romántico", "un puro" ... son
algunas de las cosas que oí decir de él. Cuando supe que había vuelto de Europa
después de muchos años de vagabundeo, traté de ubicarlo, pero costó bastante
rastrear su pista, porque desde que llegó ha estado aislado, casi escondido
lejos de esa horda de amigos y admiradores que en su ausencia vivieron
preocupados de él y fomentando la leyenda de Juan Capra.
Llegué a entrevistarlo con un nudo en la boca del estómago,
como siempre ocurre cuando uno enfrenta algo muy esperado. Sin embargo, al
cruzar el umbral de la pieza que arrienda Juan en ese lugar, se respira un aire
diferente y se pierde inmediatamente la sensación de angustia al estrechar la
mano pequeña y firme del artista. Un apretón de manos auténtico, mirando a los
ojos, como ya no se dan hoy día. Enseguida hay que sentarse en un colchón en el
suelo, tomar mate cebado por una tetera que calienta las nalgas en un brasero y
hacerse la lesa cuando se acalambran las piernas. Todo lleno de afiches,
fotografías, carátulas de discos grabados por él en Europa, algunos dibujos,
-muy pocos- y sobre todo la presencia de Juan Capra que llena todo. Es bajo,
extremadamente delgado, un rostro de adolescente atormentado a pesar de que ya
cumplió 34 años, una visible cojera que le da un aire vulnerable y una gran
ternura que le salta por los ojos. Empieza a contar su vida con voz apagada y
antes de medio minuto me siento su amiga.
“A los trece años entré a estudiar en cursos vespertinos en
Bellas Artes” dice. “Tenía facilidad para el dibujo y la pintura, y como desde
los cinco años tenía una extraña enfermedad parecida a la hemofilia, mis padres
pensaron que el arte era un buen camino para un tipo tan mal dotado para la
lucha por la vida como yo.”
Esta enfermedad ha sido una cruz en la vida de Juan Capra,
aunque él dice que ahora se ha mejorado casi completamente. Desde niño hizo una
vida anormal. Cualquier golpe por pequeño que fuera, significaba una hemorragia
interna o externa que podía tirarlo a la cama por un mes. Hospitales, remedios,
tratamientos, exámenes. Una debilidad física que lo mantenía al margen de
muchas cosas, pero que no conseguía convertirlo en un amargado o resentido,
sino al contrario, preservarlo en un increíble estado de pureza mental. Estudió
ocho años en Bellas Artes. Con un grupo de artistas arrendaba una gran casa en
la calle Carmen (actualmente es la Peña de los Parra) donde tenía su
casa-taller. Allí recibió a alojar a Regis Debray y su futura mujer Elizabeth a
quienes había conocido en Cuba.
- “En 1961 fui con una delegación de artistas a Cuba,
invitados a hacer un mural en conjunto en la Sierra Maestra” -cuenta Juan. “Allí
conocí a Regis y cuando él vino a Chile se quedó en mi casa un par de meses. El
me invitó después a París: una tentación enorme. Fui a pintar y conocer.”
Juan Capra desembarcó en Italia, donde lo recibieron con los
brazos abiertos unos amigos chilenos que rápidamente le ubicaron hasta un
trabajo. Se quedó en Roma un año y medio, así es que la invitación de Debray se
postergó. Juan cantaba canciones folklóricas, con lo que ganaba bastante dinero
y además pintaba, su verdadera vocación. Como pintor tuvo mucho éxito. Expuso
en representación de Chile, junto a artistas de muchas otras nacionalidades, en
la Condotti Street Gallery y también en la Galería 88.
Entre las cosas raras que le han pasado a-Juan, en Roma
vivió en casa de un "fakir" a la italiana.
-“Ese "fakir" era Pietro Savitry, un tipo fabuloso
que inspiró a Fellini para su película La Strada. Este hombre tenía un palacio
antiguo y arrendaba piezas a artistas e intelectuales.”
Además de pintar, Juan cantaba con el Nuovo Canzioniere
Italiano, un grupo de investigación y difusión del arte popular, muy conocido
en Europa.
-¿Estudiaste canto y música?
-“No -responde -. En Chile había trabajado con el conjunto
Millaray, Violeta Parra y otros amigos artistas me habían enseñado algo, fuera
de algunas giras por el campo para recopilar. En Europa grabé 5 long-plays y 4
discos chicos. El primero fue de folklore chileno, con canciones de la Violeta,
Víctor Jara y otros. También había una compuesta por mí sobre el Che Guevara
... algo así como "Ay compañero déjame llorar / que lo están matando por
tu libertad / ya le disparan al corazón/ sangre que brota alumbra el sol …".
En Italia participó en varios festivales de música, en Spoletto, Salerno y
Torino y trabajó en la televisión. A fines del año pasado ganó un galardón muy
codiciado: el Grand Prix du Disque, Académie Charles Cros", con su disco
"Chili Canta a lo Humano"
De Italia se fue a París en 1965 donde se dedicó a pintar,
grabar música, cantar folklore latinoamericano y vagar un poco. Hasta que de
repente se enfermó gravemente. La enfermedad no es ninguna novedad para él,
acostumbrado a cargar con un físico muy desleal que en cualquier momento podía
fallarle, pero en esa ocasión estuvo al borde de pasar a mejor vida. Pero no
guarda un mal recuerdo, todo lo contrario.
"-A través de la gente que me presentó Regis Debray
obtuve un trabajo que estimo maravilloso: por un año dirigí un taller de
pintura, como psicoterapia, para un grupo de enfermas en el "Hospital
Psiquiatrico de Ville Evrard" en las afueras de París. El Mussee de A Brut
se interesó por algunas de obras que allí se produjeron.”
Después de eso lo invitó el club Mediterranée en calidad de
folklorista en una travesía en barco de lujo a Sudamérica. Ida y vuelta gratis.
Dos meses a cuerpo de rey. Así llegó a Chile, donde se quedó poco tiempo y
volvió a partir Europa. Estuvo en Italia, Francia, Inglaterra, Suecia y
Holanda, con su pintura y su canto. Hasta teatro hizo en Suecia. Habla francés,
italiano e inglés (y algo de alemán) así es que se las arreglaba en todas
partes. También tuvo una beca por un año en Madrid. del Instituto de Cultura
Hispánica, y luego regresó a Italia. Por último, llego a Chile en octubre de
1970 a ver su gente y lo que estaba sucediendo política mente en su tierra.
Aquí está ahora, siempre solo.
