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sábado, 13 de junio de 2026

Inti Illimani: Hacia La Libertad. VPA 8265. I Dischi Dello Zodiaco - Dicap. 1975. Italia










Edición Francesa 1976

 






De repente me doy cuenta de que, en este largo recorrido del blog, he dejado fuera varios discos importantes. Uno de ellos es este, el cuarto álbum publicado por Inti-Illimani durante su período de exilio.

Para adentrarnos en este trabajo voy a recurrir a parte de los textos contenidos en dos libros dedicados al grupo, los que ayudan a contextualizar el momento histórico y artístico en que fue concebido.

En En las cuerdas del tiempo. Una historia de Inti-Illimani, de Jorge Coulón y Federico Bonadonna, se señala lo siguiente respecto de este disco:

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Hacia la libertad fue lanzado a dos años del golpe y fue el cuarto disco del grupo en Italia que situó a Inti Illimani en el punto más alto de su carrera.

La portada es de cartón áspero y blanco como la leche. En primer plano sobresale un típico mural colorido, hermoso. Dentro del álbum de fondo negro con letras blancas hay una foto maravillosa en blanco y negro de Inti Illimani en un concierto, en la que el grupo está de espaldas a un público multitudinario que abarrota la Piazza della Signorina de Florencia durante la Fiesta Nacional de la Unidad de 1975.

En esa etapa, gran parte de las ganancias de Inti Illimani se destinaban al financiamiento de la resistencia chilena. Los portuarios eran el canal por el que pasaban las ayudas económicas y mensajes desde y para Chile.

Precisamente, a través de los portuarios de Génova se pudo saber que los servicios secretos "desviados" y los neofascistas colaboraron con la policía secreta chilena.

En Hacia la libertad se encuentra la copia de un fragmento de un documento enviado clandestinamente por los portuarios chilenos, escondido en el cargamento de los barcos que atracaban en los puertos de Livorno y de Amsterdam. En la nota se lee:

SOLIDARIDAD INTERNACIONAL
Agradecemos profundamente las solidarias manifestaciones de apoyo que se están realizando a favor del pueblo chileno, para derrotar definitivamente la dictadura fascista en nuestro país.
PEDIMOS QUE
1. No se efectúe ningún tipo de carga hacia Chile o viceversa
2. No se compre cobre
3. Se boicotee cualquier barco chileno, impidiendo el cargamento de armas hacia Chile, negando cualquier tipo de ayuda económica para los matones chilenos.
VIVA LA SOLIDARIDAD INTERNACIONAL
VIVA LA SOLIDARIDAD LATINOAMERICANA
¡PROLETARIOS DE TODO EL MUNDO, UNANSE!
GRACIAS, TRABAJADORES DEL MUNDO VENCEREMOS

—En Hacia la libertad bay algunas canciones memorables, como "Canto a los caídos", "El arado", "Canción a Víctor" ¿Por qué en esta última escribes el verso: "caíste allí, junto a otros mil, cuando nació el dolor"? ¿Qué significa para ti "Cuando nació el dolor"?

Hacia la libertad es un disco que aparece en un momento en que estábamos inmersos en la duplicidad entre la explosión de nuestro éxito italiano y mundial y la situación dramática de Chile. "Canción a Víctor" y "Canto a los caídos" están estrechamente relacionados con lo que sucedía en nuestro país. El verso "Cuando nació el dolor" hace referencia a nuestra generación, nacida en la segunda mitad de los años cuarenta, una generación que nunca había vivido traumas profundos y que estaba acostumbrada al éxito. En los años sesenta, nosotros comenzamos con la lucha por la reforma universitaria. Cuando estalló el mayo francés, ya habíamos elegido un rector comunista en nuestra universidad con voto universal: votaron estudiantes, académicos y empleados, aunque el voto tenía un peso diferente dependiendo de las categorías, de todas maneras, era universal. Esta extraordinaria participación democrática dio un impulso dinámico a la universidad.
Hasta el golpe, nuestra generación estaba teniendo éxito: le tocó vivir el 68 con la reforma universitaria y la llegada de Allende al gobierno en el 70.
Estábamos convencidos —incluso con una cierta arrogancia— de que nadie nos podría detener. Éramos una generación feliz que se sentía de alguna manera por encima de cualquier derrota posible. Éramos la generación de la liberación sexual, que tenía la píldora anticonceptiva, con el fantasma del sida todavía lejos. Parecía una libertad sin límites. Si bien muy comprometida políticamente, nuestra generación era la de los hippies, de los hijos de las flores, de los soñadores. En definitiva, no conocíamos el dolor.
Había una identificación entre el vector del tiempo y el vector del progreso: pensábamos que el paso del tiempo solo traería consigo mejoras. Sin embargo, de un día para otro nos vimos obligados a lidiar con la violencia extrema, el horror, la muerte. Eran cosas que no conocíamos.

