
Sitio creado en 2010. Blog que dejara disponible discos y grabaciones de música chilena, registros realizados en Chile o ediciones chilenas de música grabada en el mundo, en ediciones que estén descatalogados, fuera de venta o inéditas en Chile. El material publicado esta disponible previamente en Internet. Si alguien desea que saquemos el post de algún material, nos lo solicita y procederemos. Sitio de difusión artístico y cultural, sin fines de lucro.

Hace un poco mas de 10 años en este blog me dediqué a publicar casi la totalidad de los discos de Illapu, desde sus inicios hasta el exilio. Dejé afuera en esa época todos los discos grabados en Chile a la vuelta del exilio porque era material que estaba fácilmente ubicable por aquella época en las tiendas de música, en las pocas que quedaban.
Después de ese año vinieron variadas campañas de los Illapu en reeditar su música, y lo han hecho a la buena y a la mala. A la buena cuando las grabaciones son de ellos y lo han reeditado. A la mala cuando toman grabaciones que pertenecen a sellos y las sacan sin pedir permiso a nadie. Así pasó con Raza Brava, disco que aún está ahí con sus eternos problemas de edición, y varios discos de la época EMI desde fines de los 80's hasta bien entrada la década de 1990, que pertenecen a ese sello, pero que Illapu ha publicado en vinilo, o dejado disponible en streaming sin pedirle permiso a nadie. ¿A quién le interesan estos temas legales?, realmente a nadie, o a casi nadie. Pero resulta curioso que varios grupos o músicos chilenos, que defienden a muerte los derechos de autor, nombremos ahí a Isabel Parra o Quilapayún por ejemplo, se les olvida todos los derechos de los sellos que grabaron su material, bajo contrato, y lo toman y lo publican cuando aún no han pasado los 75 años legales para que los registros queden liberados. Pero por otro lado el sello EMI, actual Universal, tampoco hace la pega de reclamar sus derechos o de por lo menos dejar ese material de catálogo en una calidad decente disponible para todos. Acá lo que pierden, por todos lados, son los que vamos escuchando y descubriendo música, y nos gusta hacerlo en la mejor calidad posible, y no de copias de vinilos, de cassettes, o de cintas encontradas por ahí en cualquier lado.
La oportunidad para publicar este disco, El Vuelvo Amor, Vuelvo Vida, fue porque hace unos meses encontré este ejemplar, que corresponde a la primera edición en CD. Esto se nota en el arte, que posteriormente en las ediciones en CD fue modificado, en la presentación del CD, que después desapareció en las otras ediciones, texto que creo debe corresponder a Don Rubén Nouzeilles. Era solo el CD, su caja, la tapa en una hoja, y la contratapa; además el CD cuenta con el diseño tradicional que en aquella época ocupaba la EMI en todos sus CDs que enviaba a fabricar a Canadá, ya que por esos años en Chile no existía fábricas para este tipo de disco.
Este trabajo viene a iniciar una nueva etapa de reencuentro y éxito de Illapu con su público natural: el chileno. Illapu fue el primer grupo de la Nueva Canción en el exilio que recibió el reconocimiento de una gran mayoría del público nacional al volver a su país. Algo en lo que tardó un poco Inti Illimani pero que logró con creces la segunda mitad de la década de 1990; y algo que nunca logró el Quilapayún, que se fue quedando en su nicho de público, sin ampliar mas sus redes de la música popular.
Este discos de Illapu sonó completo, de principio a fin en las casas, en la Radio Umbral, y su repertorio fue llenando los conciertos del Grupo, que demuestra en cada uno de los temas que su visión de futuro, en la organología que comienza a incorporar con el bajo eléctrico, y el saxo por ejemplo; pero que también tiene claro sus raíces, su viaje, su exilio, su regreso, su opinión sobre el modelo que se quiere heredar, su recuerdo a los detenidos desaparecidos, y la esperanza de un futuro mejor.
Creo fácilmente que este es el mejor primer disco post exilio de todos los músicos que vivieron fuera del país y que lograron volver a Chile a grabar sus esperanzas musicales.
En relación al sonido del disco en sí, lo dejé tal cual como viene en el CD, sin subirle la intensidad, nada. Viene con ese volumen que venían los CDS a inicios de los 90's, nada estridente, con espacio suficiente para que cada instrumento se mostrara con naturalidad.
Listado de temas
1. Vuelvo para vivir (Andrés Márquez)
2. Primer sueño de amor (Roberto Márquez)
3. Baila Caporal (Roberto Márquez)
4. Ya quisieran por olvido (Andrés Márquez y Roberto Márquez)
5. Mande Mandela (Víctor Tapia - José Miguel Márquez)
6. Se alumbra la vida (Carlos Elgueta y Roberto Márquez)
7. Sol de máiz (Roberto Márquez)
8. Tres versos para una historia:
a) La historia de Manuel (Andrés Márquez)
b) Hasta Siempre amor (Osvaldo Torres)
c) Soy parte de esta historia (Roberto Márquez y Pato Valdivia)
9. Balajú (A. Huesca)
10. Escribo por ejemplo (N. Lemus - R. Márquez)
Después de algunas semanas sin publicar nada, mas de un mes casi en que estuve tratando de actualizar publicaciones en youtube con post antiguos, este mes estuvo cargado de eventos, sucesos, etc.; vuelvo a publicar algo.