-¿Nada de novias? -pregunto con la indiscreción de una
comadre de aldea
-He tenido varias. He estado a punto de casarme muchas veces
-me cuenta muy serio Juan Capra. La primera vez con una bailarina argentina.
Pero me fui a Cuba y entretanto ella se lesionó la columna vertebral y no pudo
seguir en el Ballet. Cuando volví la encontré totalmente cambiada. Era otra
persona. Lo único que quería era irse a casa de sus padres en Argentina ... y
se fue al hoyo el matrimonio. Después quise casarme con la empleada doméstica
de una pensión en que yo vivía ... Era hermosa como un cuadro de Gauguin, tenía
un niño y lo único que yo quería era irme con ella al campo para pintarla
eternamente. Tuvo el buen ojo de rechazarme. Ahora pienso que habría sido un
desastre esa unión. También en Europa tuve novia, una islandesa, pero estuvimos
separados mucho tiempo, nos escribíamos y prometíamos encontrarnos, pero el
amor murió de muerte natural y ahora ni siquiera sé dónde está.
-¿No quieres casarte ahora?
-Sí -dice -. Quiero una compañera de verdad, en todo el
sentido de la palabra. Una mujer que tenga vida independiente. Que comparta mis
ideas, mis inquietudes, que sea una ayuda para mí. Estoy cansado de la soledad
y el vagabundeo, del canto, la protesta y los viajes. Quiero tener hijos,
formar un hogar ...
- ¿Tienes alguna novia en vista?
-En vista solamente ... pero eso es un secreto.
-Debe ser muy bonita.
-¿Por qué? -me pregunta extrañado.
-Porque una persona con tu sentido estético debe exigir
belleza de la mujer que elige por compañera.
-La belleza -dice Juan Capra- es algo profundo, que viene de
adentro. Está mucho más allá de la moda ... es algo que no muere.
El artista me cuenta que quiere vivir en contacto con la
naturaleza, trabajar, crear, hacer algo útil: pero por el momento está sin
planes inmediatos.
-Quiero descansar, reorganizar mi vida, meditar sobre muchas
cosas. Tengo que dejar que las cosas decanten. Creo haberme equivocado en
muchos aspectos ... Le he dado prioridad a cosas que no son importantes en el
fondo ... Me molesta mi exceso de buena fe, mi inconstancia. Soy un ingenuo, un
romántico ... y si no cambio estoy perdido.
Así es de paradójica la vida. Pensaba encontrar un
triunfador y enfrenté un hombre insatisfecho: lo sabía rodeado del cariño y la
admiración de mucha gente y lo vi solitario; pensé que conocería un artista
algo pedante y egocéntrico y Juan Capra resultó ser un hombre frágil, tierno,
vulnerable, puro y de gran calidad humana que deja una huella imborrable en
quienes lo conocen.
Revisión de prensa, transcripción, edición final web de la entrevista: Víctor Tapia
Del Trabajo realizado por mi hermano el año 2018 en digitalización de varios discos de 78rpm les comparto este ejemplar que contiene un par de temas del Dúo Leal del Campo.
Según lo que indica la página de facebook "Documentos y Joyas del Folclore chileno" EL DÚO LEAL-DEL CAMPO nace en 1962 formado por Pedro Leal en voz y guitarra y German del Campo en arpa y segunda voz. Este dúo que nace tras la disolución del conjunto Los Baqueanos tuvo una destacada participación en el medio nacional, llegó a grabar tres discos de larga duración y actuaron regularmente en locales tales como “El Pollo Dorado”, “La Taberna Capri”, el “Nuria”, el “Casino de Viña del Mar” y con apariciones en Televisión y en dos películas. Invitados por la línea aérea LAN-CHILE al vuelo inaugural de la ruta entre Santiago y Cali, Colombia aprovechan el viaje para posteriormente seguir a Miami donde tienen una destacada participación en diversos medios y locales difundiendo nuestro folclor en los Estados Unidos. En el año 1962, año del Mundial de Futbol realizado en nuestro país, son contratados para inaugurar el evento y es en esa oportunidad que invitan a Ester Soré a actuar con ellos y a partir de ahí siguieron presentándose juntos en numerosas ocasiones. En el año 1965 participan en el “Festival de la Canción de Viña del Mar” obteniendo el segundo lugar en el género folclórico con la cueca La “Dama Blanca” y en ese mismo año graban cuatro discos de larga duración para el sello Phillips.
Según lo que indica discogs este par de temas también fue editado en disco de 45rpm el año 1964, lo que indica es que bien entrada la década de 1960 la industria chilena seguía publicando discos en 78 rpm debido, creo, a que la actualización a la nueva tecnología del microsurco, o de equipos reproductores de 45 o 33 rpm no era tan extendido en el mercado nacional.
Listado de temas:
Lado A:
1. La Cueca de los Pelados (Germán del Campo) - cueca
Lado B:
1. Jugando al Pillarse (Pedro Leal Pizarro) - cueca
Para este jueves vamos con otro 78RPM, que corresponden a un par de canciones de compositores peruanos, interpretados por Alicia López con Don Roy y sus andinos. Sobre Alicia López no tenemos ningún dato biográfico, excepto que participó en Las Morenitas durante algunos años en la década de 1960.
Sobre Don Roy ya hemos hablado de él cuando tratamos sobre las primeras grabaciones de Lucho Gatica.
Sobre los compositores de las canciones, ambos peruanos tienen algún nexo con Chile. Laureano Martínez nació en Lima de madre chilena, y Manuel Raygada estuvo trabajando por largos años en Chile ( desde el año 1929 hasta entrada la década de 1950), y es acá donde compone el corrido "Callao" que se escucha en el lado B.
Lado A:
1. Destino - Vals peruano (Laureano Martínez)
Con Don Roy y sus Andinos
Lado B:
1. Callao (Nostalgia Chalaca) - corrido (Manuel Raygada)
Con Don Roy y sus Andinos
Parte de Los Hermanos Millar, Ema y Pedro, junto a Carlos Poblete, Walter Barraza, Sergio Molina, Guillermo Morales, Rodrigo Durán y Ernesto Acher —compositor, humorista, arquitecto, multiinstrumentista y director orquestal argentino, reconocido principalmente por haber sido integrante de Les Luthiers entre 1971 y 1986— dieron origen a este proyecto llamado “Quorum” en Concepción, que solo publicó un disco y del cual actualmente es imposible encontrar mayores antecedentes.