—En Hacia la libertad grabaron "Vientos del pueblo" ¿Por qué es tan importante esta canción?

El texto está inspirado en el poeta español Miguel Hernández: "Vientos del pueblo me llevan, vientos del pueblo me arrastran, me esparcen el corazón y me avientan la garganta". Víctor concluye la canción agregando: "Así cantará el poeta, cuando la muerte me lleve por los caminos del pueblo desde ahora y para siempre". Le dijimos que esas palabras eran muy lúgubres. Desafortunadamente, se convertirían en una triste profecía. El las cambió y ya en el exilio recuperamos su texto original.

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Por otro lado Horacio Salinas en su libro “La Canción en el Sombrero”, dice lo sgte de este disco:
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Es un disco fuerte y donde por primera vez se recogen cuatro creaciones de los integrantes que luego se transformaron en antecedentes importantes para futuros trabajos. Es un disco que, tal cual lo refleja el arte de la carátula, un mural al estilo de las Brigadas Muralistas Ramona Parra, fue grabado intercalando el dolor de las tragedias que íbamos conociendo, y de otra parte la fuerza épica recogida de la impactante solidaridad, sobre todo de Italia. Fue un disco muy reconocido por los italianos, con canciones que se transformaron rápidamente en banderas del repertorio: "Arriba quemando el sol" de Violeta Parra y "El arado" de Víctor Jara. También hicimos una incursión en la lengua italiana, traduciendo una canción de Sergio Ortega con texto de Neruda llamada "La patria prisionera", que como muchas en ese entonces coreábamos a voz en cuello y tomados por la emoción.

Todo el repertorio de este disco nació en el exilio, arreglos y creaciones, salvo la canción "Vientos del pueblo" de Víctor Jara, que habíamos montado en Chile junto a él poco antes de salir. En la versión italiana recuperamos parte de las melodías inventadas en ese arreglo y terminamos de estructurar mejor la participación de las guitarras y el canto. Hacen también parte del disco la canción "Hacia la libertad", un aire de cueca con texto de José Seves, y "Canción a Victor", con texto de Jorge Coulón. Ambas con música mía. Las dos, canciones apesadumbradas que hoy cuesta interpretar por la carga dolorosa del recuerdo de los tiempos en que nacieron. Algo similar sucede con "Canto a los caídos" de Luis Advis y texto de Jorge Coulón. Como recordaba previamente, esta marcha del film La tierra prometida pecó de una omisión que rápidamente detectó el compositor. "Chiloé" es un tema instrumental que compuse, el cuarto luego de "Alturas", y que mostramos muy emocionados a Francisco Coloane, el escritor chilote, en ocasión de una comida en la casa romana de Horacio Durán. Fue muy divertida la audición porque toda su curiosidad y simpatía mostrada en los primeros compases del tema cambió bruscamente apenas escuchó sonar la quena andina en un segundo fragmento de la pieza. Pasó de un estado de concentración positiva, por decirlo de algún modo, a otro de exaltación negativa que lo hizo decir con clara intolerancia: "Ese sonido no es chilote, jen Chiloé no existe la quena! Punto". La cena continuó con historias de la represión en Chile, donde Coloane aparecía engañando y sorteando la vigilancia de la policía. 

