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lunes, 30 de marzo de 2026

Quilapayún + Víctor Jara: Canciones Folklóricas de América. OP-80340. EMI Odeón. 1971. Japón

 














Edición 1976




A fines del año 1967, Quilapayún y Víctor Jara comienzan a grabar los primeros temas de lo que vendría a ser un disco completamente dedicado a la música infantil latinoamericana, pero la falta de tiempo de ambos llevó a que se comenzaran a incorporar temas latinoamericanos sin necesidad de estar ligados a la música infantil, para finalmente ir más allá de esos límites e incorporar temas españoles y uno israelí.

El disco fue lanzado a principios de 1968, justo cuando Víctor Jara comenzaba un largo viaje al extranjero que duró todo el primer semestre de ese año, ligado principalmente a su carrera como director teatral. Por lo tanto, este LP no tuvo un lanzamiento propiamente tal ni presentaciones en vivo, siendo su alcance limitado.

Este disco marca el retorno de Patricio Castillo al grupo, después de la exigencia que hizo Víctor Jara al conjunto, y luego del viaje de Castillo por el altiplano, lo que lo llevó a recoger repertorio que se iría incorporando paulatinamente en los discos del conjunto hasta el disco Quilapayún 4. También en este regreso, Castillo comienza a ser el responsable del charango, alcanzando un nivel solista virtuoso, dejando como charanguista de soporte a Julio Carrasco, quien tocaba este instrumento en los orígenes del grupo.

A comienzos de 1970 se editó en Japón el disco Quilapayún 3, teniendo un relativo éxito, lo que llevó a que el sello publicara este disco, en el cual alteró el orden original de los músicos en la portada.

Gracias a la inteligencia artificial, les dejo a continuación la traducción al español del texto original en japonés de esa edición:
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● Quilapayún y Víctor Jara, cantando al mundo

Hace poco tiempo, un disco de excelente contenido —“El cóndor pasa / Quilapayún” (OP-80219)— marcó el debut en Japón del grupo Quilapayún. Debido a la gran acogida que tuvo, ahora se presenta su segundo álbum.

El magnífico grupo juvenil chileno Quilapayún, como ya se mencionó al presentar su disco debut, es un conjunto de música folclórica formado exclusivamente por estudiantes universitarios (en el año 1970). Sus integrantes son: el tenor Carlos Quezada, Rodolfo Parada; los barítonos Patricio Castillo y Willy Oddó; el bajo-barítono Hernán Gómez; y el bajo Eduardo Carrasco. Todos ellos tocan guitarra u otros instrumentos folclóricos similares (como el charango), y algunos también interpretan la quena andina, una flauta de profundo carácter emocional. Junto con sus frescas armonías vocales, poseen una capacidad interpretativa de altísimo nivel.

Por supuesto, estudian profundamente el folclore de su país, Chile (canciones populares y música tradicional), adquiriendo un conocimiento sólido. Pero al mismo tiempo, también han mostrado un interés constante por la música popular de otros países del mundo, especialmente de América Latina y España, con quienes comparten idioma. Incluso en estas tendencias internacionales, las composiciones e interpretaciones de Quilapayún siempre transmiten un sentimiento de solidaridad con todas las personas. Se percibe que mantienen siempre una clara conciencia de su misión como grupo con ideales.

El disco que aquí presentamos resalta especialmente ese carácter internacional de Quilapayún. Incluye no solo canciones de América del Sur y España, sino también de Israel y Norteamérica. Además, no se limita a lo que tradicionalmente se entiende como “folclore”, sino que incorpora también lo que podría llamarse “nuevo folclore”: canciones modernas con autores y compositores claramente identificados. El resultado es un LP variado, accesible y lleno de riqueza.

Este disco tiene, además, otro aspecto importante. En él no solo participan los miembros oficiales actuales de Quilapayún, sino también el destacado cantante de música folclórica chilena Víctor Jara. Cantante, guitarrista y poeta, Víctor Jara posee una voz suave y una interpretación llena de humanidad. Aunque aún puede considerarse joven, en los últimos años se ha convertido en una figura de gran popularidad. Cabe señalar que anteriormente formó parte del excelente grupo folclórico chileno Cuncumén, y también colaboró en la fundación de Quilapayún (1965). Actualmente desarrolla su actividad como solista independiente.

Lado A

1. Hushabye (ハッシャバイ)

En primer lugar, se trata de una canción en inglés poco habitual dentro del repertorio de Quilapayún, un tema perteneciente al folclore de los Estados Unidos. Existe otra canción conocida con el mismo título, pero desde hace mucho tiempo; sin embargo, la palabra “Hushabye” significa algo así como “duérmete” o “arrullo”, por lo que es un título apropiado para una canción de cuna.

La versión que aquí se interpreta, “Hushabye”, figura acreditada en el sello discográfico a Yarrow y Stookey (Peter, Paul & Mary). No obstante, originalmente es una canción tradicional que cantaban las madres afroamericanas. Desde hace bastante tiempo ha sido interpretada por diversos cantantes de folk, comenzando por Pete Seeger.