Por alguna razón, este disco permaneció en mi desconocimiento desde su salida hasta esta semana, cuando casualmente encontré estos archivos de audio. Después vino la audición y, obviamente, tratar de encontrar algo de información. No encontré prácticamente nada. Manuel Vilches me entregó algunos datos y, a partir de ahí, pude encontrar lo poco que les compartí en el primer párrafo.
El disco, en su gran mayoría, está cercano a la música y al repertorio latinoamericano, pero entre sus tracks hay una ampliación del repertorio que va bastante más allá. Va a la música medieval, va a la música francesa, va a diversos lados; pero todo interpretado y arreglado de excelente forma.
¿Cómo se desarrolló este proyecto? ¿Quién lo dirigía? ¿Quién hacía los arreglos? ¿Tuvieron presentaciones en vivo? ¿Cuánto duró?
Preguntas que quedan en el aire, y quien tenga más datos los puede comentar, por favor.
En relación con Los Hermanos Millar, nunca les he dedicado nada en este blog, pero es principalmente porque nunca me he topado con algún disco físico de ellos; y dentro de mi audición aleatoria tampoco han aparecido muchas cosas, salvo algunas que en su época ponía al aire en Radio Usach, antes de su reconversión tras el estallido social, y del fin de la radio universitaria que fue fundamental durante muchos años en la divulgación de la música folclórica.
Según lo que indica el sitio musicapopular.cl sobre Los Hermanos Millar:
“Como un pacto familiar, los hermanos Ema, Pedro y Juana Millar se propusieron resguardar la música tradicional y de raíz folclórica, tanto chilena como latinoamericana. Su trabajo ininterrumpido desde inicios de los años '80 los hace llevar la música popular en la sangre, y le ha dado a su nombre reconocimiento internacional por su labor creativa y rescate de identidad. Sus presentaciones en vivo y sus discos son un valioso muestrario de canto campesino chileno de la zona centro sur, así como de piezas de la tradición local y latinoamericana, y musicalización de poesía chilena.”
“Yo me fui a Chile en el 2000 a dirigir, un poco de casualidad, por un cambio de agendas con un amigo. Fui a Concepción a dirigir la orquesta de la Universidad. Me invitaron para el año siguiente y me pidieron que me quedara. La situación con todo lo que estaba pasando acá (en Argentina), me decidió. Era un buen proyecto y encontré buenos amigos. Después de tres años ahí, me fui un par de años a Santiago. Y luego me fui a vivir a las afueras con mi pareja de ese momento, una chica chilena, a un lugar divino, Cajón del Maipo, junto a las montañas y el río. Fue una hermosa etapa esa, pero tuve que volver al centro de Santiago por un tema de salud. Y ahí estuve enseñando literatura, técnica narrativa e historia del arte en la Universidad Diego Portales. Y después elegimos una vida más tranquila y nos fuimos a un pueblito al sur, Linares. Fue muy linda experiencia.”
¿Te costó hacer humor en Chile? ¿Hay muchas diferencias con el humor argentino?
Un poco, porque no nos reímos de las mismas cosas. Ellos son muy graciosos en lo cotidiano, pero es otro registro completamente diferente. En el medio hay una Cordillera. Y no te olvides que, además de la dictadura de Pinochet, sufrieron ocho años de toque de queda. Esas cosas dejan marca como, entre otras cosas, el hábito de no salir a la noche. Eso lo van recuperando con los años. Y tiene varios humoristas maravillosos.
¿Cómo tomaban tu presencia de humorista argentino?
Bien. Claro que también uno hace el esfuerzo de no ser demasiado porteño, por respeto, y así vas enganchando el código. Nunca tuve un problema, siempre fui muy bien tratado por todos allá. El público me aceptó muy bien. En música no me conecté tanto...
Hubiera pensado que era más fácil con la música.
Tal vez no encontré tanto poder compartir mis gustos musicales.
¿Qué extrañabas más (De Argentina)?
A mis nietos que son chiquitos, tienen 9 y 3 años y sentía que me los estaba perdiendo. No hay “abuelismo” de visita. Y además, la pareja se había terminado, en buenos términos pero cada uno siguió su camino. Creo que influye mucho la edad. Me parece que la etapa final es en casa con los afectos de toda la vida. Y eso que en Chile hice amigos maravillosos, fue una gran experiencia y vuelvo cada tanto a trabajar, pero ya me quiero instalar acá.
Ernesto Acher falleció el 12 de diciembre de 2025 a los 86 años de edad.
Según esta nota este disco de Quorum estaba dentro del proyecto de subir a streaming la discografía de Los Hermanos Millar, pero en la actualidad el disco no está disponible en ningún lado.
Sigo con esta revisión de discos de 78 rpm, trabajo que hizo principalmente mi hermano Ricardo hace ya 8 años, en el proceso de digitalización de este material. Y en esta oportunidad los dejo con este disco del grupo “Los Campesinos”, que por el lado A tiene un par de cuecas de Hernán Núñez, y en el lado B una tonada de Efraín Navarro, ambos creadores vinculados a las expresiones más auténticas de estas ramas de las formas típicas de la música chilena.
Sobre el grupo Los Campesinos, en la red actualmente no hay prácticamente nada. Solamente aparece mencionado este mismo disco de 78 rpm en la colección de la Biblioteca Nacional; pero aparte de eso, nada se sabe de quiénes lo integraban, los años que estuvieron vigentes, ni si alcanzaron a grabar algo más. De todas formas en este mismo blog hay otro disco 78 de este mismo grupo que también tiene un par de cuecas de Hernán Núñez, y algunas compilaciones en que salen temas de ellos. (https://discotecanacionalchile.blogspot.com/search/label/Los%20Campesinos)
Eso sí, llama la atención que en la segunda cueca se alcanza a escuchar una voz femenina de fondo, así que probablemente el grupo era más amplio. Si alguien tiene más datos, por favor compártalos en los comentarios.
En relación con la cueca “La Farra de los Instrumentos”, esta sería la primera grabación de este tema, aunque posteriormente sería más difundida a partir de la grabación que realizó Margot Loyola para el disco “Siete compositores chilenos”, publicado en la década de 1970.
Listado de Temas:
Lado A:
1. El Carrerista (Hernán Núñez Oyarce) - Cueca
2. La Farra de los Instrumentos (Hernán Núñez Oyarce) - Cueca
Desde hace unos meses el Inti Illimani Histórico había anunciado un gran concierto en la Gran Sala Sinfónica Nacional de la Universidad de Chile para el día 19 de julio de 2026. Este concierto venía anunciado con la presencia del Cuarteto Austral, un cuarteto de cuerdas que alcanzó cierto renombre y reconocimiento público con su participación en el Unplugged de Los Bunkers, grabado el año 2024.