Otra curiosidad es "Ciudad Ho Chi Minh", pieza instrumental de José que juega sobre la pentafonía de las músicas de Asia. Habíamos visitado Vietnam y muy vivo estaban los recuerdos de ese increíble viaje. Fue un homenaje a la guerra que los vietnamitas estaban a punto de ganar y que cambiaba el nombre de la capital del sur, Saigón, por Ho Chi Minh.

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Después de estos comentarios que vienen desde dentro del propio grupo, ¿qué más se puede decir?

Es un hermoso disco, en el que Inti-Illimani continúa evolucionando en su desarrollo musical. El inicio del álbum es particularmente notable: la voz a capella de José Seves abre con "Arriba quemando el sol" en un arreglo grupal que terminaría siendo fundamental para varias versiones posteriores de esta canción. De hecho, la versión de Los Jaivas está fuertemente influenciada por la propuesta desarrollada aquí por el Inti.

La interpretación de "El Arado" incluida en este disco también ocupa un lugar fundamental dentro de la trayectoria posterior del grupo. Es una versión que nunca han dejado de interpretar y que terminó consolidándose como una de las lecturas más reconocibles de esta composición.

"Canción para Víctor Jara" viene a encarnar una presencia que resulta esencial a lo largo de todo el álbum. De hecho, cuatro de los diez temas contienen referencias directas o indirectas a Víctor Jara. No es casualidad: Inti-Illimani era probablemente el grupo que mantenía más fresca su memoria, considerando que habían trabajado estrechamente con él desde 1970 hasta su asesinato en 1973.

Es un disco donde conviven la nostalgia, la memoria, el compromiso y una notable búsqueda musical. Un trabajo que muestra a un Inti-Illimani cada vez más maduro, ampliando sus horizontes sonoros sin perder la identidad que había construido durante los años anteriores.

El traspaso lo hice de la primera edición italiana, y les comparto las imágenes de la edición francesa con la hermosa portada de Humberto Loredo.

Un tremendo disco para escuchar.

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Listado de Temas:
Lado A:
1. Arriba quemando el sol (Violeta Parra)
2. La Patria Prisionera (Pablo Neruda - Sergio Ortega)
3. El Arado (Víctor Jara)
4. Canción a Víctor (Jorge Coulón - Horaacio Salinas)
5. Ciudad Ho Chi Min (José Seves)

Lado B:
1. Chiloé (Horacio Salinas)
2. Vientos del Pueblo (Víctor Jara)
3. Hacia La Libertad (José Seves - Horacio Salinas)
4. Cai Cai Vilú (Víctor Jara)
5. Canto a los Caídos (José Seves - Jorge Coulón - Luis Advis)

Todos los arreglos de Inti Illimani

jueves, 11 de abril de 2019

Ángel Parra: Chacabuco. VPA 8344. I Dischi Dello Zodiaco. 1977. Italia




















En esa revisión del computador, de aportes que me enviaron hace tiempo y que por diferentes razones se me quedaron en el tintero, encontré este aporte de Aarón Troncoso con el disco de Ángel Parra "Chacabuco".

Una vez conversando con Patricio Castillo me contó su experiencia el 11 de septiembre. En esa época Patricio Castillo era pareja de Isabel Parra, y los dos junto a Ángel Parra estaban invitados al acto en la Universidad Técnica en la cual estaba considerada la presencia de Salvador Allende, acto al cual partió Víctor Jara ese martes en la mañana. La orden del partido comunista era que los trabajadores fueran a su lugar de trabajo, esa orden fue la que siguió Víctor Jara ese día. Y esa fue la orden que Patricio Castillo e Isabel Parra decidieron no seguir. Según lo que me contó Patricio Castillo se veía desde temprano que la situación era muy complicada, y que sería demasiado peligroso partir a la Universidad Técnica.