(3’50”)


2. Bailecito (バイレシート)

El término bailecito proviene de “baile” (danza) con un sufijo diminutivo, lo que expresa algo así como una forma cariñosa o afectuosa de decirlo. En regiones que abarcan desde Bolivia hasta el noroeste de Argentina, esta palabra también se utiliza como nombre de un tipo específico de danza.

Se trata de un baile sencillo y encantador, en el que una pareja (hombre y mujer) danza agitando pañuelos. Su ritmo combina compases de 6/8 y 3/4, característicos del folclore sudamericano, y presenta además vestigios de escalas pentatónicas de estilo incaico. La melodía, aunque ligera, contiene también un matiz melancólico.

El sonido de la quena y del charango (un pequeño instrumento de cuerda originario de los Andes, hecho antiguamente con el caparazón de un armadillo) crea una resonancia particular que, una vez escuchada, resulta inolvidable y evoca intensamente el paisaje andino. También es interesante el grito inicial que introduce la canción.

(2’24”)


3. Paloma del palomar (鳩小舎の鳩)

Esta es una canción popular que llegó al continente europeo y se relaciona con la idea de “Madre España”, como llaman a veces los pueblos de América Latina a la tierra de sus antepasados. Es un canto tradicional que se ha transmitido desde hace mucho tiempo en la región de Asturias, al norte de España.

Al igual que ocurre con muchas canciones populares antiguas japonesas, la letra no sigue necesariamente una lógica estricta, y expresiones como “レ・レメ・レメンデ” parecen no tener un significado concreto, funcionando más bien como recursos fonéticos.

(1’09”)


4. Duerme, negrita (ドゥルメ・ネグリータ)

Esta obra pertenece a uno de los compositores más destacados nacidos en Cuba, en el Caribe: Eliseo Grenet (fallecido en 1951). Es una canción de cuna en la que, con ternura, se invita a una niña que no quiere dormirse a que descanse.

En esta grabación se puede escuchar como interpretación solista de Víctor Jara.

(3’36”)


5. Lágrimas de mi madre (わが母の涙)

Esta melodía profundamente emotiva es una yaraví de Bolivia. El yaraví suele caracterizarse por un tempo lento y una expresión melancólica, y se dice que su origen se remonta al harawi, un canto lírico del Imperio Inca.

En países que formaron parte de ese imperio, como Perú y Bolivia, el yaraví sigue interpretándose hoy en día. En muchos casos, como en esta pieza, se ejecuta con instrumentos como la quena y el charango.

(2’41”)


6. El arriero (牛車の御者)

Esta es una canción de estilo campestre compuesta por el cantante folclórico uruguayo Daniel Viglietti. Aunque todavía joven (nacido en 1939), recientemente ha publicado discos LP incluso en París, destacándose como compositor, cantante y guitarrista comprometido con su país.

La forma musical corresponde a la huella, aunque difiere de la huella tradicional argentina, por lo que puede considerarse una composición libre dentro de ese estilo.

(2’01”)


Lado B

1. Mare, mare (マレ,マレ)

“Mare, mare” es una de las formas de danza tradicional transmitidas en Venezuela. Los investigadores suelen clasificarla como representativa de las danzas de origen indígena, pero en la versión aquí interpretada predominan más bien elementos de tradición europea.

El ritmo también responde a patrones comunes en las sociedades mestizas de América Latina, combinando compases de 6/8 y 3/4, sin que se perciba claramente un carácter puramente indígena.

(Continuación de “Mare, mare”)
Según algunos estudios, el término podría referirse originalmente a un tipo de flauta utilizada por los pueblos indígenas, pero en esta letra parece emplearse más bien como si fuera el nombre de un jefe o figura imaginaria.

(2’26”)


2. Noche de rosas (薔薇の夜)

En este LP, Quilapayún continúa su “viaje internacional”, y en esta ocasión nos lleva hasta Israel, en el Medio Oriente. Este país cuenta con muchas canciones hermosas, cargadas de misterio y una melancolía particular.

“Noche de rosas” (Erev shel shoshanim), compuesta por M. Dor y J. Hadar, es una de las más populares y encantadoras. Se canta en su idioma original, el hebreo, y su significado general es:

“Noche de rosas, salgamos al jardín. El aroma de la mirra llena el aire, y la noche desciende suavemente. Sopla una leve brisa entre las rosas. Ven hacia mí en silencio, es un canto de amor. La paloma alza su voz, y en tus cabellos florecen las rosas. Mi noche de rosas, quisiera recogerte.”

(2’36”)


3. Tres bailecitos (3つのバイレシート)

Escuchemos nuevamente un bailecito de Bolivia. En esta pieza se enlazan tres melodías diferentes en forma de medley. Se utilizan dos charangos (o quizás pequeñas guitarras), creando un efecto sonoro original, intenso y hermoso.

Este tipo de riqueza expresiva es una muestra de la profundidad artística de Quilapayún.

(2’26”)


4. Girasol marchito (枯れひまわり)

Una obra original de Víctor Jara, tanto en letra como en música. Es una canción que parece evocar recuerdos fragmentarios de la infancia, con un tono casi onírico.