Este concierto del Inti Histórico vendría a ser el primero de ese grupo en esa sala, y también el primero de un conjunto ligado a la música popular en presentarse en ese recinto.
Este hecho provocó que algunas personas enviaran cartas al diario El Mercurio, cartas que parecían escritas en lo más profundo del siglo XX, cuestionando si era adecuado que este tipo de repertorio se presentara en una sala que había sido diseñada y construida para la Orquesta Sinfónica de Chile de la Universidad de Chile.
Para dejar respaldo de esas cartas es que las reproduzco a continuación:
11 DE JUNIO DE 2026
La Gran Sala “Sinfónica” Nacional
Señor Director:
Conforme a información disponible en Ticketplus, se anuncian presentaciones de “música popular” en la Gran Sala Sinfónica Nacional. Cabe señalar que este anhelado espacio fue concebido para la realización de música de tradición escrita, o coloquialmente “música clásica”, con estándares específicos y principalmente como sede de la Sinfónica Nacional de Chile, luego de décadas tocando en salas acústicamente inmisericordes.
Si bien hay otros espacios en Santiago, como el Teatro Municipal, CorpArtes y otros, que albergan una mayor diversidad de géneros, estos obedecen a roles distintos donde, por cierto, lo popular —con contenido— está debidamente presente y, por cierto, del todo encomiable.
Empero, en el caso de la Gran Sala Sinfónica, es necesario sentar una sana diferencia, en el entendido de constituir un espacio para el pleno desarrollo de la “música clásica”, en sí de distinta naturaleza y jerarquía. Y en caso de albergar presentaciones del ámbito “popular”, debiera suponerse que sean enmarcadas dentro de los cánones de la “música clásica”, en señal de una sana convivencia entre ambos mundos, no desdibujando la naturaleza de la Gran Sala “Sinfónica” Nacional.
Esta sorprendente carta, publicada en pleno siglo XXI, y para uno que fue formado bajo el alero del concepto difundido por Fernando Rosas, quien decía que no había una diferencia entre música clásica y popular, sino que solo existía diferencia entre buena y mala música, al día siguiente recibió una respuesta que fue aún más sorprendente. Ya que no cuestionó el tono de la misiva, sino que explicó que este tipo de actividades se justificaban solamente como una forma de hacer financieramente rentables este tipo de salas:
12 DE JUNIO DE 2026
La Gran Sala Sinfónica Nacional
Señor Director:
He leído con interés la carta publicada respecto del uso de la Gran Sala Sinfónica Nacional. Sin desconocer la importancia de preservar su identidad como sede de la Orquesta Sinfónica Nacional y espacio privilegiado para la música de tradición escrita, creo que los desafíos actuales exigen una mirada más amplia sobre la gestión de nuestras instituciones culturales.
Hoy, los principales teatros y salas de concierto del mundo deben equilibrar excelencia artística con sostenibilidad financiera. La generación de ingresos complementarios mediante una programación diversa no implica necesariamente una renuncia a la misión institucional; a menudo constituye una condición indispensable para garantizar su continuidad y desarrollo.
La verdadera discusión no debería centrarse en si estos espacios pueden acoger otras expresiones artísticas, sino en cómo hacerlo sin comprometer su esencia. Los grandes centros culturales son dirigidos por profesionales capaces de resguardar la vocación de sus instituciones mientras desarrollan modelos de gestión responsables y sostenibles. La Gran Sala Sinfónica Nacional debe seguir siendo, ante todo, la casa de la música sinfónica en Chile. Pero ello no es incompatible con reconocer que la apertura a nuevas audiencias y la diversificación de sus fuentes de financiamiento pueden contribuir, precisamente, a fortalecer el proyecto artístico que le dio origen.
En una nota publicada el día 14 de junio en “Artes y Letras” de El Mercurio se le pregunta a Dominique Thomann, Ingeniera Comercial y directora del Centro de Extensión Artística y Cultural de la Universidad de Chile (CEAC), sobre el asunto:
—Recientemente se abrió un interesante debate en Cartas al Director sobre si la Gran Sala Sinfónica Nacional se puede arrendar para espectáculos de corte popular. ¿Cuál es su mirada?
“Al ser la Gran Sala Sinfónica Nacional un espacio abierto al público y a sus múltiples miradas, es de nuestro interés que la programación sea un reflejo de la excelencia artística, así como también que este sea un lugar de encuentro transversal para las personas. Por eso realizamos conciertos familiares donde, por ejemplo, unimos música con dramaturgia, así como otras instancias. Abrir espacios, no aislarse, y buscar puntos de conexión con las audiencias va a ser siempre una meta trascendental para un centro cultural como este, que además representa a una institución pública como la Universidad de Chile. Esa apertura a otras expresiones y estilos musicales es una visión bastante compartida con nuestra Orquesta Sinfónica, pues ampliar el acceso y salir al encuentro de las audiencias es un desafío permanente para todos”.
No creo que ninguna de las tres personas arriba citadas haya escuchado alguna vez al Inti Illimani, al Inti Histórico, ni sepa la calidad de la música, de los intérpretes que son, cómo han desarrollado su carrera, la cantidad increíble de teatros en los que se han presentado, ni la cantidad de músicos de diversas índoles con los cuales han compartido escenario. Nada.
Ninguno de ellos, uno crítico de artes y los otros gestores culturales en cuyas manos está el desarrollo de la cultura en Chile, parece tener mayores antecedentes sobre quién pisa el escenario en este concierto.
Pero bueno, lo principal acá es que ustedes podrán escuchar al Inti Histórico, con un repertorio que no ha variado mucho en el tiempo, entregando en excelente forma un concierto de una hora y media, y además un concierto casi completo de piezas instrumentales.
Este día 19 de julio fue el primero en que calmó la lluvia después de varios días en que parecía que el cielo se caía sobre Santiago. Fue la primera gran lluvia del año, y de ahí no ha parado hasta la fecha. Ese día, además, fue la final del Mundial, y me tocó ver cómo varios ciudadanos argentinos que esperaban celebrar en Plaza Baquedano volvían con sus banderas bajo el brazo después de la derrota contra España.