Viendo que la situación se hacía cada vez mas difícil, decidieron escapar de la casa de donde estaban y partir rápidamente a la casa de Ángel Parra, para escapar en conjunto y esconderse de los militares, que ya a esa hora estaban transmitiendo bandos en los cuales llamaban a presentarse a diversas figuras de la UP, entre los cuales ya mencionaban a Ángel Parra. El hijo de Violeta les dijo que no iría con ellos, que no había hecho nada y que esperaría a que llegaran los militares a su casa. Isabel y Pato Castillo decidieron partir y empezar a esconderse en diversas casas y hogares que le dieron refugio los primeros días de la dictadura. Ahí supieron de la suerte de Víctor, también supieron de la detención de Ángel Parra, y después de algunos días Isabel Parra y Patricio Castillo pudieron ingresar a la embajada venezolana en donde vivieron algunos días hasta que pudieron salir del país.

 Ángel Parra fue llevado en primera instancia al Estadio Nacional y posteriormente al Campo de Concentración de Chacabuco, ubicado a 100 km de Antofagasta, ubicado en la oficina salitrera del mismo nombre. La suerte que había corrido Víctor Jara puso la atención del mundo sobre la suerte que iba corriendo Ángel Parra. Durante su encierro creó un comité encargado de organizar actividades culturales, y fue elegido el año 1974 como uno de los primeros detenidos liberados de ese campo para partir al exilio.

Los compañeros que estaban detenidos decidieron hacerle un concierto homenaje a él, y a los otros compañeros que salían libres. Esa presentación, registrada de manera clandestina en una grabadora casera, es lo que escuchamos en este disco en el Lado A. El lado B contiene una serie de canciones que Ángel Parra interpetó en esa presentación, pero regrabadas en Europa con mejores condiciones técnicas.

Este disco fue lanzado internacionalmente el año 1975, y acá presentamos la edición italiana editada el año 1977. En Chile solo fue editado el año 2003 disco que actualmente se encuentra descatalogado.

Les dejo con una nota que encontré en Internet sobre este registro, que lo copio completo ante la posibilidad que pueda desaparecer:

RECUERDOS DE “LOS DE CHACABUCO”

Luis Cifuentes S.

En la serie de CDs "Memoria del Cantar Popular", se publicó hace algunos años un CD titulado "Pisagua + Chacabuco".

Contiene la obra "Pisagua", de Ángel Parra, basada en la novela "La semilla en la arena" de Volodia Teitelboim, y una grabación clandestina de parte de un concierto realizado por los presos políticos del campo de concentración de Chacabuco el día que se anunció la libertad de Ángel, a comienzos de 1974.

Dado que el disco trae poquísima información acerca de la grabación chacabucana, he creído necesario aportar mis propios recuerdos, sujetos, por cierto, a las fragilidades de la memoria. Agradeceré otros aportes.

La grabación fue realizada clandestinamente por Alberto Corvalán Castillo, hijo del secretario general del PC, Luis Corvalán con ayuda de otros compañeros de prisión. Alberto falleció en Bulgaria producto de las torturas sufridas en el velódromo del Estadio Nacional que dejaron su corazón irreversiblemente dañado.

La grabadora de cassette fue proporcionada por un oficial apostado en el campo de concentración (Nota 2012: un chacabucano me escribe que el oficial era uno de los capellanes asignados al campo). La cassette fue sacada del campo por Ángel Parra (Nota 2014: esta información fue aportada por el propio Ángel) y se publicó por primera vez como vinilo en Italia entre 1974 y 1975. 

La grabación se hizo desde la parte inferior del escenario de madera que habían construido los mismos prisioneros. La voz de Alberto se escucha repetidamente en la grabación haciendo comentarios.

El "Coro de Chacabuco", dirigido por Iván Quezada, que entonces era un director de coros recién egresado, pero que aparentaba no tener mas de dieciocho años (hay quienes piensan que todavía no representa mas de treinta) es el que canta el Himno a la Alegría de Beethoven. A objeto de trabajar con personas que no tenían formación musical alguna, Iván tuvo que inventar una notación musical simplificada, dado que no era cosa de llegar y montar temas de los grandes maestros (Vivaldi y Mozart eran otros de los autores incluidos en el repertorio del coro) sin alguna guía.

Hubo otros coros en Chacabuco, siendo uno de los más notorios el formado por presos de Concepción.