Resulta especialmente interesante el equilibrio entre modernidad y sensibilidad que se percibe en la composición, incluyendo su introducción y pasajes instrumentales.

(2’55”)


5. El campo de mandioca (マンディオカの畑)

La mandioca (también llamada yuca) es un tubérculo cultivado en partes de América del Sur. De ella se obtiene una harina conocida como tapioca, que en el norte de Brasil constituye un alimento básico.

Esta canción, que expresa simpatía hacia un joven que trabaja en un campo de mandioca, está interpretada en español, aunque se cree que su origen podría ser brasileño (el autor del texto aclara que no lo ha confirmado completamente).

(2’18”)


6. El turururú (エル・トゥルルル)

Volvemos a España con una canción popular muy conocida, incluso utilizada como canción de cuna. Se dice que proviene de la región de Salamanca (noroeste de España), y en ocasiones también se le da el título de “El marido se murió”.

Aunque la letra tiene un trasfondo algo oscuro o incluso macabro, la canción transmite al mismo tiempo un cierto tono humorístico.

(2’19”)


7. Conejito (コネヒー)

Presentada como una “pieza humorística”, es una canción muy alegre, típica de un bis o cierre. El título parece referirse a un “conejito”.

En la letra, las últimas sílabas de cada verso se “tragan” y no se pronuncian claramente, lo que aumenta el efecto cómico de la canción. Como acompañamiento, se escuchan sonidos que recuerdan a animales alrededor de una conejera, lo que refuerza su carácter juguetón.

(1’34”)


[Shigeru Hamada] (autor del texto)

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El año 1976 el Quilapayún realiza su primera gira Japón, en un escenario completamente distinto a cuando se editaron originalmente en Japón a inicios de esa década. Con motivo de esa visita se reedita este disco. De esa edición les dejo con las palabras iniciales de la contraportada:

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Quilapayún y Víctor Jara cantan al mundo

Introducción
A través de este disco, se puede conocer con claridad cómo el grupo folclórico Quilapayún y el cantante solista Víctor Jara, quienes representaban la “nueva canción folclórica” de Chile, desarrollaban en su momento una actividad vigorosa, llena de sueños y riqueza artística.

Como es sabido, el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, llevado a cabo por las fuerzas de extrema derecha del ejército chileno, infligió a estos artistas —que aspiraban a realizar una sociedad ideal a través de la canción— un golpe brutal y vil.

Víctor Jara, pocos días después del inicio del golpe, fue encontrado como un cadáver acribillado, con ambas manos destrozadas hasta el punto de no poder volver a tocar la guitarra. Su “delito” fue intentar animar con sus canciones a las personas detenidas en el Estadio de Boxeo de Santiago…

Por su parte, los integrantes de Quilapayún, que en ese momento se encontraban de gira por Europa como enviados culturales del gobierno de Allende, lograron evitar ese destino, pero ya no pudieron regresar a su país. Desde entonces, han recorrido el mundo sin descanso, transmitiendo el dolor y la indignación del pueblo chileno frente a la violencia fascista.

En la primavera de 1976 se programó su primera presentación en Japón, y este LP —originalmente producido en 1968— fue reeditado con motivo de esa visita. A continuación, se reproduce sin modificaciones un texto explicativo escrito algunos años antes: (y se incluyen los textos que les compartimos mas arriba de la edición original japonesa)

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Este disco se encuentra descatalogado en la actualidad, y cuando Quilapayún publicó (a la mala) su discografía, pirateando material para subirlo a plataformas, reconstruyeron este disco a partir de distintas fuentes: cassettes en regular estado, CDs, lo que dio como resultado un sonido disparejo y poco profesional para uno de los discos más importantes de su discografía.

Este traspaso de la edición japonesa lo hice hace bastantes años, y al escucharlo con el tiempo, no está mal. Por lo menos se oye más parejo que lo que está en Spotify.

El traspaso lo dejé respaldado en un CD, y curiosamente, al reproducirlo en el computador, este lo reconoce y muestra todos sus textos en japonés en Windows Media Player. ¿Cómo hace eso? No tengo idea.


Listado de temas:
Lado A
1.Husch-a-bye (Peter Yarrow - Paul Stockey)- Víctor Jara + Quilapayún
2.Bailecito (Popular)- Quilapayún
3.Remendé o [Paloma del palomar] (Popular española)-Quilapayún
4.Drume negrita (Eliseo Grenet)- Víctor Jara + Quilapayún
5.El llanto de mi madre (Popular boliviana - Edgar "Yayo" Jofré)- Quilapayún
6.El carrero (Juan Capagorry - Daniel Viglietti)- Quilapayún

Lado B
7.Mare Mare (Popular venezolana)-Quilapayún
8.Noche de rosas o [Erev shel shoshanim] (Moshe Dor - Yosef Hadar)-Quilapayún
9.Tres bailecitos (Ernesto Cavour)- Quilapayún
10.Gira, gira, girasol (Víctor Jara)- Víctor Jara + Quilapayún
11.Peoncito del mandiocal (Aníbal Sampayo)- Quilapayún
12.Ya se murió el burro o [El tururururú] (Popular española)- Víctor Jara + Quilapayún
Y una humorada musical:
13.El conejí (Carlos Préndez Saldías - Víctor Jara)- Víctor Jara + Quilapayún