El primero suceso que me trae la memoria fue la muerte de Carlos Fonseca, manager, productor, hombre fundamental de la industria musical chilena de los últimos 40 años. Por supuesto que su perfil mas reconocido es su relación con Los Prisioneros y con la música de los 80’s principalmente; pero su carrera va mas allá. En la década de 1990 como hombre fuerte dentro de la EMI fue el responsable de crear todo un catálogo para ese sello durante esa década, y entre otras cosas fue la razón principal para que el grupo Inti Illimani dejara el sello Alerce y se uniera a ese sello durante la década mencionada. Posteriormente Carlos Fonseca pasaría a ser manager del Inti generando una época de reconocimiento masivo dentro del público chileno de la música de esa agrupación. Fueron los años de mas intensa vida del grupo en Chile, lo que con el tiempo también desencadenaría el quiebre del conjunto.
Por otro lado, Carlos Fonseca entró en relación directa con la Fundación Víctor Jara, y comenzó a trabajar en las reediciones oficiales de la discografía del músico en CD a través del sello Warner Music, donde el ejecutivo partió a trabajar en la década de 2000, reediciones que se han tomado como oficiales por la fundación, la cual aun trabaja con ellas.
A Carlos Fonseca lo vi un par de veces en persona, sin entablar ningún tipo de conversación cara a cara. Por aquella época yo estaba haciendo colaboraciones para cancioneros.com, y fui a un par de conciertos de Manuel García (del cual Carlos Fonseca era el Manager) para hacer una breve reseña de ellos. El primero fue en el Teatro Teletón, y el que estaba en la entrada controlando el acceso de la prensa era precisamente Carlos Fonseca. En otras situaciones nunca estuvo el Manager controlando ese acceso, pero Carlos estaba ahí, y nos mantuvo en espera hasta que el dio la instrucción que podíamos entrar. Una segunda oportunidad fue en un concierto al medio día que se hizo en el GAM, un domingo. Como ya sabía como Carlos trabajaba esperé pacientemente hasta que él nos diera la instrucción de ingresar. En ese momento recuerdo que llega un hombre de unos treinta años, muy bien vestido para ser día domingo con su pareja y su pequeña hija (el concierto de Manuel García en si se publicitaba como especial para niños) y se acerca con familiaridad a Carlos Fonseca, saludándolo como si fueran viejos amigos, a lo que Carlos respondió con cierta distancia. El hombre se acerca pidiéndole algo que no alcancé a escuchar, y ahí Carlos le dijo con un rictus inmutable, con un tono serio y sin familiaridad que no podía dejarlo entrar porque la sala estaba completamente vendida. “El amigo” no sabía donde meterse, le dijo “pero pucha Carlos ¿Cómo me haces esto?”, el hombre se notaba nervioso, de reojo miraba a su pareja y a la niña. Carlos sin hacer ningún cambio en sus facciones le dijo todas las veces necesarias que no podía dejarlo entrar, en un tono serio, seco, y sin llegar en ningún momento a cambiar su tono de voz. El hombre después de unos minutos, que para los testigos parecieron eternos, se dio por vencido y se perdió entre los espacios del GAM.
Hace un par de años supe que se iba a reeditar discos del sello Fusion (De Carlos Fonseca) en CD y vinilo, pero no sabía cual era el distribuidor de ese material. Recordé que tenía la dirección de correo electrónico de Carlos, desde esa época en que era manager de Manuel García, y le escribí sin casi ninguna esperanza, pidiéndole si me podía dar el contacto del distribuidor. Y al otro día recibí la respuesta de Carlos, dándome el teléfono del vendedor del sello que iba a fabricar y vender los discos. Sin su ayuda no hubiera podido tener acceso al sello y al vendedor.
Ese par de experiencias tuve con Carlos Fonseca, mínimas tal vez, pero es la memoria personal que tengo de alguien que como decía mas arriba fue fundamental en la industria musical chilena que nos ha tocado vivir. No se puede entender nada de lo que haya pasado en la música en Chile en el último tiempo sin mencionarlo a él.
Y como una forma de recordar su tarea les comparto este disco de Los Prisioneros, en su edición de 1992, que es la mas cercana a como debería sonar el disco sin considerar todas las remasterizaciones que se hicieron después. De este CD solo tengo el disco, el arte corresponde a una edición mexicana que no está muy decente, así que prefiero publicar solo la imagen que ven.
¿Es posible que vengan mas cosas para recordar a Fonseca en este blog?… tal vez, el tiempo dirá
| Silvio Rodríguez en Chile 1990. Fotografía: Ernesto Fernández |