Las palabras de dedicatoria del concierto a Ángel fueron pronunciadas por Marcelo Concha, quien fue liberado de Chacabuco, vuelto a arrestar y luego desapareció hasta la fecha. Marcelo había sido campeón de natación y un hombre de gran modestia y carisma.

El afecto de los presos por Ángel queda de manifiesto en la grabación.

El que aparece en la carátula como "Grupo Chacabuco", que en el disco es presentado como "El Conjunto Chacabuco" y "El Conjunto de Chacabuco" y que en otros lugares ha sido mencionado como "Los Chacabucanos", se llamaba en realidad "LOS DE CHACABUCO", aunque parece que, fuera de sus miembros, pocos lo nombraron o lo recuerdan con este nombre.

El grupo "Los de Chacabuco" fue creado y dirigido por Ángel Parra y sus integrantes fueron (en orden alfabético):

Víctor Canto
Manuel Castro
Ángel Cereceda Parra (Ángel Parra)
Luis Cifuentes
Marcelo Concha
Luis Corvalán Márquez
Antonio González
Manuel Ipinza
Ernesto Parra
Julio Vega
Ricardo Yocelewski

Aparte de Ángel, que solo dirigía (es decir, no cantaba ni tocaba instrumentos en el grupo) sobresalían Ricardo Yocelewski y Ernesto Parra. Ricardo había sido quenista de Los Curacas y su aporte se aprecia en el tema "Caliche". En ese tema, me tocó rascar (que no tocar) el charango.

Ernesto Parra, que también había sido miembro de Los Curacas, era un muy sólido guitarrista, hasta el punto que todos los integrantes del conjunto, incluido Marcelo Concha que era muy bueno en cuerdas, le reconocíamos superioridad sin discusión.

A la salida de Ángel, fue Ernesto quien tomó la dirección del grupo por unanimidad. Hoy Ernesto dirige una orquesta juvenil.

Las cuecas compuestas en el campo, que en la carátula aparecen bajo el único titulo de "El afortunado", se llaman "El suertudo" y "El puntudo" en el orden en que están en el disco y sus autores fueron Víctor Canto y yo (ambos de la UTE). Las letras pueden ser difíciles de entender pues, en parte, se refieren al folklore del campo de concentración y en parte 
se ríen de los militares con suficiente sutileza como para que estos no se dieran cuenta (Ver el Apéndice).

La "zamba argentina" es la "Tonada del viejo amor", de Falú y Dávalos. En ella me toca cantar los versos

"no tengo miedo al invierno
con tu recuerdo lleno de sol".

La "canción de Venezuela" es "Amalia Rosa", de Tino Carrasco.

Ángel cantó por única vez en su concierto de despedida dedicando tres canciones a su esposa (Canción de amor), a su hijo Ángel (Canción para Angélico) y a su hija Javiera
(Canción para Javiera). (Nota 2014: Memo Orrego me recuerda que Ángel también interpretó su composición 'Alma de Chacabuco'. Esto es enteramente cierto). 

Posteriormente Ángel decidió regrabar sus interpretaciones para obtener mayor calidad técnica. Se perdió así la frescura, intensidad y emoción de la interpretación de aquella 
noche, que me parecieron inolvidables.

En suma, una avalancha de recuerdos.

ANEXO

Cuecas chacabucanas

Cuecas compuestas en el campo de concentración de Chacabuco entre noviembre de 1973 y febrero de 1974 e interpretadas en el campo por el conjunto “Los de Chacabuco”.

Los autores de ambos temas fueron Víctor Canto y Luis Cifuentes, ambos ex – alumnos de la Universidad Técnica del Estado y miembros del grupo "Los de Chacabuco".

Estas cuecas han sido publicadas en varios sitios Web con errores de transcripción y sin indicar su autoría. Ambas cuecas aparecen en el disco de Angel Parra “Pisagua + Chacabuco”, publicado en 2003 en Chile.

El puntúo

Me vine pa’ Chacabuco
de puro buena persona
’ta bueno, dijo mi taita,
pa’ que conozcái la zona
Me vine pa’ Chacabuco

En el avión me vine
como un muñeco
aunque no me sirvieron
Martini seco.