Varios, y creo que la mayoría, era primera vez que entrábamos a esta Gran Sala Sinfónica Nacional, que en el mes de julio de este año recién cumplía un año de vida. Una gran sala, increíblemente desarrollada. ¿Y cómo saber si era la primera vez? Porque andábamos varios con cara de perdidos y de asombrados al ver el entorno en que se desarrolló este concierto.
La sala está desarrollada especialmente para conciertos sin amplificación, sin embargo, tiene un pequeño sistema de amplificación que va dirigido a las zonas más altas de la sala.
En este concierto de los Inti Históricos todos los instrumentos tenían algún micrófono cerca. No así las voces. Por lo cual las intervenciones de Horacio Salinas en el concierto se escuchan muy bajas dentro del registro.
Si bien en el programa del concierto, que acompaña este post, se indica la presencia de José Seves, este no participó en el concierto por problemas de salud y fue reemplazado por Cristian Mancilla.
Un bonito concierto, de grandes creadores e intérpretes chilenos, que se merece cualquier sala de nivel en el mundo.
Esta vez, en la Gran Sala Sinfónica Nacional de la Universidad de Chile.
Listado de temas:
1. Preludio
2. Huañacahua
3. La Ronda
4. El Vals
5. Danza
6. La Partida (Víctor Jara)
7. Tonada Triste (Horacio Durán)
8. Trigales
9. Bailando Bailando
10. Tatatí
11. Kalimba
12. Derrota de Don Quijote
13. Ángelo
14. Araucarias
15. Alturas
16. Tacacoma (Dora Sánchez)
17. Mercado di Testaccio
18. Danza Di Cala Luna
19. Medianoche (Patricio Manns - Horacio Salinas). Voz: Cristóbal Berrú
20. Palimpsesto (Patricio Manns - Horacio Salinas)
Todas las composiciones son de Horacio Salinas excepto donde se indica.
Inti Illimani Histórico: Horacio Salinas, Horacio Durán, Fernando Julio, Danilo Donoso, Hermes Villalobos
Músicos Invitados: Pedro Villagra, Cristóbal Berrú, Martín Benavides, Cristian Mancilla
Después de semanas medias cojas en lo que se refiere posteos, trataré que esta semana sea un poco mas normal.
Y vuelvo al rescate de discos 78's, Gracias al aporte de Seiten Wall quién se dió la pega de ir a comprarlos, digitalizarlos y enviarlos.
En esta ocasión con un par de grabaciones de Luis de Castro acompañado por la Orquesta de Vicente Bianchi.
Del blog Colericos rescato lo sgte sobre Luis de Castro: "en la mitad de los años 50s. Luis de Castro (cuyo verdadero nombre era Jose Luis Rodríguez) deja la carrera de armas que había abrazado con tanto cariño en la calidad de oficial de Carabineros, para pasar a convertirse en una de las voces más privilegiadas con que ha contado nuestro espectro musical, un hombre que imponía un estilo romántico en sus canciones, el estilo del bolero, beguine, fox y otros ritmos lentos de la época, presentándose en los mejores escenarios del país: Boites, Teatros y muchas actuaciones en las Radioemisoras de Chile y América."
"Las diferentes radios del país se deleitaban incluyendo en su programación a este joven que otrora fuera tan importante como Lucho Gatica en nuestro medio, a él le tocó compartir con verdaderas figuras de la canción, (...)Se transformó en uno de los mejores exponentes en su género, sus canciones aún se recuerdan entre aquellos que pintan canas y que están en la edad adulta: “Nuestra separación”, “Oración peruana”, “Calla corazón”, “Linda” “Imploración”, “Habanera”, “El mundo”, “Cerquita de tí”, “Mil besos”, “Mi oración”, “Otra primavera” “Amor de pobre”, “Viña del Mar”, “Soñando contigo”, “La Zarzamora”, “Ilusión”, “Con una canción en mi corazón”, “Caminaré sólo”, “Luna que pasas mirando”, “No me mires así”, “Imploración”, “Imposible”, “Prefiero saber”, “Todo y nada”, “Ausente”, “Es inútil”, “Que falta que me haces”, “Puente de piedra”, “El teléfono”, “Noche de ansiedad”, “Seré feliz, cuando tu me quieras”, “Cosas del amor”, “Allá tú”, “Te olvidaré”, “Mi carcajada”, “Vete de mí”, “Escríbeme”, “Que esperas”, “Bájate de esa nube”, “Sufrir”, “Milagro”, “Volare”, “Que pena”, “Regalo de Dios”, “Un minuto de tu amor”, “Gracias por tu ingratitud”, “Un beso tuyo” “Murmullo”, “Dudas de mi”, “Frío en el alma”, “Mañana será tarde”, “Miedo de ti”, “Amorosamente”, “Adiós felicidad”, “Quisiera alejarme”, “Ya lo ves”, “Conozco a los dos”, “Cuando quieras volver”, “Tres horas”, “Te vas porque quieres”, “Dos gardenias, “Limosna”, “Lunita de Madrid”, “Sin tu adios”, “Idilio”, “Perdí el corazón”, “La noticia”, “Amor que mata”, “A que has venido”, “Calladito” y otras..
"Luis de Castro se codeó con los mejores músicos de la época y fue acompañado por grandes orquestas, cuyos directores como: Pedro Mesías, Roberto Inglez, Manuel Contardo, Vicente Bianchi, Trío Halcones, Trío América, Orquesta Orfeón, Los Peniques, le dieron un marco especial a sus arreglos y los sellos discográficos que le cobijaron fueron los más importantes en el país, en aquellos años 50s. Odeón Chilena y RCA Victor."
"Fue Así como Luis de Castro, le dijo un día no a la institución de Carabineros de Chile, por elegir la carrera de cantante, que era su vocación más fuerte, en su debut oficial como cantante, fue acompañado por una delegación de aquellos compañeros de armas de la institución de Carabineros.!
"Luis de Castro, ídolo de multitudes en su época, igualmente se graduó de general en la música y en el corazón de todos sus seguidores. Difícilmente el tiempo podrá borrar un talento tan grande, una voz incomparable. "
El blog "del swing al rock" entrega el siguiente detalle . "Es inexplicable su alejamiento del canto, sólo sé que se casó con una bellísima mujer que tenía un importante cargo en las Naciones Unidas y debido al traslado de ella, se fue a vivir a Nueva York."
"Lo último que anoté en mi agenda, es que Luis de Castro murió en París, Francia, el 6 de diciembre de 1995."