Lado A:


Lado B:

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viernes, 14 de febrero de 2025

Isabel Parra + Patricio Castillo: Vientos del Pueblo. EOS-80778. EMI Toshiba. 1977. Japón

 










El tiempo se acaba inexorablemente, todo avanza demasiado rápido y la vida puede terminar en cualquier momento, por lo tanto hay que avanzar lo que mas se pueda en esta tarea, en este juego, del blog, para que si nos llega la hora, la tarea no quede tan inconclusa.

Hay discos que tengo ahí, que escucho, y después de muchos años em doy cuenta que no los he publicado. Como este por ejemplo, el disco Vientos del Pueblo, el primer disco editado en el exilio por Isabel Parra, acompañada profundamente por Patricio Castillo, razón por la cual este álbum en varios espacios de estudio de la música chilena se le asigna a ambos creadores, no solo a Isabel.

La primera edición de este disco fue editada en Italia el año 1974, posteriormente fue editado en Francia por el sello Pathe Marconi en donde le cambiaron la portada, asociado a la EMI, y desde esa edición se realizó la edición japonesa que hoy les comparto.

Algo tienen los discos japoneses, y no es un cliché, pero la mayoría de ellos suenan muy bien, están excelentemente ecualizados, el arte lo trabajan de lujo, el material de la cubierta y de los insertos es de calidad. Mientras digitalizaba este disco hice una prueba, después de escuchar este disco puse el fragmentos de un sueño del Inti edición italiana de época, y la diferencia en la calidad del sonido era asomborsa, el disco japonés sonaba mucho mejor.

Este disco como tal nunca fue editado en Chile en forma integral, en un primer momento tal vez fue fuerte el poder de la censurta y la autocensura durante la dictadura, y después de democracia Isabel Parra empezó a reconstruir sus grabaciones hechas en su carrera, juntando y pegando repertorios de varios discos, sacando grabaciones de no muy buen soporte, algunas veces sin pedir autorización a los dueños de las grabaciones, a los que hicieron arreglos, a los que la acompañaron en la grabación, etc. Por ahí está el caso de una compilación que sacó en el por aquel entonces sello de la SCD “Oveja Negra”, e incluyó el tema “El Gavilán” en donde ella hace la voz solista, y que originalmente fue incluido en el disco de Quilapayún “La Revolución y las estrellas”, en donde ella es invitada a cantar. Pues bien, en la edición de Oveja Negra, realizada bajo la supervisión de Isabel Parra no se menciona al Quilapayún ni tampoco al que hizo el arreglo que fue Patricio Wang. Por aquella época se hicieron las consultas pertinentes a la SCD que pasaba en ese caso, y ellos se desentendieron completamente traspasándole toda la responsabilidad de la edición a Isabel Parra. 

Esta práctica ha sido común en el caso de Isabel, de esa forma ha reeditado la discografía de Violeta Parra, sacando registros en pésima calidad, y así también dejando músicos afuera en la reedición de sus trabajosa, ya que por ejemplo en todas estas reediciones ha borrado el aporte que hizo Patricio Castillo en gran parte de su carrera solista, o en la mas prolífica y reconocida que ella tuvo, que fue desde inicios de 1970 hasta mediados de la década de 1980.

¿Qué pasó entre Isabel y Patricio Castillo?, fueron pareja desde inicios de la década de 1970, pero se separaron a mediados de 1980. Pero algo pasó para que Isabel Parra no quiere saber nada de él desde esos años hasta la actualidad. Por otro lado Tita Parra, hija de Isabel, se mantiene al margen de estas diferencias, y cada vez que puede expresa todo su cariño a Patricio Castillo.

Hay que tener claro que las guitarras que acá se escuchan están interpretadas por Castillo, hay una delicadeza precisa en la interpretación, que es una marca registrada en todas las colaboraciones que hizo Castillo con Isabel por aquella época.

¿Qué dirá el inserto en japonés que tiene este disco?. Hoy con la tecnología se puede saber. Tome una fotografía del inserto, el software del teléfono en que tomé la fotografía tiene la capacidad de poder copiar el texto que aparece en la fotografía. De ahí tome y copié el texto, lo trasladé al traductor de Google, y les dejo a continuación la traducción:

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Isabel Parra, la cantante chilena líder del amor y la verdad. Una de las cantautoras más destacadas no sólo de su natal Chile sino de toda Latinoamérica, las grabaciones de Isabel Parra finalmente han sido lanzadas en Japón. El canto de Isabel, lleno de pura y dulce belleza, pero imbuido del poder de una voluntad decidida... Es un hecho increíble que tal canto, junto con su excelente técnica en la composición, haya permanecido en gran parte desconocido para nosotros. Isabel Parra nació en 1937 en Santiago, la capital de Chile, con un "destino": el destino de tener como madre a la genial artista Violeta Parra, quien más tarde sería confundida con el modelo de todos los artistas del folclore...