Martini seco, ay sí,
no es pa’ que arranque,
pero no me dejaron
subirme al tanque (1).

Subirme al tanque, ay sí,
no sé qué pasa,
dicen que me acarreo
toda la plaza (2).

Toda la plaza, ay sí,
no se sorprenda,
vamo’ haciéndole empeño
a la encomienda (3).

A la encomienda, ay sí,
pinto p’ alcalde
en mi casa ya tengo
como diez baldes (4).

Como diez baldes, sí,
quién lo diría,
ya estoy apitutao en
la pulpería (5).

La pulpería, ay sí,
no se me espante,
porque ya me hice amigo
del comandante.

Del comandante, ay sí,
no se emocione,
porque estoy de jurao en
las comisiones (6).

Ándale, que estoy ancho,
me metí al rancho (7).


El suertúo

Llegamos desde el Estadio
volando y sin mucho atraso
nos recibieron con banda,
caramba, y su buen charchazo (8)
llegamos desde el Estadio

Mucho frío en la noche,
caliente el día,
seguían en Chacabuco
las penas mías.

Las penas mías, sí,
no veo una,
casi me voy cortao
con la vacuna (9).

Con la vacuna, ay sí,
flor de patagua
cada vez que me baño
se corta el agua.

Se corta el agua, ay sí,
pónete el gorro,
porque a puro poroto
ya vuelo a chorro.

Ya vuelo a chorro, ay sí,
sobre la reja,
no tiene na’ ‘e corriente,
cayó la teja (10).

Cayó la teja, ay sí,
allá en la esquina
ya me iba echando el pollo
voló una mina (11).

Voló una mina, ay sí,
dijo un canario,
más mejor que me quede
en el balneario.

Puchas, que soy suertúo
dijo un puntúo. (12)


NOTAS

(1) En el campo había un tanque y, en varias ocasiones, los militares lo ubicaron apuntando su cañón a los prisioneros mientras estos almorzaban.

(2) La plaza de la Oficina Chacabuco se encontraba fuera del perímetro enrejado donde se mantenía a los prisioneros y estos eran llevados allí por los militares a buscar madera para hacer fuego con el que se calentaba agua o se cocinaba. También se transportaba desde la plaza otros materiales e implementos útiles.

(3) No todos los prisioneros recibían encomiendas (ropa y alimentos) de sus familias, de manera que estas eran muy codiciadas.

(4) En el campo había pocos baldes, pero estos eran muy útiles, de manera que todos los prisioneros ansiaban tener uno en sus casas. Obviamente, nadie podía tener diez baldes.

(5) Los prisioneros organizaron, con autorización de los militares, una pulpería, es decir un negocio donde podían venderse algunos artículos de primera necesidad, tales como alimentos, artículos de aseo y otros. Esto era posible porque se autorizó la recepción de giros de dinero en el campo. Los mismos militares hacían las compras en Antofagasta y las transportaban al campo, obteniendo así una ganancia.

(6) ‘Las comisiones’ eran equipos jurídico-militares que accedían al campo a tomar declaraciones a algunos prisioneros como parte de los juicios entablados por la dictadura. En algunos casos, los prisioneros eran sacados del campo e interrogados en otros recintos. Acerca de estos interrogatorios hay varios testimonios publicados.

(7) ‘El rancho’ era un grupo de prisioneros que trabajaban junto a los militares en la preparación de alimentos. Se suponía que los miembros del rancho tenían el privilegio de un mayor acceso a alimentos que el común de los prisioneros.

(8) A menudo los grupos de prisioneros que iban llegando al campo desde el Estadio Chile y otros centros de detención a lo largo del país eran recibidos con insultos y golpes.

(9) A poco de llegar al campo, se sometió a los prisioneros a una vacunación.

(10) Los militares hablaban de la ‘reja electrificada’ que rodeaba el campo, pero dado que la reja hacía tierra en toda su extensión, no era posible electrificarla de manera efectiva.

(11) El campo de Chacabuco estaba minado en la mayor parte de su entorno a objeto de evitar fugas de prisioneros y a menudo explotaban minas, posiblemente accionadas por perros vagos.