Vamos a escuchar este registro:
Lado A:
1. Regalo de Dios - Bolero (Bobby Capó)
Con Vicente Bianchi y su Orquesta
Lado B:
1. Un minuto de amor - Bolero (Álvaro Carrillo)
Con Vicente Bianchi y su Orquesta
Creo que el del 7 de agosto fue uno de los mejores conciertos a los que he ido en mi vida.
El Inti Illimani lanzó su nuevo disco, “Caminos”, un disco de un grupo cantautor, con buena música, buenas letras, canciones dignas de su repertorio, de su historia; no como esas canciones de otros grupos que da vergüenza escuchar por mucha historia que tenga la agrupación. (No digamos Quilapayún acá, por favor).
Y lo que pasa con el Inti, con cualquiera de los dos, es que uno va a la segura. Suenan bien, no hay errores garrafales, no hay malas interpretaciones. Las últimas veces que he ido a ver al Quila era horrible, un eterno nerviosismo para que no se equivocaran tanto, para que no desafinaran tanto, y para que dejaran de tocar esas canciones nuevas. Horribles, horribles.
Si Carrasco estornudaba, lo tocaban en vivo, lo amplificaban, le ponían toda la desafinación y el sinsentido posible para demostrar esa obra de arte. Y dejé de ir a verlos.
Pero con el Inti eso no pasa. Uno va a disfrutar el concierto. Buenos músicos, buenas canciones, buen disco. Buen concierto.
¿Cuánto hace que un grupo vinculado a la Nueva Canción Chilena no hace un concierto presentando un buen disco, con canciones nuevas, bien interpretadas, con un grupo en buena forma?
Hace ya casi un par de décadas, por lo menos.
Y el Inti esta noche brilló.
Y la selección no fue lógica. Tocaron completo el disco, intercalándolo con algunos temas históricos y algunas de sus últimas producciones, como el regular disco “Agua”, con el cantautor italiano Wilson, en donde el buenismo exuda por todos lados.
Para corroborar lo anterior, y la vuelta que le dieron a la programación de los temas, está, por ejemplo, “Samba Landó”, que por lo general cierra los conciertos y que esta vez lo tocaron antes de la primera parte. Tocaron “El pueblo unido” cuando todavía quedaban más de 40 minutos para que terminara el concierto.
Al principio el concierto partió con algunos desniveles en el volumen de las voces, pero se fueron ajustando en el camino.
Otro punto que he reconocido en el último tiempo, al escuchar los conciertos históricos del Inti que me han compartido y que he publicado en el blog, es el nexo que hace Jorge Coulón entre el grupo y el público.
Y lo hace desde siempre. Siempre ha sido el que va más allá en las palabras, en lo que dice. No son palabras por decir. Hay un sustrato ahí que no es sencillo. Es lo que dice y cómo lo dice. Y es raro ver al Inti sin ese nexo.
El Inti Histórico ha tratado de desarrollar, de a poco, ese vínculo, principalmente a través de las intervenciones de Durán; pero le falta esa característica que tenían antes.
El año pasado me tocó ver al Inti Illimani sin los hermanos Coulón, ya que ellos andaban en Italia. Los vi en una presentación en Villa O’Higgins y el Inti perdió, de una, esa conexión con el público. Los músicos presentes trataron, entre todos y nerviosamente, de hablar, de comunicar; pero faltaba esa savia del árbol mayor.
Y volviendo a lo del viernes: El concierto fue tremendo.
Y no solo por los Intis, o sea, por ellos y por la forma en que han desarrollado su trabajo en el último tiempo. Me refiero también a su trabajo en el territorio, con músicos, con niños, con jóvenes, con trabajo desde la base, con bailarines, y todo eso quedó plasmado en el concierto con una fiesta al cierre que literalmente me quedó al lado.
Es todo un gran recital.
Creo que irrepetible.
Una gran fiesta.
Ahora, a esperar el cumpleaños del próximo año,
con todos los sabios sobre el escenario.
El registro que les comparto fue hecho con notas de voz del teléfono, y que valga como un registro casero de lo que alcanzó a sonar ese día, para los que a la distancia quisieron y no pudieron ir.
Las fotografías fueron extraídas desde https://www.instagram.com/manurojasfotos/
En esta búsqueda de discos de 78 rpm que hicimos con mi hermano hace ya casi ocho años, dimos con este ejemplar que contiene un par de temas grabados por la Orquesta Ritmo y Juventud a fines de la década de 1950, con la voz de Juan "Chocolate" Rodríguez.
Lo que escucharemos en este disco es la sonoridad característica de las grandes orquestas tropicales de la década del cincuenta. Eran agrupaciones con una formación cercana a las big bands de jazz, pero reforzadas con un sólido equipo de percusiones, otorgándoles un sello más latino y afro. Su objetivo principal era hacer bailar, aunque su calidad musical les permitía abordar prácticamente cualquier repertorio de la música popular de la época.
También es importante señalar que este tipo de orquestas en Chile, si bien podían desenvolverse tanto en la música bailable como acercarse al jazz, no desarrollaron durante su trayectoria una propuesta que fusionara ambas vertientes en una misma obra de manera original. Ese camino fue característico, principalmente, de lo que ocurría entre Estados Unidos y Cuba durante esos años, dando origen al latin jazz.
Era habitual que estas orquestas incorporaran repertorio proveniente de Centroamérica y el Caribe, llevándolo al público chileno en una época en que las versiones originales rara vez llegaban a difundirse en nuestro país. En este caso encontramos dos composiciones de autores cubanos.
La primera pertenece a Pablo Cairo y aborda un tema que hoy resulta abiertamente problemático: el noviazgo de mujeres muy jóvenes con hombres de mayor edad, una realidad social bastante extendida en aquellos años y que actualmente es vista desde una perspectiva completamente distinta.
La segunda corresponde a una composición de Tony Fergo, nombre artístico de Antonio Fernando Gómez, un cha cha cha que se inscribe en esa tradición de canciones "nominativas" dedicadas al nombre de una mujer, un recurso muy frecuente dentro del repertorio popular latinoamericano de mediados del siglo XX.
Lado A:
1. Hasta los Quincce Años (Pablo Cairo) bolero-mambo
Lado B:
1.Natacha (Tony Fergo) cha cha cha
Orquesta Ritmo y Juventud con la voz de "Chocolate", bajo la dirección de Fernando Morello.
Hace aproximadamente un mes les compartí una grabación del Inti Illimani en México, correspondiente a octubre del año 2000. En esa ocasión la formación del conjunto era la siguiente: Jorge Coulón, Horacio Durán, Horacio Salinas, Marcelo Coulón, Efrén Viera, Jorge Ball, Daniel Cantillana y Fernando Julio.