Cuando nació, su madre, Violeta, realizaba un dueto con su hermana (y tía de Isabel), Hilda, y cantaban en restaurantes y bares de Santiago. El padre de Isabel, Luis Cereceda, ferroviario, estaba enamorado de Violeta y se casó con ella. Sin embargo, tras el nacimiento de su hijo Ángel (1941-) después de Isabel, comenzó a dedicarse al canto y a la guitarra, y poco a poco se vio incapaz de soportar el abandono de su mujer en el hogar. En 1948 se separaron y abandonaron el hogar. Después de eso, Isabel y Ángel crecieron bajo la tutela de la despreocupada y decidida Violeta. La propia Isabel recuerda su vida con su madre: "Cuando mi madre comenzó su carrera como 'fuerza guía' de la música campesina chilena, estaba sola. Su investigación requería un movimiento constante y tenía que cuidar de sus hijos. Pero sin importar los obstáculos que enfrentara, tenía confianza en lo que estaba haciendo. Cuando tenía ganas de pintar, no tenía dinero para comprar lienzos. Un día, cuando nos fuimos a dormir, no había sábanas en la cama. Violeta las quitó y las usó como lienzo. (Violeta también es una artista plástica -hace pinturas al óleo, bordados, orfebrería, cerámica y más- e incluso ha expuesto su trabajo en el Louvre de París). Se rió y dijo: 'Sólo sonríe y mira, te mostraré algo lindo...'"

“ Esta pobreza la hacía un poco irritable, pero sólo un poco. Para nosotros ella era una madre muy exigente, egoísta y descuidada. Mi hermano y yo tuvimos lo que debió ser una infancia agitada. Pero tenemos una idea de qué tipo de persona es nuestra madre. Lo sabía. Así que comprendí los sentimientos de mi madre y la acompañé a dondequiera que fuera en su viaje. Por supuesto, no todo fue color de rosa. Pero esa vida sin sentido, tan inusual para los niños del mundo, era muy importante para nosotros...”


Sólo puedo traducir un fragmento aquí, pero el pasaje anterior transmite los sentimientos extraordinarios de Isabel por su madre. Con su madre al lado, los hermanos Isabel y Ángel, también fascinados por la música, naturalmente aprendieron mucho. Las tradiciones que se han preservado y cultivado entre el pueblo deben respetarse en todo momento. Como pueblo, el camino de los involucrados en el folclore es cantar siempre ese amor y esa verdad...

Cuando Violeta viajó a Europa a principios de los años 60, Isabel y Ángel lo acompañaron y, junto a su madre, actuaron en el Festival de Música Juvenil de Finlandia y también cantaron en la Unión Soviética, Alemania, Italia, Francia y otros países. Después de regresar a Chile, Violeta fundó el "Club de la Familia Parra" (La Peña de Ios Parra) en Santiago, soñando con convertirlo en un lugar donde el pueblo chileno pudiera tener un foro cívico tradicional y una base para el "nuevo canto". Los hermanos Isabel y Ángel, que ya han crecido y han seguido los pasos de su madre y ahora son capaces de interpretar las múltiples reverberaciones con su propio estilo natural de canto, así como promotores del movimiento de la "nueva canción" como Víctor Jara, Rolando Alarcón y Patricio Manns, vinieron a cantar, compartiendo su respeto por Violeta. Sin embargo, agotada por muchas cosas de la vida y sufriendo una crisis nerviosa, Violeta murió en febrero de 1967, con su guitarra aún en sus brazos, tras recibir un balazo de pistola en la sien derecha. 

En la década de 1960, en Chile, surge una nueva corriente en la canción, principalmente a partir del ejemplo de Violeta. Se trata de un movimiento apoyado en la férrea voluntad de una generación que busca incorporar reclamos y llamadas a la construcción de una “sociedad mejor” respetando las tradiciones de los pueblos. Era el año 1970, tres años después de la muerte de Violeta. En Chile, se formó un gobierno del Partido Popular Unido liderado por Salvador Allende a través de elecciones generales, pero los viajeros de la “Nueva Estación” hicieron importantes aportes para llegar a este punto. No es exagerado decir que Chile es uno de los pocos países donde alguna vez se logró "reformar el mundo a través de la canción". Sin embargo, en septiembre de 1973, los militares de extrema derecha de Chile lanzaron un violento golpe de Estado, asesinaron al presidente Allende y tomaron el poder. También asesinaron brutalmente al indomable cantante Víctor Jara, cuyas canciones habían inspirado a muchos detenidos, y persiguieron violentamente a todos los poetas y músicos que formaban parte del movimiento de la "nueva canción", adoptando claramente una postura política fascista. Ángel Parra estuvo detenido durante varios meses y muchos otros artistas tuvieron que soportar encarcelamientos y prohibiciones. Sorprendentemente, esta realidad sigue siendo inalterable incluso ahora, cuatro años después, a pesar de la condena internacional. Todos ustedes saben que Quilapayún e Inti Illimani, dos jóvenes grupos musicales chilenos que estaban en Europa en el momento del golpe y escaparon del desastre, desde entonces han viajado por todo el mundo, ardiendo con un incansable sentido de misión, alzando sus apasionadas voces y tocando los corazones de personas de buen corazón (incluidos los japoneses). 