Lado A:
1. Libre ( José Luis Armenteros y Pablo Herrero) - Conjunto Punto Treinta
2. Oficina Chacabuco (Anónimo) - Conjunto Jamarí
3. Volver (Carlos Gardel - Alfredo Le Pera)- Hugo Peñaloza
4. Himno a la alegría (Música: Beethoven) - Conjunto Chacabuco
5. Tonada del viejo amor (Jaime Dávalos - Eduardo Falú) - Conjunto Chacabuco
6. Amalia Rosa (Celestino Carrasco) - Conjunto Chacabuco
7. Caliche (Calatambo Albarracín) - Conjunto Chacabuco
8. El suertúo (Anónimo) - Conjunto Chacabuco
9. El puntúo (Anónimo) - Conjunto Chacabuco

Lado B:
1. Canción de amor
2. Canción para angelito
3. Canción para Javiera
4. El alma de Chacabuco
5. Canción del adiós (D.P.)
Todas las canciones del lado B interpretadas por Ángel Parra
Todas las composiciones de Ángel Parra, excepto donde se indica


viernes, 27 de junio de 2014

Quilapayún: Basta. VPA 8196. I Dischi Dello Zodiaco. 1974. Italia















Seguimos revisando diversas ediciones del disco Basta de Quilapayún a 45 años de su edición. En esta oportunidad la edición italiana, la que hace algunas modificaciones al diseño interno, agrega un librillo, y mantiene una sonoridad impecable.

Lado A:
1. A la mina no voy (Canción colombiana, Siglo XVIII)
2. La Muralla (Nicolás Guillén- Quilapayún)
3. La gaviota (Julio Huasi- Eduardo Carrasco)
4. Bella Ciao (Folklore italiano, canción de los partizanos) / Corresponde a dos canciones distintas: Son Cieco y Bella Ciao
5. Coplas de Baguala (Folklore argentino)
6. Cueca de Balmaceda (Cueca del siglo XIX, folklore)

Lado B:
1. Por montañas y praderas (Himno de los guerrilleros soviéticos)
2. La carta (Violeta Parra)
3. Carabina 30-30 (De la revolución mexicana)
4. Por qué los pobres no tienen (Violeta Parra)
5. Patrón (Aníbal Sampayo)
6. Basta ya (Atahualpa Yupanqui)







domingo, 22 de septiembre de 2013

Illapu: Música Andina. LFP.006. Foton. Década de 1970. México





Edición Francesa Sello DOM:






Edición Francesa Sello Chante Du Monde- Dicap:







Edición Española Sello Movieplay. 1975






Edición Italiana, sello I Dischi dello Zodiaco. 1975










A partir de este post, y una vez a la semana, haremos una revisión de los discos editados por el grupo Illapu desde sus inicios hasta fines de la década del 80. ¿Quién se acuerda por estos días de los 25 años del concierto de Illapu en el Parque La Bandera realizado el 24 de septiembre de 1988?, pues bien, por acá nos acordamos, y una forma de acordarse es escucharlos desde sus inicios, como jóvenes músicos provenientes de Antofagasta que a inicios de la década del 70 se hicieron un espacio en La Nueva Canción Chilena, alcanzando a grabar un disco en el sello Dicap, y que acá revisamos bajo la edición del sello Fotón realizada en México en la segunda mitad de la de´cada del 70.

Sobre los orígenes de Illapu encontramos  esta entrevista a Osvaldo Torres:

Con Illapu la historia es larga, comienza por los años setentas cuando su padre le habló de unos primos lejanos que hacían música.