Ahora les comparto un registro de algunos meses después, que creo corresponde al 7 de enero de 2001. Para entonces Jorge Ball ya había dejado nuevamente el conjunto y había regresado José Seves, quedando la formación integrada por Jorge Coulón, Horacio Durán, Horacio Salinas, José Seves, Marcelo Coulón, Efraín Viera, Daniel Cantillana y Fernando Julio.
Y para completar mejor el cuadro, vuelvo a replantear parte de lo que escribí en el post de hace un mes.
Desde mediados de la década de 1990 el Inti comenzó a experimentar una fuerte renovación de integrantes, algo poco habitual para un conjunto que históricamente se había caracterizado por la estabilidad de sus formaciones. Al mismo tiempo, bajo la gestión de Carlos Fonseca, el grupo desarrolló una intensa actividad durante la segunda mitad de esa década, multiplicando sus presentaciones tanto en Chile como en el extranjero.
El año 2001 terminaría siendo un punto de inflexión en la historia del conjunto. Pocos meses después de este concierto sale Horacio Salinas, ingresa Manuel Meriño como director musical, tiempo más tarde vuelve a retirarse José Seves y comienzan a incorporarse nuevos músicos que darían continuidad al proyecto encabezado por los hermanos Coulón.
Hacia 2004 el panorama ya era completamente distinto. En los escenarios convivían dos agrupaciones: por un lado, Inti Illimani Histórico, integrado por Horacio Salinas, Horacio Durán, José Seves, Jorge Ball y Fernando Julio; y por otro, Inti Illimani, con Jorge y Marcelo Coulón, Efrén Viera, Daniel Cantillana, Manuel Meriño y los nuevos músicos que se fueron incorporando a la agrupación.
Dándole otra vuelta a esta crisis que comienza a vivir el conjunto el año 2001, este mismo año Carlos Fonseca deja de ser el manager de Inti Illimani ya que volvió a trabajar con Los Prisioneros para armar la presentaciones históricas de fines del 2001 en el Estadio Nacional y que se proyectarían en sendas giras y en una actividad que duraría por lo menos un par de años. Y ahí surge una pregunta, si Los Prisioneros no se hubieran rejuntado, si Carlos Fonseca no hubiera dejado de ser el manager del Inti, ¿hubiera ocurrido esta crisis de Inti Illimani?. Una respuesta que nunca sabremos.
Este registro de enero de 2021, compartido generosamente por Andrés Ortega desde Colombia, corresponde entonces a uno de los últimos testimonios del Inti Illimani antes de la crisis, antes de que los caminos comenzaran lentamente a separarse.
Al igual que ocurría en el concierto de octubre de 2000, aquí se perciben importantes cambios en la sonoridad tradicional del conjunto como consecuencia de las modificaciones en su formación. El contrabajo de Fernando Julio aporta una base mucho más sólida al sonido del grupo, mientras que el regreso de José Seves devuelve una presencia vocal que había sido fundamental en la historia del Inti.
Escuchado con la perspectiva que da el tiempo, este concierto adquiere un valor especial. Es el Inti Illimani antes del fin... o, quizás, antes del comienzo de un quiebre que cambiaría para siempre la historia del conjunto.
Listado de temas
1. Takakoma (Popular peruana)
2. Exiliada del sur (Violeta Parra – Patricio Manns. Arreglo: Luis Advis)
3. María Canela (Horacio Salinas)
4. Tatatí (Horacio Salinas)
5. Juanito Laguna remonta un barrilete (Hamlet Lima Quintana - René Cosentino)
6. Ya parte el galgo terrible (Pablo Neruda – Sergio Ortega)
7. Rin del angelito (Violeta Parra. Arreglo: Luis Advis)
8. El arado (Víctor Jara)
9. Simón Bolívar (Rubén Lena - Isidro Contreras)
10. Bailando, Bailando (Horacio Salinas)
11. Señora chichera (Popular boliviana)
12. Sensemayá o [Canto para matar una culebra] (Nicolás Guillén - Horacio Salinas)
13. La petenera (Popular mexicana)
14. Negra presuntuosa (Andrés Soto)
15. Arriesgaré la piel (Patricio Manns - Horacio Salinas)
16. Antes de amar de nuevo (Patricio Manns - Horacio Salinas)
17. Medianoche (Patricio Manns - Horacio Salinas)
18. Fina estampa (Chabuca Granda)
19. Vuelvo (Patricio Manns - Horacio Salinas)
20. La fiesta eres tú (Fragmento) (Patricio Manns - Horacio Salinas)
Vuelvo a los discos de 78 RPM, en esta oportunidad con un par de temas grabados por la Orquesta de Vicente Bianchi junto a Los Jaranistas en donde reimaginan repertorio de la música peruana con unos arreglos de primer nivel. No hay que olvidar que Don Vicente desarrolló parte de su carrera en Perú la primera mitad de la década de 1950, siendo uno de los artífices de darle un toque orquestal a la música criolla peruana, lo cual posteriormente exploraría con la música chilena.
Anteriormente he publicado acá un disco de este repertorio que pueden ver acá:
Sobre el año de grabación y publicación en esta oportunidad lo pude detectar con ese detalle gracias a que la Biblioteca Nacional tiene en línea un Suplemento Musical de la Odeón de 1957 en donde específicamente se anuncia la publicación de estos temas (https://www.memoriachilena.gob.cl/archivos2/pdfs/MC0061079.pdf)
Listado de Temas
Lado A:
1. Camino de Traición (Adalberto Oré Lara) - Vals Peruano
Gracias al aporte de Marco Castro los dejo con este audio que contiene una presentación realizada por el Conjunto Ortiga en el Teatro Gran Palace, el año 1979.
Ortiga nació a partir de los talleres que Quilapayún desarrolló durante el período de la Unidad Popular. De esos talleres surgieron diversas formaciones paralelas al conjunto, y tras el golpe de Estado, varios de sus integrantes se reunieron para convertirse en el grupo instrumental de apoyo del ballet Antupay. Más tarde iniciaron un camino propio, adoptando el nombre Ortiga, tomado del tema instrumental compuesto por Sergio Ortega e incluido en el disco Quilapayún 5.
Con esta nueva identidad, el grupo comenzó a integrarse activamente en la vida cultural de la época, estableciendo una estrecha relación con el sello Alerce y con la productora Nuestro Canto, vinculada al programa que Miguel Davagnino realizaba en Radio Chilena. Gracias a ese trabajo, Ortiga se presentó con frecuencia en distintos teatros de Santiago, y este registro corresponde precisamente a una de esas actuaciones.