Isabel Parra huyó a Cuba poco después del golpe y luego se trasladó a París, donde ahora utiliza su canción y su guitarra, ambas arte igualmente verdadero e inconfundiblemente sentido, al servicio de un grito y una oración. Como acabo de decir, esta grabación, grabada recientemente en París, no puede comentarse sin mencionar a Isabel Barra y su país. Pero éstas son mucho más que “canciones políticas”: son “canciones humanas”. Es una canción de amor y verdad que verdaderamente hereda el alma de Violeta. El hombre que acompaña a Isabel en este disco es Patricio Castillo, quien canta, toca la guitarra y hasta la quena. Patricio Es un músico chileno residente en París, que formó parte de Quilapayún durante seis años.

 ★Acerca de la lista de canciones

 <Lado 1> 

1. Cueca - La cueca, un baile realizado por gente de las Américas mientras agitan pañuelos, es una danza folclórica representativa de Chile. Siguiendo la melodía tradicional, Violeta Parra interpreta una cueca modificada, una canción en solidaridad con todos los pueblos que viven en América. 

2. El Manifiesto. Es una de las obras que Victor Jara escribió unos meses antes de su muerte, como si tuviera una premonición de su propio destino. Es una canción llena de pura determinación y humanidad amable. 

3. El camino es largo. El hermano menor de Isabel, Ángel Parra, mencionado anteriormente, también es conocido como un compositor y cantante extremadamente talentoso. A juzgar por la letra de esta canción, parece probable que haya sido escrita durante el camino de la Unión Popular Chilena al poder. Hoy en día, los portadores de las "nuevas canciones" esparcidas por todo el mundo deben recordarlas con mayor intensidad aún. P. Castillo interpreta un modesto sol doble y una quena llorona. 

4. Al amanecer. Otra obra de Ángel Parra. El contenido es similar a la canción anterior. La cantante aquí no es Isabel, como es costumbre, sino Patricio Castillo, con su hermosa voz aguda de barítono. 

5. Dedicada a Gladys. El autor no tenía idea de quién era Gladys Marín, la mujer a quien Isabel Parra dedicó esta hermosa canción. Sin embargo, de la letra se puede inferir que era una amiga cercana de Isabel y una figura importante que se dedicó a los ideales de la Unión Popular. 

6. Madre. Este es un ejemplo típico de la "nueva canción" nacida en Cuba, país que Isabel visitó muchas veces - en este país se le suele llamar "Nueva Trova". Esta canción está llena de frescura mientras llama cariñosamente "Madre" a una patria que ha ganado la libertad a través de la revolución y está al borde del renacimiento. La pieza fue escrita por Silvio Rodríguez, un joven líder del movimiento "Nueva Trova". 

<Lado 2> 

1. Vientos del pueblo. Al igual que la <Manifiesto> del lado 1, ésta fue dejada por Victor Jara al final de su vida (tenía 38 años). Es una canción excelente. 

2. Ni toda la tierra entera. A juzgar por la letra, se trata de una obra reciente y expresa honestamente el dolor de los exiliados. Al igual que el poema anterior dedicado a Gladys, la canción hace uso de apasionados ritmos venezolanos. Escuche el cartel que indica "quattro", una pequeña guitarra de cuatro cuerdas exclusiva de este país.

3. Te doy una canción. Al igual que otra canción (Madre), esta es una obra maestra del talentoso cineasta y compositor cubano, Silvio Rodríguez. Esta canción, que incorpora los sentimientos de una nueva generación, está siendo ampliamente cantada entre los jóvenes de los países de habla hispana. 

4. Gracias por la vida. Una de las joyas que Violeta Parra dejó en sus últimos años. Son canciones atemporales unidas por una profunda pasión por la gente y un sentido de misión como "cantantes del pueblo". Isabel canta con un profundo sentido de “sangre” y se acompaña del charango (una pequeña guitarra andina de cinco cuerdas), siguiendo el ejemplo de su propia madre. 

5. Más temprano que tarde. Creación de la propia Isabel. Aspiraciones por una ciudad perdida. Y la canción realmente viene del corazón, expresando el deseo de restaurar el paraíso para la gente. En el estribillo canta al unísono con Patricio, pero esto es más que un mero "efecto" calculado. 

6. Ya no es tiempo de esperar. Esta canción amplía su enfoque desde el destino de su Chile natal a toda América Latina e incluso al destino de personas de todo el mundo, y te hace darte cuenta de la profundidad del corazón de Isabel Parra. 

(Texto escrito por Yuda Shigeru) (Nota: La portada de este disco es una de las obras bordadas de Violeta Parra.)