"En aquellos tiempos gracias a un vecino fanático de Angel Parra yo ya había entrado en el mundo de la Nueva Canción Chilena(NCCH) como escuchador, pero a la vez ya me había puesto a estudiar el charango y la quena, frustrado porque no podía encontrar jóvenes en mi liceo que se apasionaran por esta música un día me fui con mi charango y mi quena a ver a estos primos lejanos. En Aquella época ellos eran unos jóvenes banales que giraban en torno a los show en vivo que organizaba la Radio Cooperativa de Antofagasta. Ahí ellos tenían un cuarteto que se llamaban Los Quintos e imitaban al Clan91 y a los Bric a Brac, también Roberto y Andrés (Márquez) tenían un dúo que no me acuerdo como se llamaba, cantaban las canciones del Dúo Dinámico. Después de largas conversaciones y explicaciones de lo que yo quería hacer un día gracias a la influencia de su madre, decidimos formar el grupo solamente en el periodo de vacaciones de verano pues Roberto estudiaba en Santiago. Bauticé el grupo como Illampu, pero la difícil pronunciación y la ignorancia regional de locutores y periodistas fueron deformando el nombre hasta que finalmente aceptamos el nombre Illapu".

- ¿Qué fue lo esencial de Illapu? 
- Fue el periodo en que trabajamos colectivamente forjando un estilo y una forma musical que nos acercara más estrechamente de nuestras raíces, las más profundas del norte chileno, kunzas y aymarás. Hoy ellos han vuelto a sus raíces, y yo inamovible he me quedado en las mías, como quien contempla el horizonte con la certeza que nuestro padre Sol alumbrará nuevamente los cerros nuestros creando vida y luz para los humanos.

En una nota sobre la vida del grupo Illapu, Roberto Márquez nos cuenta algunos detalles extras:

Influenciados por grupos como Los Jairas, Ruphay y la música de Puno, cuatro de los once hermanos Márquez (Jaime, Andrés, José Miguel y Roberto) y Torres inician una búsqueda musical que los llevará por caminos insospechados. Tocan en un festival de Antofagasta y salen terceros. Ahí conocen a Carlos Elgueta, actual bajista del grupo. Luego tocan en la salitrera María Elena. Ahí se topan con Patricio Manns, quien era jurado y, pese a que ganan el certamen con una versión de "La muralla", el cantautor y periodista los insta a cambiar el rumbo. "Tienen que tener su estilo propio, componer... tienen todo el norte para alimentarse", les dijo. Consejo que el sello Dicap les repetiría luego. "Hicimos caso y comenzamos nuestra historia", dice Márquez. "Empezamos a venir a Santiago en el 72. Conocimos la movida. Éramos los más chiquititos en escena. A los Inti y los Quila les sorprendía esta suerte de tropa de zampoñas fuertes mezcladas con cuerdas. Ellos nos apadrinaron. Inti-Illimani presentó nuestro primer disco, fue una relación muy paternal. A los Quila incluso les enseñamos un tema que se llama Chacarillas , que tocaban los payas, que ellos montaron y que quedó en su repertorio". Nace "Música andina", el primer disco. Luego, Torres se va del grupo por una búsqueda personal, marcando un camino de rotaciones que se transformarán en pan de cada día. Luego vendrían los almuerzos en la Unctad (ex edificio Diego Portales), las ganas de cambiar el mundo y esas yerbas.

Para este disco, además de los hermanos Márquez y de Osvaldo Torres, entendemos que también integran el conjunto Patricio  Valdivia y  Fernando Sepulveda.

Las artes que adjuntamos en este post han sido facilitados todos, excepto los de la edición Méxicana, por Enrico desde Italia, a quien agradecemos su generoso aporte.


Lado A:
1. Canción y Huayno (saya) -Mauro Núñez
2. Carnaval (Fantasía Andina)- Roberto Márquez arreglo de Illapu
3. Milonga para nuestros tiempos (Milonga) . Patricio Valdivia Arreglo de Illapu
4. Estudio para Charango (Estudio).- Mauro Núñez
5. Pájaro Campana (Polka) - Félix Pérez

Lado B:
1. Acuarela andina (Fantasía Andina) - Fernando Sepúlveda
2. Tarqueadas (Tarqueada)- Del folklore boliviano
3. Flor del desierto (sicuriada)- Recopilación del folklore Caspana, Provincia de Antofagasta.
4. Manos Obreras (Canción) - Fernando Sepúlveda y Roberto Márquez, Arreglo de illapu
5. Poutpourri en quena - Poutpourri del Folklore latinoamericano y Roberto Márquez, Arreglo de Illapu.