El concierto reúne buena parte del repertorio de la primera etapa del conjunto, cuando ya contaban con dos discos publicados (o es posible que estuvieran a punto de entrar a grabar este segundo disco) y habían participado en la Cantata de los Derechos Humanos. En los arreglos y en la interpretación se percibe con claridad aquello que Ortiga señalaba con frecuencia en esos años: ellos no se sentían parte del Canto Nuevo, sino que se reconocían como continuadores de la Nueva Canción Chilena, tanto en su forma de abordar los arreglos como en su propuesta artística y musical.
En cuanto al audio, procuré realizar una intervención mínima. Solo reduje el ruido de fondo (hiss) presente en la grabación y ajusté el nivel de volumen para normalizarlo según los estándares actuales, procurando conservar al máximo las características originales del registro.
Todas las fotografías están tomadas de notas de prensa escritas por Jorge Castillo sobre la vida de Ortiga que pueden leer y ver acá:
El Inti Illimani, el Inti Coulón, lanzó este viernes un muy interesante disco de composiciones originales, dando el puntapié inicial a las celebraciones por los 60 años del conjunto, aniversario que se conmemorará el próximo año.
Como apunté en el post anterior, dedicado al más reciente disco del Inti Histórico, llama la atención que el grupo que se quedó "sin los creadores del sonido Inti", haya encontrado en sus nuevos integrantes una fuente constante de nuevas composiciones, manteniendo un flujo creativo sostenido a 25 años de la salida de Horacio Salinas del conjunto.
Este disco se acerca mucho más a la música popular latinoamericana. De alguna forma se aleja de esa influencia más cercana a la "música académica", que fue una de las marcas del trabajo de Manuel Meriño durante los años en que estuvo a cargo de la dirección musical del conjunto. Recién al escuchar este trabajo me doy cuenta de que este es el primer disco del grupo —sin considerar colaboraciones— que no cuenta con la dirección musical de Meriño.
Según lo que se comenta entre pasillos, la salida de Manuel Meriño no se produjo en los mejores términos, ni fue particularmente pacífica. Eso explicaría que, hasta hoy, no haya existido una declaración pública del Inti reconociendo el importante aporte que realizó durante esos años, ni tampoco declaraciones del propio músico respecto de su salida. Lo que sí dejó como consecuencia fue el regreso de Juan Flores al conjunto y que Meriño pasara a trabajar muy estrechamente con Isabel Parra, de quien actualmente es su músico de confianza.
El disco recorre una amplia variedad de ritmos populares latinoamericanos: hay sonoridades mexicanas, brasileñas, valses, un muy buen merengue venezolano instrumental y también espacio para la cumbia latinoamericana y afro.
Las temáticas también son diversas: la memoria, la mentira, la verdad, el amor y esa forma en que el paso del tiempo nos obliga a evaluar lo bueno y lo malo que ha tenido la vida.
Personalmente, me parece un disco redondo. Probablemente uno de los mejores trabajos publicados en los últimos años por un conjunto ligado a la Nueva Canción Chilena que continúa en actividad.
Llama especialmente la atención el aporte de David Azán. Su incorporación fue fundamental en la creación de este repertorio: cerca del 70 % de las composiciones llevan su firma, lo que hace pensar que el grupo tiene asegurada una interesante fuente creativa para los próximos años.
En una conversación realizada esta semana en Radio Nuevo Mundo (https://youtu.be/feKqr827uqE), David Azán comentaba el origen de este disco:
"Mira, yo creo que, para hacer música, principalmente tienen que pasar muchas cosas. Tú cuando vas a hacer un disco, tienes que estar en una buena comunión con tus compañeros. Entonces, pese a todo lo que logramos con el disco —que personalmente, hablo muy personalmente, encuentro que es un disco que nos quedó hermoso—, ¿y por qué lo digo tan tranquilo? Así de simple, porque creo que el grupo está en un muy buen pie humano. Tenemos muy linda relación, nos llevamos muy bien. Entonces somos unos privilegiados de que podemos vivir de la música y además darnos el tiempo y el gusto de hacer canciones como nosotros queremos."
Y agrega:
"El disco Caminos es un reflejo vivo de lo que está pasando en el Inti hoy en día. No es un disco de laboratorio, no es un disco en que llegamos a componer y alguien dice: 'tú toca esto, esto otro'. No. Presentamos temas y los armamos entre todos. Yo presenté varias cosas que están en el disco y, cuando las escucho tocadas y pasadas por el Inti, digo: '¡Wow!, pensar que esa melodía tan pequeña que llevé con tanto cariño pudiera crecer y llegar a ese nivel'. Eso solamente se explica por el cariño y el respeto que nos tenemos entre todos. Uno presenta una idea, pero esa idea pasa por nueve cuerpos, nueve mentes, nueve corazones, nueve familias. Se transforma y se potencia de una manera impresionante. Soy un agradecido de la acogida que han tenido mis compañeros conmigo y con mi música dentro del proyecto, y por eso hablo con tanta convicción cuando digo que vamos a presentar un disco muy lindo para la música chilena, para Latinoamérica y para el mundo."
En esa misma conversación, que les recomiendo escuchar, también se menciona que el Inti ya prepara un gran concierto en el Movistar Arena para celebrar sus 60 años de historia.
Los integrantes de Inti Illimani en este disco son: Jorge Coulón, Marcelo Coulón, Efrén Viera, Daniel Cantillana, Christian González, César Jara (actual director musical), Camilo Lema y David Azán.
Listado de temas:
00:00 1. El fuego de la Memoria (Daniel Cantillana - David Azán)
04:13 2. Todo en tí (Daniel Cantillana- César Jara)
08:20 3. Vanidad (Daniel Cantillana - David Azán)
12:05 4. La Verdad no Obedece (David Azán)
16:05 5. Danza de Los Ruendes/ El Basilisco (César Jara - David Azán)
20:45 6. Abya Yala (Con Pablo Chill-E) (Daniel Cantillana - David Azán)
24:54 7. Carnaval de Colores (Daniel Cantillana - David Azán)
27:49 8. La Copa Alzada (Daniel Cantillana- César Jara)
33:18 9. La Tramontana ( Con Marta Gómez y Raly Barrionuevo)
37:01 10. Caminos (Daniel Cantillana- César Jara)
En Apple Music el disco está disponible en Dolby Atmos