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Las fotografía de la portada quedó con bastante reflejo de la luz. Todo esto lo hago de forma artesanal. Saqué el disco al patio, y ahí con luz natural le tomé estas imágenes al arte, al disco y a los insertos.

Dándole una escuchada mas profunda al disco, me doy cuenta que Isabel falla un verso de la canción “Manifiesto”, y ahí donde debe decir “es como el agua bendita/ santigua glorias y penas” dice ““es como el agua bendita/ santigua por las sirena” (sic)


lunes, 19 de junio de 2017

Quilapayun!. OP-80219. Emi Odeón Toshiba. 1971. Japón.







Para comenzar esta semana los dejamos con este disco, Quilapayún!, que vendría a corresponder a la edición japonesa del disco Quilapayún 3, publicado originalmente en Chile en 1969.

Que tiene de distinta esta edición japonesa?, primero la portada que en esta oportunidad corresponde a una fotografía de Antonio Larrea del año 1970, y que todos los temas vienen en Stereo. Como lo comentamos en su oportunidad de todos los discos de Quilapayún publicados por la Odeón entre 1967 a 1973, el único que no fue editado en Stereo en Chile fue el Quilapayún 3, siendo esta edición japonesa la única edición del Quilapayún 3 en Stereo hasta la fecha.

Al año 1969 el Quilapayún había empezado a grabar el repertorio mas político en el sello de las Juventudes comunistas, dejando el repertorio mas folclórico tradicional en las grabaciones realizadas para el sello Odeón. Aun así la contraportada de este disco en su edición chilena contiene una de las proclamas mas incendiarias del Quilapayún por esas épocas, dando a entender que el grupo en cualquier momento dejaba las armas de la música para tomar unas armas mas convincentes y revolucionarias.

Hay que dejar en claro desde la perspectiva del tiempo, que por es época varios integrantes de la Nueva Canción Chilena, como el Quilapayún y Víctor Jara entre otros, sentían simpatía por movimientos revolucionarios que dieron origen entre otros al MIR. Por supuesto que las tendencias se fueron tranquilizando pasando el tiempo, pero en estos años, a fines de los 60 y con la muerte del Ché  Guevara tan cercana, era necesario expresar de las mas diversas formas posibles estas ideas  revolucionariamente armadas.

Este disco, a pesar de la proclama mantiene cierto preciosismo musical, dando también ciertos guiños musicales a la revolución. Por ejemplo el tema "Elegía", en realidad se llama "Elegía al Che Guevara", y sería re grabado con ese nombre en el disco "El Pueblo Unido" editado en el exilio francés. El tema instrumental de Patricio Castillo "Ñancahuazú" hace referencia precisamente a una de las zonas de Bolivia por donde el Che tuvo su grupo revolucionario, que también tenía ese nombre.

Este disco contiene clásicos dentro de los registros de Quilapayún ,  por ejemplo el tema "en que nos parecemos", en una de las primeras grabaciones en que se juntan tan mágicamente el dúo de voces de Carlos Quezada y Willy Oddó; "A mi Palomita", otro clásico entregado con una fuerza y un equilibrio vocal exquisito.

También contiene la increíble canción  "El Soldado" de Víctor Jara, que con el tiempo vendría a ser una canción premonitoria. Escuchar esa canción hace que se pongan los pelos de punta, ¿qué se le cruzó en la cabeza a Víctor para componer esa canción?. La interpretación del Quilapayún de este tema es increíble; canción que Víctor Jara nunca grabó de manera solista.

Podemos aportar además que este disco abre con el tema "Dicen que mi patria es", enunciada como anónimo, pero que en realidad corresponde a un tema de Chicho Sánchez Ferlosio. Pueden encontrar mas antecedentes en este link de cancioneros.com.

Otro tema indicado como anónimo, es el "contrapunto entre el águila americana y el cóndor chileno", que cierra el lado A. Este tema en realidad es una recopilación de Juan Capra de un tema entregado por Juan de la Cruz Herrera Escobar, que fue incluida en el disco conjunto que grabaron Juan Capra y Quilapayún el año 1967-1968 en Francia y que pueden revisar en este link.


La formación de Quilapayún en este disco es:
Eduardo Carrasco
Patricio Castillo
Carlos Quezada
Willy Oddó
Hernán Gómez
Rodolfo Parada

Lado A:
1. Dicen que mi patria es, (jota canción) (Anónimo español) /*(Chicho Sánchez Ferlosio)
2. A mi palomita es, (huayno) (del folk. boliviano)
3. El árbol, (tema instrumental folkl.) (Eduardo Carrasco)
4. Duerme negrito, (canción de cuna) (Atahualpa Yupanqui)
5. Ñancahuazú (Patricio Castillo)
6. Contrapunto entre el águila americana y el cóndor chileno, (contrapunto) (del folk) /* (Recopilado por Juan Capra, entregado por: Juan de la Cruz Herrera Escobar)

Lado B:
1. Elegía (Eduardo Carrasco)
2. En que nos parecemos, (canción) (del folkl. español)
3. Yaraví y huayno de la quebrada de humahuaca (del folklore argentino)
4. El soldado, (canción) (Víctor Jara)
5. La fortuna, (triste) (del folk. argentino)
6. Manuel Ascencio Padilla, (milonga) (Sergio Ortega)



lunes, 6 de marzo de 2017

Kollahuara: Canto de pueblos andinos - Bolivia. EOS-70038. Odeón Records - EMI- Toshiba. 1974. Japón.






Edición Chilena





Para este día lunes los dejamos con la edición japonesa de este disco de Kollahuara: Canto de pueblos andinos Vol 2, editado sin el “vol.2” en Japón, suponemos debido a que el volumen 1 no fue editado nunca en ese país. 

Recordemos que esta colección nació bajo el alero de la Odeón el año 1973, el volumen 1 estuvo a cargo del Inti Illimani, el Volumen 2 fue grabado antes del Golpe por el Kollahuara, pero por razones que ustedes podrán comprender solo se editó el año 1974. Esta colección tuvo algunos ejemplares más en Chile bajo el alero de Kollahuara y la Odeón durante los años siguientes, pero en forma paralela la Emi Odeón en España trató de reconstruir esta colección con los registros realizados por Quilapayún, Inti Illimani Y Kollahuara hasta el año 1973 en Chile, y los publicó en una colección de 7 volúmenes , todos tomando la caratula original del Volumen 1 del Inti Illimani, alterándole los colores para los sgtres volúmenes, y que ya posteamos en su oportunidad en este blog

¿Qué es lo que tiene de distinto esta edición japonesa?, aparte de no contener el texto de Vol 2, altera levemente el orden de los temas del lado B, partiendo con “El condor pasa”, tema que originalmente va en la mitad de ese lado en la edición chilena. Tal vez quisieron poner un tema “golpeador” al inicio, considerando que ese tema, por esa época tenía una fuerte difusión a nivel mundial debido a que fue utilizado en una de las canción “Bridge Over Troubled Water”  de Simon and Garfunkel.

Al escucharlo con más atención disculparan cierto ruido de base en un tema del lado A, parece que fue un tema de conexión de algún cable que cruje por ahí, pero el disco ya estaba arriba cuando me percaté de este detalle.

Agradezco a Enrico, quien nos hizo llegar el arte de la edición chilena que fue facilitado por Mike, que es colaborador del blog de Deivo.

Lado A:
1. La mariposa - morenada (Gumercindo Licidio)
2. La cacharpaya - huayno (Del Folklore)
3. Waca-Waca - danza autóctona (Tradicional)
4. Guapuru - carnavalito (Tarateno Rojas)
5. Recuerdos - huayno (Edgar Jofré)
6. Tarkheada - huayno (Del Folklore)

Lado B:
1. El condor pasa - Triste-huayno (Tradicional)
2. Canción y huayno -saya (Mauro Nuñez)
3. Auqui-Auqui - motivo aymará (Tradicional
4. Destacamento 111- La Cuesta de Sama - cuecas (Miguel Balda - Nico Soruco)
5. Alborozo kolla - cueca huayno (Antonio Pantoja)
6. Aguilita voladora - bailecito (H. Melasini)


viernes, 15 de mayo de 2015

Claudio Arrau: Beethoven- Concierto para piano Nº5 / Tchaikovsky- Concierto para piano Nº1. AA-5015. Seraphim - Emi Toshiba. Década de 1960. Japón.






Siguiendo con el ciclo de registros de Claudio Arrau continuamos con grabaciones realizadas por este músico chileno para la Emi en Inglaterra en los estudios que posteriormente se llamaron Abbey Road.

Estos registros los encontramos en una edición japonesa bastante particular debido a la duración de ella. Este vinilo dura mas de 70 minutos, frecuentemente estos conciertos son publicados en vinilos independientes, uno para cada uno, ya que el vinilo en promedio dura 50 minutos ( 25 por lado), he visto otros por ahí que alcanzan a durar 30 por lado, pero esta edición sobrepasa todo limite. ¿cómo lo hicieron?, sinceramente no sé, tal vez ocuparon surcos menos profundos, pero en fin, acá hay una prueba que los vinilos pueden contener mas de una hora de sonido en sus surcos.

Según lo que indica el sitio Arrau House.org el Concierto número 5 fue grabado del 19 al 22 de Junio de 1958 en la Emi Inglesa, y el Concierto de Tchaikovsky fue registrado del 18 al 19 de abril de 1960 en los mismos estudios.

Lado A:
Beethoven: Piano Concerto Nº5 in E flat major. Op. 73 ("Emperor")
1. 1st Movement: Allegro
2. 2nd Movement: Adagio un poco mosso - 3rd Movement: Allegro

Lado B:
Tchaikovsky: Piano Concerto Nº1 in B flat Minor, Op. 23
1. 1st Movement: Allegro non troppo e molto maestoso- Allegro con spirito- Poco meno mosso
2. 2nd movement: Andante semplice- Prestissimo- Tempo 1
3. 3rd Movement: Rondo (Allegro con fuoco)

Claudio Arrau (Piano)
The Philharmonia Orquestra
cond. by Alceo Galliera